Jiwon corrigiendo a todos cada vez que dicen que salvó a ochenta y seis personas, que solo las trató, incluso en plena discusión por quién sacó el mejor S. Me quedé pensando que ella va a ser la que más cambie en el segundo piso, porque es la única que ya lleva la cuenta de los que no llegaron a la noche. Gracias por seguir subiendo capítulos :)
Capítulo 22: Preparación (2)
Pensamiento
Jiwon corrigiendo a todos cada vez que dicen que salvó a ochenta y seis personas, que solo las trató, incluso en plena discusión por quién sacó el mejor S. Me quedé pensando que ella va a ser la que más cambie en el segundo piso, porque es la única que ya
Contenido de la publicación
Durante las semanas siguientes, el departamento deja de parecer un lugar vacío.
Cuando regreso, lo primero que encuentro es a Kwon recostado en el sofá, con los pies sobre la mesa y el control remoto en una mano. Cambia de canal cada pocos segundos mientras la televisión alterna noticias sobre nuevos despertados, conflictos entre gobiernos y accidentes causados por personas incapaces de controlar sus habilidades.
—El Gobierno francés confirmó la desaparición de tres despertados que intentaron ingresar ilegalmente a una de las entradas de la Torre...
Kwon cambia de canal.
—Continúan las protestas contra el registro obligatorio de despertados...
Vuelve a cambiarlo.
—Una empresa privada estadounidense ofreció un contrato de diez millones de dólares al joven conocido como...
Otro cambio.
—¿Pensás mirar algo completo? —pregunto.
Kwon gira la cabeza hacia mí.
—Todos dicen lo mismo: aparece alguien con poderes, rompe algo y después un político promete que tiene la situación bajo control.
—Entonces apagá la televisión.
—También me entretiene verlos mentir.
Ignoro su respuesta.
Desde la cocina llegan unas risas. Eunbyeol está sentada junto a la mesa, hablando con Jiwon mientras ambas preparan la comida. Mi hija sostiene un cuchillo entre las manos y corta verduras con demasiado cuidado, como si incluso aquello formara parte de su entrenamiento.
—Te juro que fue así —dice Jiwon—. El profesor preguntó quién había cambiado las etiquetas de los medicamentos y todos señalaron al mismo chico.
Eunbyeol se cubre la boca para contener la risa.
—¿Y él qué hizo?
—Culpó a un paciente inconsciente.
Las dos vuelven a reír.
Me detengo un instante.
Eunbyeol aceptó mi propuesta hace poco más de una semana. No se comprometió a entrar en la Torre; solo accedió a entrenar, conocer al grupo y comprobar si realmente podía confiar en mí.
Aun así, verla dentro del departamento, hablando con los demás como si siempre hubiera pertenecido allí, basta para que algo cálido se extienda dentro de mi pecho.
Jiwon es la primera en notar mi presencia.
—Volvió.
Eunbyeol levanta la mirada.
—Hola, señor Kim.
Todavía me llama de esa manera.
No puedo esperar otra cosa.
—Hola.
—La comida estará lista dentro de un rato —dice Jiwon.
—No sabía que también cocinabas.
—Sé mantener vivas a las personas. Alimentarlas forma parte de eso.
—No comas demasiado —interviene Kwon desde el sofá—. Después nos hace entrenar hasta que devolvemos todo.
—Eso solo te pasó a vos —responde Eunbyeol.
—Porque ustedes todavía no conocen su verdadera personalidad.
Mi hija sonríe.
—Creo que la estamos conociendo bastante rápido.
Continúo caminando antes de que la conversación pueda volverse peligrosa.
Detrás del departamento, el gobierno acondicionó un pequeño campo de entrenamiento. Retiraron la pared divisoria y el lugar ahora ocupa dos unidades completas del piso.
Cuando entro, encuentro a Doyun y Haejin realizando ejercicios físicos. Doyun sostiene una pesa con la mano derecha mientras intenta cerrar lentamente los dedos de la izquierda alrededor de una pelota de rehabilitación. Su mano todavía no recuperó toda la movilidad, pero ya puede mover dos dedos más que cuando lo conocí.
