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El Hábitat. Crónica de la pandemia zombie en Argentina

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Capitulo 8 : Nadie se salva solo.

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Capitulo 8 : Nadie se salva solo.

Capitulo 8

Nadie se salva solo

10.° aniversario del fin de la pandemia zombie

1

En el búnker principal donde funcionó la zona libre de la Ruta 40, se realizaba el acto de conmemoración del fin de las hostilidades. Faltaban seis meses para que la presidenta Torres dejara su cuarta presidencia consecutiva. La Constitución limitaba el mandato a dos periodos, pero ¿quién le diría algo a "La madre de la patria"? No, nadie. Cuando la vacuna que encapsula el gen zombie e impide que el virus progrese funcionó, logramos revertir el apocalipsis y recuperamos la civilización humana. Pero algo impensado sucedió: al ser menos, los recursos sobraban y el ser humano llegó a un nivel de bienestar e igualdad nunca antes visto. Que estos recursos no se los quedaran los de siempre solo tenía una responsable: la presidenta Torres.

El acto conmemorativo consistía en volver a esconder los muros de 15 metros bajo tierra. Los habían dejado en la superficie por si el gen y el virus mutaban y volvía a suceder una crisis. Pero no sucedió, y era oneroso mantener tremenda estructura sin motivo.

2

El Gran Salón Llao Llao ofrece una vista panorámica privilegiada hacia los lagos Nahuel Huapi y Moreno, enmarcando la belleza patagónica a la perfección. Cuenta con imponentes techos de doble altura, paredes construidas en piedra verdosa de la zona y maderas rústicas de ciprés y pino hemlock. Decorado con enormes arañas colgantes, albergaba la primera reunión de la Alianza Militar del Sur (ALIMISUR), respuesta a la avanzada de las potencias en la ONU al querer declarar el agua y cualquier recurso indispensable para la vida como "patrimonio de la humanidad", reservándose ellos el rol de guardianes de estos bienes. Se firmó un tratado de defensa mutua que se resumía con un mensaje claro: "Invaden a uno, respondemos todos".

La mayoría de los presidentes se mostraban reacios a asistir al ver que el "virus de la rabia humana" se expandía de forma exponencial. Pero Torres fue categórica en un Zoom previo: "Vienen por el agua, el combustible, las tierras raras y todo lo que se puedan llevar. Solos no podemos, debemos mostrar unidad". Y los convenció. Llegaron en sus aviones privados con sus escoltas, cazas de combate y un mini ejército. Estuvieron media hora, firmaron el documento, se sacaron la foto de ocasión y cada uno regresó a su país a salvar lo que pudiera.

Cuando la presidenta Torres salía, un viejo militar con traje marrón de calle se le acercó. La custodia se le interpuso, pero el hombre gritó: —¡Señora Torres!

Le mostraba un sobre amarillento con el sello del GOU: Grupo de Oficiales Unidos (un óvalo con el rostro de San Martín y las leyendas Patria y Honor). Los granaderos de la custodia lo reconocieron al instante y fijaron su mirada en el sobre, lo que hizo que Torres hiciera lo mismo. Movida por la curiosidad, lo llamó. El hombre se le acercó mientras caminaban hacia el helipuerto. La presidenta leyó el sobre con dificultad, ya que no tenía sus lentes a mano:

"Si estás leyendo esto es porque nuestra patria y sus ciudadanos están en peligro y no estás en la Casa de Gobierno. El portador de esta carta lleva información valiosa para la supervivencia de la Nación Argentina. Escúchalo y suerte. Recuerda: 'Cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla' ".Firmado: JUAN PERÓN.

Miró al mensajero con incredulidad. —¿Es esto cierto? —preguntó devolviéndole la carta. Pero el hombre se negó a tomarla. —Señora Presidenta, tenemos poco tiempo. ¿Podemos hablar? Torres llamó a su secretario y le pidió que le consiguiera una sala.

3

Cinco minutos después se encontraban en la oficina del gerente del hotel, sobria pero suntuosa. La presidenta se sentó en el sillón gerencial, miró al hombre parado frente a ella con una carpeta bajo el brazo y le preguntó: —¿Y? —haciendo un gesto de interrogación. —Mi nombre es Eduardo Vélez, soy el director del Proyecto Andinia. —Los militares murmuraron frunciendo el ceño, a lo que Vélez respondió—: Tranquilos todos, no es la fábula de los israelíes invadiendo la Patagonia; eso fue una pantalla. Es otra cosa.

