Un único amor viene a mí;
lo siento en el aire
y lo vivo entre sueños,
tocándome la mente
a través de sus besos,
tocándome el alma
a través de sus «te quiero».
«No hay que temer, es solo amor;
no hay que temer»...
Pues eso pensé yo,
hasta que tomaste mi vida
y la volviste recuerdo.
¿El camino de la traición fue fácil?
Te atrapa, te encanta, ¿no?
Pero no puedes huir.
Tu traición la sentí
como un cuchillo dentro de mí.
¿Y de eso no te vas a arrepentir?
Ya no te creeré,
aunque me bajes el cielo
o subas hasta allí.
Pues tú eras mi único amor,
la familia que quería vivir,
tú eras la magia en mi corazón;
ahora solo quiero sacarte de ahí.
Eras mi único amor,
mi único amor,
único amor...
Amor,
¿por qué te saliste de ahí?