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Media taza de café, es todo lo que dejaste en tu prisa por marcharte. Prueba tangible de que nuestra conversación aún no ha concluido.
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Media taza de café,
es todo lo que dejaste
en tu prisa por marcharte.
Prueba tangible de que
nuestra conversación
aún no ha concluido.
El canto del gallo
anuncia el alba,
pero me niego
a cederle esta
noche al sueño.
Todavía tengo esta
media taza de café
y con ella sostendré
esta vigilia.
Me quedaré aquí
por un instante más,
con la amarga paz
que dejaste en tu
media taza de café.
Yo tengo una taza desde hace años que nadie toca. Lleva café que ya ni sé de cuándo.
ese sentimiento de quedarte con la palabras en la boca, bien logrado!!
Lindo poema. Saludos.
Qué bonito está escrito. Me encantó cómo convertiste algo tan simple como una media taza de café en un recuerdo lleno de significado. Tiene una melancolía muy tranquila, de esas que se quedan dando vueltas en la cabeza después de terminar de leer. 🤍
Qué golpe ese detalle del café. Te deja ahí con la prueba.
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Rebelde .. me gusta
Es el tipo de poemas que me gustan, deja un final abierto...
Esa media taza de café me hizo pensar en los rastros que deja alguien sin avisar. Es un detalle tan simple y tan brutal a la vez. Se nota que lo escribiste mirando lo que dejaron, no imaginándolo. Fijate que la vigilia es lo que tú elegís sostener después de que ya se fueron todos.
Cuéntame ese cuento otra vez.
Volviste a mí como siempre, volviste implorando perdón, con la culpa entre los labios y el peso de la decepción.
Hay ausencias que no hacen ruido,
Llueve silencio,
Aveces lloro pensando en que me hicieron
La humanidad predica luz,
Ardo en el granito de pompeya,
La noche llega despacio a mi ventana,