Les ofreció una carpeta verde de unas 40 páginas. —Lea esto. Le llevará 15 minutos y salvará vidas.

Torres tomó la carpeta y le pidió los lentes a su secretario. Eran unos anteojos de abuela sin patillas. Se los colocó y comenzó a leer:

Transcripción del Informe Militar Clasificado CLASIFICACIÓN: TOP SECRET // REL TO ARG DEFENSE ONLY NIVEL DE ACCESO: ALPHA-1 DOCUMENTO: INF-SEC-2026-ANDINIA-011 ASUNTO: INFORME DE AUDITORÍA Y ESTADO DE INFRAESTRUCTURA — PROYECTO "ANDINIA" ORIGEN: Dirección Superior del Ente Autárquico de Defensa DESTINO: Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas

1. Antecedentes Históricos y Doctrina de Origen En el año 1950, la República Argentina contaba con una población proyectada de 17 millones de habitantes. Ante la evaluación del escenario geopolítico global y la hipótesis de conflicto multilateral frente a potencias de la OTAN e hipotéticos frentes limítrofes, la Presidencia de la Nación, bajo el mando del Cnel. Juan Domingo Perón, dictaminó la imposibilidad técnica y logística de garantizar la protección del 100 % de la población ante una guerra de exterminio total. Consultado el comité asesor de científicos respecto a la cuota mínima de supervivencia biológica y socioeconómica para garantizar la repoblación y soberanía nacional posterior al conflicto, se estableció un umbral del 10 % de la población total (1 700 000 ciudadanos).

2. Marco Legal, Financiamiento y Gobernanza del Ente Para garantizar la continuidad operativa de la obra sin interferencias políticas ni de inteligencia extranjera, se creó un Ente Autárquico Independiente con carácter de política de Estado permanente. Mecanismo de Blindaje Constitucional (Constitución de 1949): El Artículo 32 constitucional (Gastos Reservados) facultó al Ministerio de Defensa a elevar leyes secretas relativas a la seguridad nacional, fijando un plazo de clasificación de reserva de 100 años. La primera normativa dictada bajo este marco asignó legalmente el 1 % del Producto Bruto Interno (PBI) de forma permanente y presupuestaria a la construcción del proyecto "Andinia". El esquema de gobernanza del Ente estableció la designación nominal del Director Titular de forma directa por su antecesor saliente, mediante pliego cerrado de sucesión ejecutiva en caso de deceso accidental. Este modelo garantizó la continuidad ininterrumpida de las partidas presupuestarias bajo gobiernos constitucionales y de facto (peronistas, radicales, militares, libertarios y de ultraderecha). La cooperación de los ejecutivos provinciales se mantuvo mediante transferencias presupuestarias bajo la carátula de emprendimientos mineros, concesiones territoriales a inversionistas privados o bases operativas de ensayo.

Torres levantó la vista y le dijo a Vélez: —Pensé que eran "negocios" de la SIDE... Acá iba esa plata. Vélez la miró y se encogió de hombros. La presidenta continuó leyendo:

3. Especificaciones de la Red de Búnkeres y Conectividad El complejo estratégico está conformado por una red autosuficiente de instalaciones bajo tierra situadas a una profundidad nominal de 100 metros:

▪ Búnker Central (Nodo Neuquén): Instalación subterránea de máxima jerarquía con capacidad de albergue para 500 000 sobrevivientes y centro de mando unificado.

▪ Búnkeres Provinciales (10 Nodos Regionales): Unidades distribuidas en 10 provincias estratégicas, a lo largo de la traza de la Ruta 40 ,diseñadas para albergar a 50 000 sobrevivientes cada una (totalizando la meta defensiva de 1 700 000 refugiados).

▪ Eje de Interconexión ("Ruta 40 Subterránea"): Red logístico-militar soterrada paralela al trazado cordillerano, que interconecta la totalidad de las unidades.

4. Red de Protección Perimetral ("Línea Maginot Sombra") El sistema incorpora una muralla defensiva subterránea retráctil a escala nacional. Compuesta por muros masivos ocultos a gran profundidad, cuenta con un sistema de elevación electromecánico automatizado. Para evitar que fallos sectoriales o la toma enemiga de tramos independientes comprometan la integridad del perímetro, la totalidad del despliegue defensivo depende del comando centralizado ubicado en el Búnker Mayor de Neuquén. Se realizan pruebas operativas sistemáticas de elevación y potencia cada seis (6) meses bajo supervisión técnica especializada.