Haejin corre alrededor del espacio con una expresión de absoluto sufrimiento.
—No... comprendo... —dice entre respiraciones agitadas— por qué... una maga... necesita correr...
—Porque, si te quedás sin energía mágica, tus piernas serán lo único que te mantenga viva.
Haejin se detiene y apoya las manos sobre las rodillas.
—Pensé que todavía no había llegado.
—Llegué hace unos segundos.
—Eso es peor. Significa que escuchó todo.
—Diez vueltas más.
Su rostro pierde el poco color que le queda.
—¿Por qué diez?
—Por detenerte antes de terminar.
—Esto es una dictadura.
—Quince.
Haejin vuelve a correr sin agregar nada más.
Doyun deja escapar una risa breve.
—No se burle —le advierto—. Después de la rehabilitación, va a practicar postura durante dos horas.
Su sonrisa desaparece.
El único que permanece tranquilo es Mujin. Está apoyado contra una pared, con los brazos cruzados. Desde que comenzó a entrenar ganó algo de masa muscular y sus movimientos se volvieron más controlados, aunque todavía intenta resolver demasiados problemas mediante la fuerza.
Al verme, se separa de la pared.
—Por fin llegás, jefe.
Toma una espada de madera y la apoya sobre su hombro.
—Entrenemos.
Kwon aparece detrás de mí.
—No le digas jefe. Después se lo cree.
Mujin lo mira de arriba abajo.
—¿No estabas acostado mirando televisión?
—Estaba recopilando información.
—Tenías los pies sobre la mesa.
—Es una postura estratégica.
Mujin ignora la explicación y vuelve a mirarme.
—Llevo una hora esperando.
—Podrías haber entrenado con Kwon.
—Ya lo hice.
Observo a Kwon.
—¿Quién ganó?
—Fue un empate —responde él.
—Le partí dos cuchillos —dice Mujin.
—Y yo le corté la ropa seis veces.
Mujin me muestra uno de sus brazos, cubierto de cortes superficiales.
—Pero ninguno fue profundo.
—Porque era un entrenamiento.
—Entonces perdiste.
Kwon aprieta la mandíbula.
—Volvamos a intentarlo.
—Después —los interrumpo—. Primero quiero ver cuánto progresaron.
Mujin sonríe y lanza una segunda espada de madera en mi dirección. La atrapo en el aire.
—¿Uno contra uno? —pregunta.
—No.
Señalo a Kwon.
—Los dos contra mí.
La sonrisa de Mujin se amplía. Kwon, en cambio, me observa con desconfianza.
—Siempre que proponés algo así terminamos heridos.
—Eso significa que están aprendiendo.
—Eso no significa eso.
Mujin adopta una postura con la espada al frente. A diferencia de Kwon, no intenta ocultar sus intenciones: todo en él anuncia violencia.
El futuro Caballero Sanguinario no necesita engañar al enemigo. Su estilo consiste en someterlo a una presión constante hasta que cometa un error.
Kwon desaparece de mi campo de visión. Sus pasos apenas producen sonido gracias al conjunto de Clemen.
Uno de frente.
Otro desde el punto ciego.
Al menos aprendieron a coordinarse.
Mujin avanza primero. Su espada desciende hacia mi hombro con fuerza suficiente para romper un hueso común. Desvío el golpe hacia un lado y, en ese mismo instante, Kwon aparece detrás de mí y dirige uno de sus cuchillos de madera hacia la parte posterior de mi rodilla.
Giro la pierna. El filo pasa a pocos centímetros.
Kwon sonríe.
—Esta vez estuve cerca.
—Seguís sin tocarme.
Lo sujeto de la muñeca y lo arrojo contra Mujin, pero este no retrocede. Atrapa a Kwon con un brazo y utiliza su impulso para lanzarlo otra vez hacia mí.
Interesante.
Me inclino. Kwon pasa por encima de mi cabeza, gira en el aire y aterriza a mi espalda.
