Por Itzayana Martínez
Cae la noche
y mis sábanas me abrazan.
Mi mente parece desprenderse,
mis ojos se cierran llenos de humedad,
mis pensamientos blandos
piden tu nombre recordar.
Planeo soñarte.
Mi mente sale a tu búsqueda.
La espiritualidad reza por ti,
los dioses me consuelan
al saber que te perdí.
Pido clemencia
ante esta gran tristeza.
Quiero despertar,
pues las sombras de tu recuerdo
me atormentan.
Son pesadillas
donde tu sonrisa
me invita a recordar.
Y en la cumbre
de nuestro acercamiento,
me hace caer en cuenta
de que jamás
volverás.