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El Peso de la Divinidad

Green_Lantern
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Llevo noches sin dormir, repasando cada día, todos los días, repitiendo en un ciclo infinito, un paraíso infernal de mis memorias, cascada de recuerdos de mi destructivo amor propio, forjado por la…

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Pensamiento

Pensamiento

gmedina33

El café pateando hasta las 2:30 y después el estómago ardiendo. Ese cuerpo ya no da más, causa, y aun así aguanta al jefe hasta el checador.

El café pateando hasta las 2:30 y después el estómago ardiendo. Ese cuerpo ya no da más, causa, y aun así aguanta al jefe hasta el checador.

Contenido de la publicación

 

Llevo noches sin dormir, repasando cada día, todos los días, repitiendo en un ciclo infinito, un paraíso infernal de mis memorias, cascada de recuerdos de mi destructivo amor propio, forjado por la paciencia de la obsesión.

Me levanto cada mañana cansado de castigarme cada noche y empiezo mi día con la negatividad que me acompaña cual pareja celosa tomanda del brazo fuertemente, llego a mi oficina, como siempre, veo a mi compañero Hugo, hacer una tormenta en un vaso con agua, con un tono de tranquilidad y torpeza, que me enferma su gusto al verme llegar y saludarme como cada mañana lo ha hecho desde mi ingreso.

Veo a mi jefe llegar escasos segundos después de mí, tarde como cada mañana, me hace sentir menos culpable de que no me importe llegar temprano, prendo mi computadora, conecto mi asistente y me recuerda mi agenda del día, pongo una canción-red hot Chilli peppers,- can’t stop- y me sumerjo en mi universo personal, fechas, tareas, ciclos, procesos, responsabilidades, vasallos, dioses, ofrendas y sacrificios y regreso a la realidad a la mitad de -Oasis – all around the world-, ya es la 1 de la tarde, el ganado va a comer, la mañana fue rápida y sin interrupciones, me tomo una aspirina, mi éxtasis de la edad media, hoy me siento audaz, tomare un café cargado, nitroglicerina cardiaca, todo se vuelve más nítido, KPI, CPK, PPK, mis nuevos ATM, CTM, DTB.

Tomo mi libreta la abro con mi mano izquierda y mis notas son jeroglíficos, mi propio idioma alfanumérico, en rojo, negro y azul, cada uno con su significado dependiente de su tono, tan complejo, y tan sencillo, incomprensible para quien desconoce los secretos de la gerencia media.

El café aun patea son las 2:30 y es la 3ª junta del día, llegamos ansiosos a exigir respuestas, fechas, datos, porcentajes, promesas, permisos, firmas, atenciones, saludos cordiales, minutas, juntas, burocracia justificada con trazabilidad, juntas para programar juntas, juntas para programar juntas, pierdo mi centro, me frustra la indecisión y exijo atención, maldito sea el café, aun estas pateando.

El equipo me observa, escépticos de la manera en la que destruyo sus pretextos, asigno a cada uno su nueva tarea y la exijo para una fecha anterior al presente, los veo partir cada uno a su destino con la certeza de que lo van a arruinar y tengo razón, 80% de las veces, cerca de cada día festivo aumenta un 3% más.

Mi estomago arde, no vuelvo a tomar café.

Paso al consultorio y me permito el acceso, la doctora me da la bienvenida y me ofrece asiento, saca de su cajón por reflejo un antiácido, lo abro con los dientes y le doy las gracias, acto seguido, salgo del cubículo, pensando si sería buena idea invitarla a salir, tiene semanas insinuándome las delicias del menú de su pequeño restaurante secreto, confesándome que esta triste de estar sola, siento empatía, pero no puedo, pienso en mis hijos, en mi ex que aún vive conmigo.

3:30 y salgo al estacionamiento, me permito tomar el sol, solo un momento. Y observo un cielo de un azul intenso poblado por salpicaduras de hidrogeno flotante, me pierdo en el por un momento. Y el sonido de las 18 ruedas me saca de mi ascensión espiritual.

