La noche en que nos conocimos, jamás pensé en lo que terminaríamos.
Esa noche, en aquella fiesta, todo inició con una propuesta.
Cada que veo aquel vestido, está ahí ese momento que no olvido.
Lo veo y me lleva de regreso al balcón donde di mi primer beso.
Tal vez eso fue lo que me marcó,
o la idea de lo que nunca pasó.
Si tan solo te hubiera dado una oportunidad,
todo lo que deseaba podría haber sido realidad.
Pero, a la vez, recuerdo cómo terminó,
cuando aquella propuesta me decepcionó.
Y me di cuenta de que solo querías ''eso'',
mientras yo solo deseaba un último beso.
Duele pensar en cómo te idealicé,
cómo con cosas tan pequeñas me ilusioné.
Tú no querías estar conmigo,
solo querías quedarte como mi amigo.
Pero ¿qué clase de amigos se besan?
Esa clase de preguntas me pesan.
Tú solo me veías como un juego,
mientras yo seguía a mi corazón ciego.
¿Por qué sigo pensando en ti,
si se supone que nada perdí?
Y aun así, me sigue doliendo el corazón,
al descubrir que todo era una ilusión.