5. Finalización de Obras y Plan de Modernización (2006 - Presente) Las obras estructurales de la red concluyeron exitosamente en el año 2006. A partir de esa fecha, la Dirección Ejecutiva implementó un plan integral de modernización tecnológica:

▪ Autonomía Energética: Plantas integradas de generación de biogás, matrices solares de superficie blindadas y reactores nucleares modulares.

▪ Aislamiento de Telecomunicaciones: Red de internet subterránea propietaria de fibra óptica no conectada a nodos globales.

▪ Protección PEM: Aislamiento integral de nodos mediante Jaulas de Faraday de alta gradación contra pulsos electromagnéticos.

▪ Defensa Espacial: Profundización de estructuras logísticas y blindaje térmico contra satélites espías de órbita baja (LEO).

▪ Actualización Tecnológica (2023): Integración de clústeres de servidores dedicados a la gestión de Inteligencia Artificial táctica, contratados bajo esquemas fragmentados de exclusividad con privados.

6. Contrainteligencia y Filtraciones Registradas ⚠️ INCIDENTE REGISTRADO (PERÍODO GOBIERNO DE FACTO): Durante el régimen militar, un docente e investigador del área de Física abocado al desarrollo de minirreactores nucleares fue sometido a interrogatorio forzado. Bajo tortura motivada por su origen étnico-religioso, reveló la existencia del Plan Andinia y la red de reactores subterráneos. Resultado del Incidente: La fuerza actuante desestimó la confesión, confundiéndola con la mitología urbana referente al "Plan Andinia" sobre ocupaciones territoriales extranjeras. Las inspecciones en superficie resultaron infructuosas dado que la totalidad del complejo se encuentra blindado a 100 metros de profundidad. No se registraron brechas de seguridad posteriores.

Se adjunta plan de evacuación, protocolo de asignación de tareas, estrategias de defensa y códigos de acceso. El Director que le acerque la carpeta o le dé la combinación de la caja fuerte situada en el Salón Eva Perón (detrás del Escudo Nacional) ya dio inicio al protocolo de activación llamando a operadores de cada búnker.El Jefe de Estado, en su carácter de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, debe tomar el mando y poner en funcionamiento el Plan Andinia. Que Dios y la patria lo iluminen.

Última actualización: marzo de 2024 Firma: Director Armando J. Vélez

La presidenta guardó sus lentes, miró seria a Vélez y ordenó mientras se ponía de pie: —Lléveme ahí.

4

El día que más cerca estuvieron de dar a conocer su existencia fue durante la pandemia del coronavirus. Todos los protocolos para su activación se pusieron en marcha, y el director de turno estuvo a punto de llamar al presidente para que abriera la caja fuerte de la Casa Rosada —una que nadie sabía que existía—, darle la combinación y pedirle que sacara la carpeta allí guardada, la leyera y dictara el código escrito al final del documento. Pero la crisis se solucionó sin necesidad de revelar el secreto.

Torres y su comitiva fueron al helipuerto, donde un Sikorsky S-70 Black Hawk y dos Sikorsky S-76 los esperaban. Eran 30 personas entre personal de seguridad, secretarios y asesores. En el Sikorsky principal viajaban la presidenta, Eduardo Vélez, el ministro de Defensa (un teniente general de cuatro estrellas, el único veterano de Malvinas en actividad), un par de asesores y su edecán, quien le acercó una botella de agua mineral.

—¿Cuánto vamos a tardar? —preguntó Torres tras tomar un sorbo.

—Una hora y veinte —contestó Vélez antes que la edecán—. Debería descansar —agregó. —No puedo. Ministro... —Llamó al Teniente General, pidió su cartera, sacó un cigarrillo y lo prendió. Vélez la miró sorprendido; Torres fingió no verlo y encendió un extractor de aire que había ordenado colocar justo arriba de su asiento. El humo comenzó a subir y salir por allí. Miró al general y le preguntó—: ¿Qué fue lo último que escuchaste de afuera? —Mal... Moscú, Pekín y Ciudad del Cabo cayeron. —Qué me importa eso. Nosotros, ¿cómo estamos? —Perdimos señal con la Rosada —tragó saliva—. Es factible que Buenos Aires haya caído. —¿Martín García? —Ellos están; se están armando. En Paso de los Libres y Rosario pudieron armar resistencia.

