Justicia y reparación: entre el derecho y la deuda social
La justicia y la reparación, no son conceptos abstractos: son derechos reconocidos en el derecho internacional de los derechos humanos y en múltiples marcos constitucionales en América Latina. Sin embargo, su aplicación en la práctica, sigue siendo una deuda profunda con las víctimas.
Desde instrumentos, como los Principios y Directrices Básicos de la ONU sobre el Derecho a un Recurso y a la Reparación, la reparación debe ser integral: incluye verdad, justicia, rehabilitación, indemnización y garantías de no repetición. No obstante, en muchos contextos, la respuesta institucional se limita a la sanción penal, dejando por fuera dimensiones esenciales del daño.
Socialmente, esto refleja una tensión estructural: sistemas de justicia centrados en el castigo, pero débiles en la restauración de la dignidad, la reconstrucción de proyectos de vida y el reconocimiento del daño diferencial que sufren mujeres, niños, niñas, adolescentes y poblaciones históricamente excluidas.
Entonces la pregunta es inevitable: ¿estamos frente a sistemas de justicia, que garantizan derechos o frente a modelos que administran el dolor sin transformarlo?
La reparación, no puede seguir siendo simbólica o parcial. Debe ser un compromiso real del Estado y de la sociedad con la no repetición, la memoria y la dignidad humana.