Mujin vuelve a atacar. La espada desciende mientras Kwon avanza al mismo tiempo y, durante una fracción de segundo, ambos ataques cierran mis rutas de escape.
Mejor.
Doy un paso al frente, entro dentro del alcance de Mujin y golpeo su muñeca para desviar la espada contra el cuchillo de Kwon. Las dos armas chocan.
Antes de que puedan reaccionar, golpeo el pecho de ambos con la palma.
Salen despedidos. Mujin cae sobre una colchoneta, mientras Kwon golpea el suelo y rueda varias veces.
—Otra vez —ordeno.
Mujin se levanta de inmediato.
—Eso pensaba hacer.
Kwon permanece acostado.
—Yo estaba considerando descansar.
—Levantate —dice Mujin.
—No sos mi jefe.
—Entonces quedate ahí y mirá cómo mejoro sin vos.
Kwon se incorpora de golpe.
—No digas estupideces.
Vuelven a colocarse frente a mí.
Desde la entrada, Jiwon y Eunbyeol observan el entrenamiento. Haejin continúa corriendo, aunque ahora presta más atención a nosotros que al camino, y Doyun dejó la pesa para analizar nuestros movimientos.
Todos empezaron a cambiar.
Kwon aprende a trabajar con alguien más. Mujin empieza a controlar su fuerza. Jiwon estudia las heridas que reciben los demás y busca formas de tratarlas. Doyun reconstruye poco a poco la mano que algún día volverá a sostener un arco. Haejin comienza a percibir la energía mágica incluso mientras su cuerpo está agotado.
Y Eunbyeol...
Ella todavía no decidió qué camino seguir.
Pero está aquí.
Junto a mí.
Viva.
—Ataquen.
Esta vez, los dos se mueven sin discutir.
Kwon desaparece hacia la izquierda.
Mujin carga de frente.
Durante las siguientes dos horas, el campo de entrenamiento se llena del sonido de golpes, pasos y quejas. Cuando finalmente terminamos, Kwon y Mujin quedan tendidos sobre el suelo.
—¿Cuánto falta para que podamos derrotarte? —pregunta Mujin, mirando el techo.
—Mucho.
—Dame un número.
—Años.
Kwon suelta un gemido.
—Entonces, ¿para qué entrenamos?
—Para reducirlos.
Mujin gira la cabeza hacia mí.
—¿Y cuándo vamos a entrar en la Torre?
El resto del grupo guarda silencio. Incluso Haejin deja de correr.
Los observo uno por uno. Todavía les falta demasiado, pero la Torre no va a esperar a que estén preparados.
—Pronto.
Una ventana azul aparece frente a todos nosotros.
[Anuncio mundial]
[El periodo de adaptación del primer piso está llegando a su fin.]
[Participantes registrados: 38.]
[Conquistas exitosas: 7.]
[Fallecidos: 19.]
[Participantes activos: 12.]
[El acceso al segundo piso será habilitado en siete días.]
[Requisito de ingreso: haber conquistado el primer piso o formar parte del grupo de un conquistador.]
[Cantidad máxima por grupo: 6 integrantes.]
[Prepárense.]
[:)]
El silencio se apodera del lugar.
Cuento a las personas presentes.
Kwon.
Mujin.
Jiwon.
Doyun.
Haejin.
Eunbyeol.
Seis.
Sin incluirme.
La Torre acaba de establecer un límite.
—Todos, muestren los resultados que obtuvieron en el primer piso.
Kwon es el primero en reaccionar.
—Ya conocés el mío.
—Quiero que los demás también lo conozcan.
Chasquea la lengua, pero levanta una mano. Una ventana azul aparece frente a él.
[Kwon Taesung]
[Escenario: La represalia de Clemen.]
[Función asignada: explorador.]
[Tasa de finalización: S.]
[Logros destacados:]
[Vigías eliminados: 12.]
[Puerta occidental abierta.]
[Prisioneros rescatados: 23/23.]
