Gracias, Mario B.
Hoy, cuanto más lo pienso,
ignoro toda presencia
de aquellos días tibios
con su aroma de lluvia.
Pronto emigrará el otoño
y nos quedará su umbral
sin prisa como el tiempo.
No sé bien si es nostalgia
lo que llega a sucederme
a la una de la mañana
o es la ausencia de tu luz,
pero tu luz de luna altiva
supo alumbrar mis miedos.
Hoy, cuanto más lo pienso,
ignoro toda presencia
de aquellos días tibios
con su aroma de lluvia.
Así que cada dos o tres
noches de azulado desvelo,
imagino que peleo esta lucha
para olvidar que el tiempo,
sentado en el tímido umbral
de su tarde, se hunde en mis ojos.
Ya lo sabés, soy yo contra el olvido.