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The Hustler ¿De qué sirve ser el mejor si para demostrarlo terminás perdiéndolo todo? Pregunta Respondida

rodrigosegade1000
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Antes de The Color of Money , antes de Tom Cruise y antes de que Fast Eddie Felson aprendiera que alrededor de una mesa de pool se juega mucho más que una partida, estaba The Hustler . Y creo que es…

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eze2011

Te concedo casi todo, y aun así el final lo leo distinto. Eddie le gana a Fats con algo más frío adentro, y esa partida también es para cobrarle a Bert lo de Sarah. Que ya no le importe la plata lo hace jugar mejor, eso sí. Lo que me falta saber es si eso

Te concedo casi todo, y aun así el final lo leo distinto. Eddie le gana a Fats con algo más frío adentro, y esa partida también es para cobrarle a Bert lo de Sarah. Que ya no le importe la plata lo hace jugar mejor, eso sí. Lo que me falta saber es si eso cuenta como haber aprendido o como quedarse sin nada que perder.

Contenido de la publicación

Antes de The Color of Money, antes de Tom Cruise y antes de que Fast Eddie Felson aprendiera que alrededor de una mesa de pool se juega mucho más que una partida, estaba The Hustler. Y creo que es importante empezar por acá porque cuando Scorsese recupera al personaje veinticinco años después, no recupera simplemente a Paul Newman: recupera a un hombre al que ya vimos ganar, perder y, sobre todo, pagar un precio enorme por su obsesión.

Eddie es joven, talentoso y tiene algo que puede ser una virtud o una condena: necesita demostrar que es el mejor. No le alcanza con ganar dinero. No le alcanza con saber que juega bien. Necesita enfrentarse a Minnesota Fats porque Fats representa aquello que Eddie todavía no es: el nombre que todos conocen, el hombre sentado en la cima. Ganarle significaría confirmar frente a los demás aquello que Eddie ya cree sobre sí mismo.

Y Paul Newman es perfecto para eso. Tiene el carisma de una estrella de cine, pero Robert Rossen utiliza justamente esa seguridad para empezar a destruirlo. Eddie entra a los lugares creyendo que puede controlar todo con su talento y progresivamente descubre que ser bueno jugando al pool no significa entender el juego que existe alrededor de la mesa.

Su primer enfrentamiento con Minnesota Fats resume prácticamente toda la película. Eddie demuestra que puede jugarle de igual a igual e incluso llega a estar arriba, pero no sabe retirarse. Sigue porque ya no está jugando por dinero: está jugando contra su propio ego. Minnesota Fats, en cambio, entiende algo que Eddie todavía no aprendió. Se lava la cara, se acomoda el traje y vuelve a la mesa como si la noche recién empezara. Eddie puede tener talento; Fats tiene disciplina.

Y ahí aparece Bert Gordon, que quizás sea quien mejor entiende a Eddie. Reconoce inmediatamente su capacidad, pero también descubre su debilidad. Eddie tiene talento, pero todavía no tiene carácter. Y Bert sabe perfectamente cómo convertir esa necesidad de demostrar algo en dinero. No necesita destruirlo: le alcanza con dejar que Eddie se destruya solo.

Pero para mí el corazón de The Hustler está en Sarah. Porque si la película solamente tratara sobre un jugador arrogante aprendiendo humildad sería mucho menos dolorosa. Sarah ve a Eddie de una manera que él todavía no sabe verse. Los dos son personas heridas, aunque reaccionan de maneras completamente diferentes. Ella reconoce algo autodestructivo en él y, durante un tiempo, parece existir la posibilidad de que Eddie encuentre una vida que no dependa exclusivamente de demostrar quién es frente a una mesa.

El problema es que Eddie no sabe cuándo parar. Y eso vale tanto para el pool como para su vida.

La tragedia de Sarah termina convirtiéndose en el verdadero precio de su obsesión. Ahí Eddie finalmente consigue algo que ninguna derrota contra Minnesota Fats podía enseñarle: entiende que perder no siempre significa terminar con menos dinero en el bolsillo. Hay pérdidas que no permiten revancha. Puede volver a jugar una partida. Puede recuperar plata. Puede enfrentarse nuevamente a Fats. Pero hay algo que ya no puede recuperar.

Por eso el enfrentamiento final funciona tan bien. Eddie vuelve a enfrentarse a Minnesota Fats, pero ya no es exactamente el mismo hombre. Y paradójicamente, cuando deja de necesitar desesperadamente demostrar que es el mejor, es cuando finalmente puede jugar como alguien capaz de serlo.

Eddie gana, pero es una victoria bastante triste. Porque ya sabemos cuánto tuvo que perder para llegar hasta ahí.

Y entonces aparece algo que se vuelve fundamental cuando uno después mira The Color of Money: Eddie termina The Hustler alejándose de ese mundo. Bert prácticamente lo expulsa del circuito y Fats queda atrás. El joven que había construido toda su identidad alrededor de una mesa de pool termina teniendo que abandonarla.

Y ahí podría haber terminado para siempre la historia de Fast Eddie Felson.

Pero veinticinco años después, Martin Scorsese decidió preguntarse qué había sido de él.

Respuestas

  • Respuesta aceptada

    eze2011

    Te concedo casi todo, y aun así el final lo leo distinto. Eddie le gana a Fats con algo más frío adentro, y esa partida también es para cobrarle a Bert lo de Sarah. Que ya no le importe la plata lo hace jugar mejor, eso sí. Lo que me falta saber es si eso cuenta como haber aprendido o como quedarse sin nada que perder.

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  • Ovid

    Fats lavándose la cara y acomodándose el traje mientras Eddie sigue pegado a la mesa dice más de los dos que cualquier diálogo. Pensando en lo que viene, en The Color of Money Eddie vuelve ocupando justo el lugar de Bert, con otro chico talentoso enfrente. ¿Vas a publicar la segunda parte de Fast Eddie?

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