[Jefe de la aldea eliminado.]
[Recompensas:]
[Corte incapacitante — B.]
[Kit de protección de Clemen — B.]
—Me infiltré en la aldea antes de que llegara el ejército —explica Kwon—. Eliminé a los vigías, abrí una de las entradas y después maté al jefe goblin.
—También desobedeciste una orden para rescatar prisioneros —añado.
Kwon cruza los brazos.
—Y funcionó.
—Por poco.
—La parte importante es que funcionó.
Mujin suelta una risa.
—Te dieron rango S por esconderte y cortar gargantas.
—Lo dice el hombre que resolvió su misión golpeando todo lo que se movía.
—Mostrá tu resultado y veremos cuál fue mejor.
Mujin sonríe y abre su panel.
[Kang Mujin]
[Escenario: La represalia de Clemen.]
[Función asignada: soldado de vanguardia.]
[Tasa de finalización: S.]
[Logros destacados:]
[Enemigos eliminados: 147.]
[Soldados protegidos durante la ruptura de formación: 31.]
[Tiempo sosteniendo la entrada oriental sin apoyo: 8 minutos y 43 segundos.]
[Capitán hobgoblin eliminado.]
[Recompensas:]
[Vanguardia indomable — B.]
[Armadura del rompefilas de Clemen — B.]
Haejin deja de correr y contempla la cantidad de enemigos eliminados.
—¿Mataste a ciento cuarenta y siete?
—No los conté —responde Mujin—. Estaba ocupado.
Kwon señala la pantalla.
—¿Cómo terminaste sosteniendo una entrada solo?
La sonrisa de Mujin se desvanece.
—La línea se rompió. Los goblins atravesaron una barricada y empezaron a rodear a los soldados. Si alcanzaban a los arqueros, nos mataban a todos.
—¿Y te quedaste atrás? —pregunta Jiwon.
Mujin asiente.
—Alguien tenía que hacerlo.
—Podrías haber muerto.
—Casi ocurrió.
No necesito preguntarle cuántos hombres vio morir. Se nota en la forma en que evita mirar directamente el registro.
—¿Qué hace tu habilidad? —pregunto.
Mujin abre la descripción.
[Vanguardia indomable — B]
[Al combatir en primera línea, la resistencia física y la tolerancia al dolor aumentan progresivamente.]
[El efecto se intensifica al proteger aliados situados detrás del usuario.]
[Cuanto mayor sea la diferencia numérica, mayor será el incremento.]
Una habilidad adecuada para alguien que se niega a retroceder.
—Muy útil —dice Doyun.
—También dolorosa —responde Mujin—. La habilidad me permite seguir peleando; no impide que sienta los golpes.
—Perfecto —dice Kwon—. Así vas a saber cuándo te estoy cortando.
—Podés intentarlo cuando quieras.
—Después —los interrumpo—. Jiwon.
Ella respira profundamente antes de mostrar su resultado.
[Han Jiwon]
[Escenario: La represalia de Clemen.]
[Función asignada: ayudante médica.]
[Tasa de finalización: S.]
[Logros destacados:]
[Heridos tratados: 86.]
[Soldados estabilizados en estado crítico: 29.]
[Muertes evitadas por intervención directa: 17.]
[Campamento médico defendido durante el contraataque.]
[Recompensas:]
[Manos de misericordia — B.]
[Vestiduras de la sanadora de Clemen — B.]
Mujin abre los ojos.
—Salvaste a ochenta y seis personas.
—No —lo corrige Jiwon—. Traté a ochenta y seis. Algunos murieron después.
El ambiente cambia.
Jiwon mira sus manos.
—No teníamos suficientes vendas ni medicamentos. Al principio intenté atender a todos en el orden en que llegaban, pero descubrí muy rápido que eso era un error.
Su voz se vuelve más fría.
—Tuve que elegir quién tenía posibilidades de sobrevivir y quién consumiría recursos sin llegar a la noche.
Haejin baja la mirada.
—¿Los dejaste morir?
—Sí.
