El mar y la vida. La vida y el mar, y las cosas que trae y se lleva. Las mareas altas y la calma. El sol brillante y el terror de una noche oscura.
Al mar le debo todo, y a la marea y al viento, el haberme traído hasta aquí: a esta nueva isla en donde yo, desesperada, pude tirar mi ancla y descansar.