Tonta mosca, no sé qué es lo que planeas.
Estás ahí girando como una idiota.
Deberías estar viviendo y divirtiéndote, pues morirás al día siguiente, o al siguiente.
Tal vez te queden tres días, por el frío y la escasez de comida.
Mosca estúpida, morirás sin ser feliz.
Y sin embargo, sigues chocandote contra la lámpara; no sé qué esperas que suceda. ¿Crees que la tirarás? ¿Crees que podrás con una lámpara que pesa mil veces más que tú? Ilusa.
Deberías estar divirtiéndote, pues el clima ha bajado, hace mucho frío, y la comida se ha vaciado. Si yo tengo hambre, no quiero imaginarme lo que sientes tú.
Mosca tonta, deja de zumbar a mis costados, pues te quitaré los días que te quedan de vida de un solo golpe.
Sé inteligente y lárgate de aquí, vete a otra parte, abandona mi casa: pues no tengo nada que ofrecerte.
Salvate, y déjame aquí.
— Jorge Guzmán