Jiwon tarda varios segundos en continuar.
—Uno de ellos seguía consciente. Sabía lo que estaba haciendo cuando pasé junto a él para atender a otro soldado.
Nadie hace comentarios.
—¿Y el campamento? —pregunta Eunbyeol con cuidado.
—Un grupo de goblins encontró la zona de heridos. Los soldados capaces de pelear estaban lejos.
—Vos no sabías luchar —dice Kwon.
—Ahora sé utilizar una lanza lo suficiente para mantener a alguien alejado.
La respuesta lo hace sonreír.
No hay orgullo en el rostro de Jiwon. Solo cansancio.
Abre la descripción de su habilidad.
[Manos de misericordia — B]
[Permite transferir energía al cuerpo de un herido para acelerar la coagulación, estabilizar órganos y reducir temporalmente el dolor.]
[No regenera miembros ni sustituye tratamientos médicos.]
[La efectividad aumenta con el conocimiento anatómico del usuario.]
—Todavía no es una habilidad de curación completa —dice Jiwon.
—Es mejor.
Frunce el ceño.
—¿Mejor?
—Te obliga a comprender qué estás intentando sanar. Una habilidad que lo repara todo sin exigir conocimiento crea sanadores dependientes del sistema.
Ella vuelve a mirar la descripción.
—Entonces tendré que seguir estudiando.
—Exactamente.
Doyun levanta la mano lesionada.
—Supongo que sigo yo.
Su panel aparece frente a nosotros.
[Seo Doyun]
[Escenario: La represalia de Clemen.]
[Función asignada: arquero de apoyo.]
[Tasa de finalización: S.]
[Logros destacados:]
[Disparos realizados: 94.]
[Impactos confirmados: 89.]
[Comandantes enemigos eliminados: 7.]
[Mensajero goblin eliminado a 612 metros.]
[Emboscada detectada antes del contacto.]
[Recompensas:]
[Ojo de trayectoria — B.]
[Arco largo del vigía de Clemen — B.]
Kwon se incorpora.
—¿Acertaste ochenta y nueve de noventa y cuatro disparos con esa mano?
Doyun mira los dedos de su mano izquierda.
—No podía cerrarla correctamente, así que até la empuñadura del arco a una protección de cuero.
—Eso debería haber reducido tu precisión —comenta Eunbyeol.
—Lo hizo.
—Entonces, ¿cómo conseguiste ese resultado?
—Aprendí a soltar la cuerda de otra forma.
Mueve los dedos de la mano derecha.
—Al principio, las flechas se desviaban. Después dejé de intentar disparar como lo hacía antes del accidente.
Lo observo con atención.
No recuperó su antigua técnica.
Creó una nueva.
—El mensajero llevaba una orden para los refuerzos —continúa—. Si llegaba al bosque, quinientos goblins más habrían atacado nuestra retaguardia.
—¿Lo viste a más de seiscientos metros? —pregunta Haejin.
—No con claridad.
Doyun muestra su habilidad.
[Ojo de trayectoria — B]
[Permite percibir líneas aproximadas de movimiento, caída y desviación de proyectiles.]
[Mejora la capacidad de calcular distancia, viento y velocidad del objetivo.]
[El efecto aumenta al utilizar arcos o armas de largo alcance.]
—No necesitaba verlo con claridad —explica—. Solo necesitaba saber dónde estaría cuando llegara la flecha.
La comisura de mis labios se levanta.
Seo Doyun todavía no tiene una mano completamente funcional, pero ya vuelve a pensar como un arquero.
—Haejin.
La joven deja escapar el aire y muestra su panel.
[Lee Haejin]
[Escenario: La represalia de Clemen.]
[Función asignada: asistente de los magos militares.]
[Tasa de finalización: S.]
[Logros destacados:]
[Trampas mágicas neutralizadas: 18.]
[Depósitos de armas destruidos simultáneamente: 3/3.]
[Ritual del chamán goblin interrumpido.]
[Soldados protegidos mediante barrera improvisada: 42.]
