Saltou do globo ocular a xifrópaga em debandada. Ofuscando o cênite do meio-dia, apurei a resina, a massa asfáltica do tempo; trago amargo para não torrar o fluxo. De repente já não dança em couro, desvelada, mas irrompe no orbe congestionando a praça em puro aguardo. Serpentear-me a espinha, caracoleia-me a dorsal com o revés gozoso; a palmada sutil da bailarina de tango em seu andar espesso, fios de baba. Estende a garra de seda buscando a fenda — outra grieta ou resposta a este ventania que nos encurrala — e melosa nos esfrega entre plumas, mantas, pelúcias e cobertas sujas. Ah, o pavor: sempre monstruoso, sempre absurdo, mas certo como o espasmo. A dança ocorre a contraluz das vísceras. Desloco-me do outro lado da amálgama, ofuscado, espancado pela graça: uma abstração carnal, imaterial, elementalíssima, baba de cera. No verso do denário — único espelho que não mente —, brunido na podridão, tu te contorces, te piruetas, te regozijas no xarope da dita festiva. Eu, viscoso, me dissolvo, me desfio, me desangro, na evaporação do sopro.
Versión original en español:
Me desinvento
Saltó del globo ocular la náyade en desbandada. Encandilando el cenit del mediodía, apuré la resina, la masa asfáltica del tiempo; trago amargo para no achicharrar el flujo. De pronto ya no danza en cuero, desvelada, sino que irrumpe en el orbe congestionando la plaza en puro aguardo. Me culebrea la espina, me caracolea la dorsal con el revés gozoso; la nalgada sutil de la bailarina de tango en su andar espeso, hilos de baba. Tiende la garra de seda buscando la hendidura —otra grieta o respuesta a este ventarrón que nos acorrala— y melosa nos refriega entre plumas, frazadas, felpas y cobijas sucias. Ah, el pavor: siempre monstruoso, siempre absurdo, pero cierto como el espasmo. La danza ocurre a contraluz de las vísceras. Me desubico del otro lado del amalgama, encandilado, apaleado por la gracia: una abstracción carnal, inmaterial, elementalísima, baba de cera. En el envés del denario —único espejo que no miente—, bruñido en la podredumbre, tú te contorsionas, te pirueteas, te regodeas en el almibar de la dicha festiva. Yo, viscoso, me disuelvo, me deshilo, me desangro, en la evaporación del soplo.