Si al menos regresaras a mi sueño,
te pediría perdón por mi pasado;
tan solo como sombra y sin ser dueño,
asumiría el mal que te he causado.
Quisiera verte cara a cara un día,
como al comienzo de ese tiempo tierno,
cuando aquel amor dolor no conocía
ni amenazaba con volverse invierno.
Si tan solo volvieras un instante,
sin inventar excusas a mi error,
tendría la verdad aquí delante
para asumir la carga del dolor.
Pero sé que el daño que causó mi paso
fue fuego consumiendo el bosque entero;
mas hoy que miro lejos tu regazo,
te veo en paz, seguro en tu sendero.
Sería un acto torpe y tan mezquino
pedir que a mis derrotas hoy regreses,
sabiendo que fui estorbo en tu camino
y solo lejos de mi amor floreces.