Esto se lee en tres paradas de fila. Justo el tiempo que tarda en caer que idealizar no es lo mismo que amar.
La ilusión que besé
La noche en que nos conocimos, jamás pensé en lo que terminaríamos. Esa noche, en aquella fiesta, todo inició con una propuesta.
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Pensamiento
Esto se lee en tres paradas de fila. Justo el tiempo que tarda en caer que idealizar no es lo mismo que amar.
Contenido de la publicación
La noche en que nos conocimos, jamás pensé en lo que terminaríamos.
Esa noche, en aquella fiesta, todo inició con una propuesta.
Cada que veo aquel vestido, está ahí ese momento que no olvido.
Lo veo y me lleva de regreso al balcón donde di mi primer beso.
Tal vez eso fue lo que me marcó,
o la idea de lo que nunca pasó.
Si tan solo te hubiera dado una oportunidad,
todo lo que deseaba podría haber sido realidad.
Pero, a la vez, recuerdo cómo terminó,
cuando aquella propuesta me decepcionó.
Y me di cuenta de que solo querías ''eso'',
mientras yo solo deseaba un último beso.
Duele pensar en cómo te idealicé,
cómo con cosas tan pequeñas me ilusioné.
Tú no querías estar conmigo,
solo querías quedarte como mi amigo.
Pero ¿qué clase de amigos se besan?
Esa clase de preguntas me pesan.
Tú solo me veías como un juego,
mientras yo seguía a mi corazón ciego.
¿Por qué sigo pensando en ti,
si se supone que nada perdí?
Y aun así, me sigue doliendo el corazón,
al descubrir que todo era una ilusión.
Thoughts
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PermalinkBesar una ilusión es quizás más real que besar certezas.
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Permalink¿Sigue doliendo ahora o es un dolor que ya es parte de vos? Pregunto porque hay una diferencia.
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PermalinkLeer esto acá en el balcón me recuerda que un beso puede significar dos cosas completamente distintas según quién lo dé.
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Permalink¿Volviste a usar ese vestido después? ¿O quedó guardado con ese momento?
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PermalinkLa parte de 'a mi corazón ciego'. Eso es lo que duele siempre.
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PermalinkEsto se lee en tres paradas de fila. Justo el tiempo que tarda en caer que idealizar no es lo mismo que amar.
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PermalinkCreo que lo más doloroso de tu relato no es haber perdido a alguien, sino haber tenido que despedirte de él, de una posibilidad.
A veces no lloramos por lo que fue, sino por todo lo que imaginamos que podía ser. Y quizás por eso cuesta tanto entender el “¿qué perdí, si nunca fuimos nada?”. Porque aunque la historia nunca haya existido como la imaginamos, la ilusión sí existió. Y también se puede extrañar aquello que nunca llegó a suceder.
Quizás no besaste solamente a esa persona aquella noche. También besaste, sin saberlo, la posibilidad de una historia que después tuviste que aprender a soltar.
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PermalinkEs de esos textos donde todo se entiende en retrospectiva. Vos lo sabías al escribir, pero él nunca.
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PermalinkCuando dice "¿qué clase de amigos se besan?" eso es la pregunta. ¿Alguna vez te respondiste?
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PermalinkEl vestido que te lleva al balcón. Hay cosas que se quedan pegadas así, sin pedir permiso.
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