[Recompensas:]
[Cálculo mágico — B.]
[Vestiduras de la aprendiz arcana de Clemen — B.]
—¿Destruiste los tres depósitos al mismo tiempo? —pregunta Jiwon.
Haejin se acomoda el cabello corto.
—Había conductos de energía debajo de toda la aldea. Los goblins los utilizaban para alimentar las trampas y proteger el edificio principal.
—¿Y los hiciste explotar? —pregunta Mujin.
—No exactamente.
—Explotaron.
—Sí, pero esa no era mi intención inicial.
Kwon suelta una carcajada. Haejin lo ignora.
—Los magos de Clemen querían destruir cada depósito por separado. Habríamos tardado demasiado y los goblins habrían descubierto el ataque, así que invertí la dirección del flujo y envié una sobrecarga hacia los tres.
Dibuja con el dedo varias líneas imaginarias sobre la mesa.
—Noté que todos los circuitos estaban conectados al ritual del chamán.
—¿Lo hiciste sin saber qué ocurriría? —pregunta Eunbyeol.
—Tenía una hipótesis.
—¿Qué probabilidad calculaste de que funcionara?
Haejin permanece callada.
—¿Haejin? —insiste Jiwon.
—Cuarenta y tres por ciento.
Mujin empieza a reír.
—Me agrada.
—La probabilidad de que todos muriéramos si el ritual se completaba era mayor —se defiende Haejin.
Muestra su habilidad.
[Cálculo mágico — B]
[Permite analizar con mayor precisión estructuras, circuitos y fenómenos formados por energía mágica.]
[Reduce el tiempo necesario para comprender hechizos desconocidos.]
[No garantiza que el usuario posea la energía o el control necesarios para reproducirlos.]
—Es una habilidad de análisis —digo.
Haejin asiente, aunque parece decepcionada.
—Esperaba algo que lanzara rayos.
—Lanzar rayos es sencillo.
Todos me miran.
—Comprender por qué aparecen y cómo evitar que te maten es más valioso.
Haejin vuelve a leer la descripción, esta vez con mayor interés.
Solo falta una persona.
Eunbyeol permanece junto a la entrada del campo de entrenamiento.
—Tu turno.
Mi voz sale más suave de lo que pretendía.
Ella lo nota.
Kwon también, a juzgar por la sonrisa que intenta ocultar.
Eunbyeol levanta una mano.
[Kim Eunbyeol]
[Escenario: La represalia de Clemen.]
[Función asignada: asistente de estrategia.]
[Tasa de finalización: S.]
[Logros destacados:]
[Mapa completo de la aldea reconstruido.]
[Túneles ocultos detectados: 4.]
[Emboscadas anticipadas: 6.]
[Ruta de evacuación diseñada.]
[Civiles y soldados evacuados: 73.]
[Recompensas:]
[Lectura del campo — B.]
[Kit táctico de Clemen — B.]
Permanezco inmóvil.
No consiguió su rango S matando enemigos ni destruyendo edificios.
Lo consiguió evitando muertes.
—No pensé que me asignarían un puesto así —explica—. Al principio solo debía copiar mapas y llevar mensajes entre los comandantes.
—Pero encontraste algo.
Eunbyeol señala el primer logro.
—Los mapas no coincidían.
—¿Cómo lo notaste?
—Las distancias entre algunas casas cambiaban de un documento a otro. Pensé que era un error, pero, cuando comparé las rutas de patrulla, descubrí espacios vacíos bajo la aldea.
—Los túneles —dice Doyun.
Ella asiente.
—Los goblins pensaban utilizarlos para salir detrás del ejército cuando comenzara el ataque.
—¿Se lo dijiste a Horacio?
—No me creyó al principio.
Eso suena propio de él.
—Así que entré en uno de los túneles con dos soldados y conseguí pruebas.
Mi expresión cambia.
—¿Entraste vos misma?
—No tenía tiempo para convencerlo de otra manera.
No me gusta la respuesta.
Es exactamente el tipo de decisión que yo habría tomado.
