Hoy no quiero más escribir un poema triste,
pues la semilla del amor finalmente sembre,
meses llevaba mi jardin sin ni un retamo
y ahora crecen solo porque te amo.
Te pido riegues las flores del patio trasero,
pues por ti cada una logro florecer,
cada una demuestra lo mucho que te quiero,
confia en mi, que ninguna va a desaparecer.
Puedo ver cada color floral reflejado en tus ojos,
no puedo evitar seguir tu mirada como el girasol sigue al sol.
Tus caricias son la tierra que necesito para poder crecer.
Tu voz es la melodia que hace a las hojas florecer.
No angusties si el granizo llega a acercarse,
pues con lonas de cariño las protegere,
no creas que con el verano llegaran a marchitarse,
pues con el riego de mi alma van a regarse.
Mas no pienso regarlas con ninguna lagrima,
excepto que sean de felicidad,
pues nuestro amor debe ser pura alegria,
sin ninguna pisca de ansiedad.
El retoño del arbol de nuestro amor esta sembrado.
Dare todo de mi para cuidarlo.
Este te recordara que nuestro amor nunca ha acabado.
Y siempre habra una razon para arreglarlo