Tomó la carpeta que le había traído Vélez, buscó en el índice de anexos y le pidió a su edecán: —Traeme el satelital encriptado. La edecán obedeció y le trajo un Iridium Extreme 9575. Haciendo un gesto como si le costara recordar, marcó un número y habló:

—General. Les vamos a pasar unas coordenadas de cada provincia a lo largo de la Ruta 40. Que todas las fuerzas se dirijan allí. No, no... lo demás está perdido. Concéntrese en esto. Entren a la página que se les enviará; está en la Deep Web, usen Tor. Sí, y al entrar coloquen este código: alfa-neo-dia-iris-neo-iris-alfa... Bajen los protocolos con funciones para cada fuerza y evacuen a todos los que puedan hacia esos puntos. Todo empleado público tiene una tarea asignada —remarcaba algunas palabras moviendo energéticamente el brazo con el cigarrillo, haciéndole saltar chispas—. Tenemos una oportunidad. No vamos a salvar a todos, pero sí a los que podamos. Okey, cuelgue... General, no hay tiempo. Todo lo que queda, a esos puntos.

El Teniente General la miró como dudando. —Sí... me estoy jugando un pleno —admitió ella—. Si este tipo está loco o si nada es verdad, nos quedan los Andes. Según los informes, estos... —pareció buscar una palabra; se rehusaba a decir "zombies", ya que no había registro audiovisual donde usara el término— monstruos, infectados o lo que sea, parecen entrar en parálisis a los 5 grados . Algo inventaremos, siempre lo hacemos.

La edecán se le acercó y le dijo algo al oído. Torres pareció dudar; fue la única vez que Vélez o alguien de la Zona Libre de la Ruta 40 la vio titubear.

El ministro de Defensa se acercó preguntando: —¿Qué hacemos? Torres miró hacia los Andes nevados y respondió: —Envie un helicóptero, pero si no hay señales que no bajen. Antes de que alguien diga algo: si no hay señales de la Quinta de Olivos, confío en que estén en el búnker, y si no... ya no podemos hacer nada. —Tengo soldados que se ofrecieron a ir a buscar a su familia. —No... use todas las fuerzas para evacuar. Mi familia va a estar bien.

El resto del vuelo transcurrió en silencio.

5

Aterrizaron en el helipuerto de la central hidroeléctrica de Chos Malal, a la vera de la Ruta 40, la cual proveía el 60 % de la energía que necesitaba el Búnker Neuquén. Bajaron y subieron a unas Mercedes-Benz Sprinter que los esperaban. Hicieron 500 metros por la Ruta 40 hasta llegar a una tranquera que se abrió automáticamente. Recorrieron otros 900 metros hasta la base del cerro Tortuga, frenaron frente a una de sus laderas y, de pronto, la ladera comenzó a abrirse: un portón metálico de unos 20 metros de alto se desplegó.

Los cuatro vehículos entraron y estacionaron en el lugar que les señaló Vélez. Torres amagó a descender, pero el director la detuvo: los cuatro vehículos comenzaron a bajar en un ascensor oculto. Un cartel luminoso indicaba la profundidad cada 10 metros; cuando llegó a los 100 metros, el ascensor se detuvo con un golpe seco. Las camionetas arrancaron y ahora sí estacionaron. Vélez descendió y sonrió al ver los rostros atónitos de todos. Caminaron por lo que parecía el estacionamiento del subsuelo de un edificio hasta llegar a una puerta de metal que se abrió automáticamente. Entraron al Centro de Control de Andinia.

—Parece la NASA —dijo uno. —No. Es mejor —dijo Vélez con orgullo.

Un grupo de operadores vestidos con camisas blancas tecleaba frenéticamente. Uno de ellos casi gritó: —¡Comenzaron a llegar! Militares y civiles...

Sobre los operadores, 11 monitores mostraban los nombres de las provincias atravesadas por la Ruta 40, con NEUQUÉN en el centro. Aparecían en verde con el mapa de la provincia correspondiente. Debajo, otros monitores mostraban los centros de mando de esos búnkeres y saltaban cada 5 segundos a distintas cámaras. En Salta y Jujuy ya había gente mirando perpleja, sin que nadie les diera explicaciones.

—Sí, el protocolo se inició —dijo Vélez—. Envíen a los anfitriones a la superficie con las órdenes para los soldados. Presidenta, debe tomar el mando.