Cambio de turno, cambio de actitud, solo me quedan 2 horas y este día acaba para mí, vuelvo a mi cubículo, me pongo mis audífonos y me conecto con Hans, John, Koji, Abdah, lee, Jacques, nos hacemos bromas de trabajo en el lenguaje biblico y nos reímos por gusto o compromiso y me veo reflejado en ellos, mis versiones paralelas, ¿pensaran lo mismo que yo? ¿Pasaran por lo mismo que yo? Reservamos 1 hora de tiempo aire, nos atacamos con hojas de calculo y nos herimos con gráficos de control, pedimos tregua con una lista y nos damos oportunidad de reconciliarnos con fechas compromiso, llenamos una minuta en un minuto, y nos despedimos agendando una nueva junta el siguiente lunes para eliminar el problema que nos reunió, extraño que mi mente los perciba como familia.

Solo 1 hora más, me permito ir a la cocina, tengo ganas de hacer trampa, me esconderé entre el cuchicheo de las secretarias y compartiré un rato agradable con las insurgentes de la productividad, disfrutando el postre reservado para el cliente, una idea ingenua de la alta gerencia para amansar  la potencial demanda de 2 millones, pero a quien le importa, el plan B es Sandy, belleza veracruzana, la excepción a las reglas de seguridad y al código de vestir, el viejo es permisivo con ella, con justa razón, me despido de las chicas, me llevo un par de galletas envueltas en una servilleta y camino hasta la oficina de producción, me siento con mi esposa de trabajo, con ella si me hablo, si me entiendo, me conecto, me propone la apoyo, me rechaza, me consuela, compartimos las galletas y bromeamos mientras dirigimos el mundo desde Excel, ya son las 5:30, le doy las gracias con una sonrisa y se burla de mi prostitución en la cocina para su chantaje.

Cierro mi cuaderno, entubo mis plumas, camino sin preocupación una vez más a mi cubículo, empiezo a guardar mi portátil, mi agenda y mis audífonos, me levanto para correr el asiento hasta el escritorio y mi jefe me intercepta, “¿Tienes un minuto?” me pregunta, como si no supiera que lo tengo, trato de desviar el tema murmurando que acabe por el día, me acompaña hasta el checador, maldita remora! Exclamo silenciosamente y lo escucho hablar mi idioma alfanumérico contra mí, aprieto el paso en las escaleras, me sigue como si la diferencia de estaturas no significara nada para el, saco mi cartera con bastante rapidez 1 pasada por el checador y ya no seré su esclavo, 3 palabras se clavan en mi oído, “Customer escalation process”, -debí haber estudiado medicina-, aprieto la quijada y me quedo estático ante mi añorada meta, empiezo a negociar con mi egoísmo y permito que la necesidad estimule la voluntad, estreso mi compromiso, argumento con la razón y lo reduzco a una tarea más.

No le basto a un Dios misterioso regalar el libre albedrio para sacarse a la humanidad de encima, ¿porque el títiritero me daría un pase libre?, su propio Dios de bolsillo.

“¿En qué puedo ayudar?”-Una actitud de profesionalismo brota de mi persona, respuesta programada por el cuerpo educativo que me forjo, curioso como la misma docencia explica con tonos coloridos lo que la industria espera de sus obreros, “agrega un color”, “haz un cálculo adicional”, “aporta un poco de ti”, ¿me pregunto si la profesora sonrió con malicia al notar la falta de reacción a  la advertencia?, imagino que sería más difícil atraer a la presa si usas palabras como, “compromiso”, “Sacrificio”, “Disponibilidad”, ¿Cómo sería su discurso?, “Jóvenes ilusos, maratonistas del éxito, serán medidos por  la vara de la conveniencia, indicador implícito de su compromiso, si quieren seguir siendo parte del equipo, ofrezcan su sacrificio, paguen con vida su derecho a piso”, esto es, la milla extra.

Me da un poco de asco ser adicto a mi vida sedentaria.

