Las venas dentro de mi carne arden
Se sienten las olas colapsando en mis pestañas,
recorriendo mis ojeras, llegando a las mejillas
y siendo devoradas por mis labios
la sangre es letal, el corazón todavía latente se siente fugaz
cómo si todo fuese a terminar
escucho atentamente un zumbido, percibo como todo pierde la vida,
como todo abandona el mundo.
Se revienta mi piel de tanto estar arrodillado,
muerto de miedo,
O muerto en verdad, con mi carne desmoronada,
¿cómo es que todo me abandona a mí?
La podredumbre es feroz, mis uñas están amarronadas, la palidez de mi cuerpo se asemeja a la luna, pero yo, a diferencia de su luz azulada, tengo destellos verduzcos.
El olor fétido esparce señales para que los animales vengan a comerme, empezarán con mi estómago y seguirán con mi cara, dejaran a la vista mis entrañas, dónde esta grabado el nombre de mi madre, y mis dientes destrozados por masticar tan fuerte la bronca y la miseria.
Solo eso va a quedar
Cómo registro de que alguna vez comulgué con la pena
Un registro de cómo transcurre la vida