Hola a todos en la comunidad. Últimamente he estado pensando mucho en cómo las expectativas de nuestros padres o de la sociedad pueden moldearnos hasta rompernos por dentro. A veces, la única forma de sobrevivir es crear un escudo de absoluta apatía, o por el contrario, ponernos una máscara plástica de perfección.
Quiero compartirles el fragmento inicial de una historia en la que estoy trabajando. Refleja mucho ese sentimiento de asfixia y el choque de dos mundos rotos: " El eco del exilio y la prisión de porcelana"...Darian fue desterrado de Colombia por su propio padre bajo una sentencia fría: «Te vas a Japón... A ver si la disciplina oriental te arranca de una vez por todas esa rebeldía estúpida». Sin interés por encajar, con su alta estatura y el desorden de su corte wolfcut, se refugió en la apatía absoluta y en su canal de edición de música bajo el seudónimo "zdmen". Para él, el nuevo instituto en Tokio era solo un trámite monótono.
En el polo opuesto del auditorio estaba Shinohara Yuki, una idol de 16 años aclamada por todo el colegio como una «muñeca de porcelana imperial» que jamás cometía un error. Pero detrás de su sonrisa deslumbrante se escondía un torbellino de ansiedad y traumas: «Sonríe tres milímetros más. Si tiemblas, papá se enterará. No eres una persona, Yuki, eres un producto...». Ella sentía asco por la masa de rostros vacíos que la idolatraban, sabiendo que si descubrieran lo rota que estaba por dentro, huirían espantados.
Cuando el director presentó a Darian ante un silencio gélido e incómodo, él subió a la tarima con las manos en los bolsillos y una mirada aburrida. Yuki giró la cabeza esperando ver en este nuevo extranjero la misma mirada de admiración sumisa y deslumbrada de siempre. Sin embargo, lo que sus ojos encontraron la hizo congelarse...¿Alguna vez han sentido que tienen que fingir ser alguien perfectamente feliz o completamente indiferente para complacer a los demás o para protegerse? Me encantaría leer sus opiniones y vivencias en los comentarios.