No hay musa más fiel que tu existencia,
ningún poema puede tocar tu esencia,
ni verso que describa tu verdad.
Tus palabras son mi alquimia,
transforman el dolor en arte,
y la calma en canción celestial.
Tú no inspiras poemas, amor: los encarnas.
Eres la poesía misma con forma de mujer,
un canto que no necesita notas,
una historia que no precisa de tinta.
Cada gesto tuyo, cada suspiro,
es un verso vivo que danza en mi corazón,
y en tu mirada descubro universos que nunca imaginé