Torres se acercó. Todos la miraban. —Los operadores están entrenados —le explicó Vélez—. Cualquier duda pregúnteme, pero las órdenes las debe dar usted. —Le pasó una carpeta verde. Torres la abrió y vio un protocolo con pasos y códigos. Leyó el primero: "Abrir compuertas, recibir refugiados", acompañado de una clave. Un operador tecleó la clave y le acercó un lector de huellas. Ella colocó el índice. Una vez procesado, el operador le dijo: —Listo, ya tiene el mando. Su huella quedó registrada. Luego debe elegir a cuatro personas que la reemplacen en caso de que vaya a descansar o... ya sabe. —Sí, ya sé... —dijo ella con una mueca.

Las compuertas comenzaron a abrirse. Soldados en uniforme de fajina salieron a buscar a los militares en superficie y les repartieron órdenes. La escena se repitió en cada búnker: el militar de más alto rango tomaba el mando, comenzaba a dar órdenes y organizaba las funciones. Lo principal era entrar antes de que llegaran los monstruos.

Al principio fueron unos pocos, luego decenas y al final cientos. Dieciocho horas duró el éxodo. Llegaban en camiones militares o siguiendo las instrucciones de la radio. En las puertas, a todos los empleados públicos se les daba un brazalete de un color y una función. Aunque todo parecía un caos, no lo fue: la mayoría venía de enfrentar a los zombies y nada les parecía imposible. Miles de personas llegaban a la Ruta 40 desde distintos puntos. Aviones y helicópteros aterrizaban en los aeropuertos de las provincias cordilleranas, donde los esperaban camiones que los llevaban al refugio más cercano. Una vez dentro, ya habría tiempo de asignarles ubicación final. Lo que parecía imposible horas atrás, ahora era una realidad: miles de personas a salvo asumiendo sus funciones, aunque esta fuera simplemente no molestar.

Pero todo se descontroló cuando un puesto de defensa fuera de la zona de los refugios alertó que los zombies llegaban. Primero fue uno, después 10, después 100... Una horda masiva se acercaba por La Pampa. Todos los pueblos del interior, desde el sur de Buenos Aires hasta la entrada de Neuquén, se habían perdido, y sus habitantes llegaban en masa a la zona del búnker.

El director envió drones y las imágenes eran terribles. Se acercó a la presidenta y le dijo: —En 45 minutos es de noche... Debe dar la orden. Salve a los que pueda. —Le mostró una página en la carpeta. Torres leyó y firmó.

El director se paró frente a la consola y tecleó unas órdenes. Miró a la presidenta, esta asintió y él apretó enter. Las luces parpadearon. En todos los búnkeres una voz robótica avisó: "Muros levantándose. Tiempo total: 10 minutos".

—¿Cómo puedo hablarles a los demás? Un operador le pasó un micrófono. —Les habla la presidenta Torres. Hicimos todo lo posible por salvar a los que más pudimos. Los muros que se están elevando pondrán un límite entre esta pesadilla y nosotros. Hay en Buenos Aires, Misiones, Corrientes y otras provincias compatriotas organizándose para sobrevivir. No sabemos si es un ataque biológico o un virus que mutó; no lo sabemos por ahora. Donde están siendo refugiados tendrán todo lo que necesitan. Pedimos tranquilidad y colaboración; personal del Ejército así como empleados del Gobierno organizarán los refugios. ¡NO SE PUEDE SALIR HASTA NUEVO AVISO! QUE DIOS NOS PROTEJA.

Los muros se levantaban lentamente en tramos de 100 metros. Cada provincia alimentaba su sector de muralla. En Jujuy tuvieron que destrabar manualmente un tramo desconectado y tardaron 25 minutos en arreglarlo, tiempo en el que se colaron cientos de muertos vivos que llegaban desde Salta.

Necesitaban tiempo. Cien hombres del Escuadrón N.º 21 "La Quiaca" de la Gendarmería Nacional cubrían el búnker situado cerca del Dique Las Pirquitas. Cuando los muertos comenzaron a causar estragos amenazando con colarse por la brecha del muro, los 100 gendarmes tomaron posición frente a la entrada y comenzaron a disparar para darle tiempo a ingresar a los últimos rezagados. —¡A la cabeza! ¡En los brazos y piernas no les hace nada! —gritaba un oficial mientras continuaban abriendo fuego.

Las balas trazadoras iluminaban la noche de la Puna por segundos, lo suficiente para ver a esas criaturas de pesadilla. Desde un altavoz, la voz robótica anunció: "Todos dentro. Puertas cerrándose en 5 minutos". El muro fue reparado y se completó la barrera: 5000 kilómetros de paredón de 15 metros de altura separando los Andes del apocalipsis zombie.