—Después utilizamos los túneles para evacuar a los heridos cuando llegaron los refuerzos goblins —continúa—. También encontramos civiles encerrados en una zona subterránea.
—Setenta y tres personas —murmura Jiwon.
Eunbyeol baja la mirada.
—Podrían haber sido más.
El tono de su voz me recuerda demasiado al de Jiwon.
—Siempre podrían ser más —digo—. Eso no vuelve menos importantes a quienes salvaste.
Ella levanta la vista hacia mí.
Durante un instante, ninguno de los dos habla.
Luego abre la descripción de su habilidad.
[Lectura del campo — B]
[Permite organizar con mayor rapidez información relacionada con terreno, posiciones, recursos y movimientos aliados o enemigos.]
[Aumenta la capacidad de detectar inconsistencias y patrones dentro de un área observada.]
[La precisión depende de la cantidad y calidad de la información disponible.]
Una habilidad que recompensa su inteligencia, no su fuerza.
Siento alivio y preocupación al mismo tiempo.
La Torre ya reconoció su potencial. Eso significa que, aunque intente apartarla, el sistema seguirá ofreciéndole razones para entrar.
Observo nuevamente a todos.
Seis personas.
Seis resultados de rango S.
Infiltración.
Vanguardia.
Sanación.
Ataque a distancia.
Magia.
Estrategia.
No es una coincidencia. Cada uno superó el mismo piso de una forma diferente, y la Torre les entregó exactamente las herramientas necesarias para desarrollar ese camino.
Kwon rompe el silencio.
—Entonces, ¿quién consiguió el mejor resultado?
—Todos obtuvimos S —responde Haejin.
—Sí, pero tiene que existir un mejor S.
—Eso no tiene sentido —dice Eunbyeol.
—Yo maté a ciento cuarenta y siete —interviene Mujin.
—Jiwon salvó a ochenta y seis —responde Doyun.
—Traté a ochenta y seis —lo corrige ella.
—Yo eliminé al jefe —dice Kwon.
—Yo evité que llegaran quinientos refuerzos —añade Doyun.
Haejin levanta una mano.
—Destruí tres depósitos y detuve un ritual.
Todos miran a Eunbyeol.
Ella parpadea.
—Yo hice mapas.
—Salvaste a setenta y tres personas utilizando esos mapas —digo.
La discusión termina.
Me cruzo de brazos.
—No importa quién obtuvo el mejor resultado.
Kwon parece a punto de protestar.
—El segundo piso permitirá grupos de seis. Nosotros somos siete contando conmigo.
La tensión regresa.
Todos comprenden lo que significa.
Uno tendrá que quedarse fuera.
—Antes de decidirlo, comprobaremos si esos rangos S sirven de algo cuando tengan que trabajar juntos.
Thoughts
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PermalinkSeis lugares y siete personas, y el capítulo corta justo antes de decir quién se queda. Apuesto a que Eunbyeol se ofrece: es la que dijo que solo hizo mapas mientras los demás contaban goblins, y el narrador ya dejó claro que no la quiere adentro. Lo que no me cuadra es que él la deje ofrecerse sin pelear, porque ella se metió sola al túnel sin esperar a Coran, igualito que haría él. Órale, y ella ni sabe que está discutiendo con su papá.
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PermalinkAcho, me he puesto a hacer cuentas con el anuncio: siete conquistas en todo el mundo y aquí hay siete con rango S contando al jefe. O los demás se quedaron por el camino o la Torre cuenta raro.
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PermalinkJiwon corrigiendo a todos cada vez que dicen que salvó a ochenta y seis personas, que solo las trató, incluso en plena discusión por quién sacó el mejor S. Me quedé pensando que ella va a ser la que más cambie en el segundo piso, porque es la única que ya lleva la cuenta de los que no llegaron a la noche. Gracias por seguir subiendo capítulos :)
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PermalinkLa carita feliz abajo de los diecinueve muertos me dio más escalofrío que los ciento cuarenta y siete goblins de Mujin, che.
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