 

El titiritero, me da un resumen mínimo de las actividades a realizar, mientras me arrea de nuevo a mi lugar, mientras subo cada escalón, lo escuchó con atención, parametrizando y decidiendo cada acción a medida que el problema es expuesto, sé que tengo que hacer antes de que termine de exponer, desempaco mi equipo y me conecto una vez más, no hay música, no hay juntas, solo un grupo de datos sin conexión y un silencio ensordecedor, los analizo con mucha atención y descifro el significado de cada valor, me sorprende como la ausencia de la presencia dilata la monotonia de la tarea.

Casi termino, lo reviso una vez más, son mas de las 7, ya no puedo esperar, subo el archivo al correo, agrego la sinopsis de la presentación en 2 idiomas y copio 20 correos de gente a la que no le hablo, ni considero, pero por cordialidad e imposición del titiritero debo tomar en cuenta, lo dirijo a 1 persona nada mas, “Querido miserable, agregue al gran plan tu nombre, como habías suplicado, ahora el mundo sabrá que lo hiciste por ellos, saludos cordiales, Dios”.

He terminado por hoy, salgo sin dar mucha importancia a lo que me rodea, tan pronto cruzo el portal, mi teléfono suena, sin dejar de caminar, lo saco y leo el mensaje mientras me dirijo a la parada del camión.

“La línea esta detenida, mantenimiento no viene y ya perdí 1 hora de producción, necesito que quede arreglado”, Dios a cerrado la ventanilla, ya no contesta las plegarias, puedes intentarlo de nuevo mañana de 8 AM a 5:30 PM.

Saco mis audífonos y lo conecto a mi móvil, activo el reproductor y busco entre mis venenos, tantas canciones tan buenas, y encuentro  Dust Brothers - This is your Life, eso bastara, bloqueo la pantalla, el camion llega en tiempo, pago mi boleto, consigo asiento al fondo de la unidad, me espabilo en el asiento y me hundo en la melodía.

Gente subiendo, gente bajando, escucho silbidos y pajaritos, la exclamación de un niño y el ruido de un dardo siendo clavado, las redes sociales han asimilado a la humanidad en el transporte urbano, tantos ojos clavados en pantallas, publicando, compartiendo, juzgando, esclavos.

Mas libertad para Mi, pido mi bajada, camino a casa, mi pierna vibra, saco el teléfono de mi bolsillo, 12 llamadas y varios mensajes, mi feligresa es insistente y yo indiferente, entre las ultimas llamadas esta el titiritero, ¿Habré olvidado copiarlo en el correo?, no lo atiendo, lo olvido, este es mi tiempo, camino hacia mi domicilio, olvido el ajetreo, busco con la mirada al chaman del vecindario, lo veo sentado contra la reja de la cancha de la colonia, viendo el juego aguerrido de los vecinos, lo saludo con animo y me sonríe sinceramente, “2 boletos”, le pido mientras en su mano le entrego poder adquisitivo, su mano se mete en el bolsillo de mi chaqueta “disfruta el vuelo” me dice con voz ronca.

Retomo el camino y canjeo un boleto que he adquirido, House of Pain es un clásico que no puedo dejar pasar, mi teléfono vuelve a sonar, ignoro la llamada, olvídalo feligresa, Dios no esta para nadie, solo estoy para mi,dejo que entre el buzón de voz, “La deidad a la que Ud rezo esta ocupada o fuera del área de servicio”.

Thoughts

  • Ovid

    El correo firmado por Dios con 20 personas en copia me hizo pensar en cuantas veces uno escribe saludos cordiales queriendo decir justo lo contrario. Apuesto a que el titiritero ni lo leyo entero, y que manana a las 8 lo llama por lo de la linea como si nada hubiera pasado. Gracias por subirlo, me encanto ese dia completo de principio a fin!

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  • gmedina33

    El café pateando hasta las 2:30 y después el estómago ardiendo. Ese cuerpo ya no da más, causa, y aun así aguanta al jefe hasta el checador.

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