Pero los 100 gendarmes no lograron entrar. Más de 500 zombies quedaron atrapados del lado interno entre el muro y la cordillera. Cuando la presidenta preguntó qué debían hacer en caso de incursión enemiga, el director abrió una carpeta negra y le mostró una página. Torres sacó sus lentes, leyó, miró al director y llamó al general, el tipo regordete y con cara de pocos amigos:

—Ahí dice que tienen drones para atacar y repeler cualquier incursión enemiga. Pero estos drones no diferencian entre enemigos y leales, y hay 100 hombres ahí... —Señora —su tono era duro y severo—, estamos en guerra, va a tener que tomar miles de estas decisiones. Esos hombres juraron defender al país y a su gente. Lo que haga será para proteger a miles. La presidenta lo miró seria y compungida: —Operador, libere defensas de Jujuy.

Un murmullo seco se escuchó en el intercomunicador. Cuando el operador iba a apretar enter, Torres lo paró en seco: —¿Dónde hay que confirmar? El operador le señaló el lector de huellas. La presidenta colocó el índice y el mapa de Jujuy se iluminó.

Frente al búnker de Jujuy, 500 drones FPV armados con subfusiles de 9 mm fueron al encuentro de los muertos vivos y dispararon. Sin embargo, las balas atravesaban a la mayoría de los zombies sin causarles daño, salvo a algunos a los que por pura suerte les dieron en el cráneo. En cambio, los disparos mataron a los gendarmes. Fue la primera lección de esta guerra: las estrategias convencionales no funcionaban. Ahora tenían 100 zombies más queriendo entrar.

Cuando los muros se cerraron por completo, tuvieron que salir 50 soldados armados con lanzallamas para terminar con los intrusos y recuperar las insignias de los gendarmes para rendirles homenaje cuando todo terminara.

Llevó un mes organizarse: asignar recámaras, repartir tareas, levantar hospitales y destacamentos. La Ruta 40 subterránea se llenó de vehículos recorriéndola de punta a punta. En la superficie, cada provincia mantenía centros con obreros y militares que patrullaban el otro lado del muro. Millones de zombies golpeaban la estructura queriendo entrar; cuando la presión sobre el paredón era excesiva, helicópteros con bombas incendiarias dispersaban las hordas.

Del otro lado de los Andes, otra amenaza esperaba su oportunidad... Mientras tanto, la Argentina se negaba a morir.

6

La presidenta Torres caminaba ayudada por un bastón. Era una anciana de pelo blanco, pero de ojos que seguían denotando inteligencia y picardía. Vestía impecable, como siempre. Cuando llegó al atril, un secretario le acomodó el micrófono. Sacó un papel, unos lentes sin patillas y comenzó a leer:

—Compatriotas, hoy estamos reunidos para celebrar... —Hizo un silencio, se quedó pensando unos segundos, guardó los lentes y continuó. A su alrededor, secretarios y asesores la miraban asustados. Miró a la multitud y continuó—: Basura. Estamos acá para esconder estos muros que un día nos salvaron la vida, y quiera Dios que nunca volvamos a usarlos, pero que a muchos les recuerdan el dolor y la tristeza de lo que pasamos. Esta fue la idea de un hombre que miró al futuro y de otro grupo de hombres y mujeres que entendieron lo que significaba. Sobrevivimos con mucho dolor y pérdidas, y nos levantamos como nación para guiar a las nuevas generaciones a un futuro mejor... Pero sé que no es cierto, porque los mismos que causaron esto están ahí. Siguen ahí. —Hizo otra pausa acomodando ideas—. Mi legado es este: otra oportunidad de hacer las cosas bien; de recordar que estuvimos a punto de extinguirnos por la ambición y mezquindad de unos pocos. Pero ya estoy muy vieja y quiero descansar. Llevo el peso de mis decisiones y la tristeza de haberlas tomado. Que escondan los muros. El Hábitat sigue en pie, la isla Martín García está en su lugar y cada monumento y altar conmemorativo hará recordar que no fue la tecnología ni la ciencia: fue el ser humano, que entendió QUE LA PATRIA ES EL OTRO y que nadie se salva solo.

Se marchó en silencio, despacio, apoyándose en su bastón, hasta que estallaron los aplausos y los muros comenzaron a bajar hasta perderse en la tierra. #terror #zombies #geopolítico

Thoughts

  • TeoSanabria

    Todo empleado público con brazalete de color y una tarea, aunque la tarea sea no molestar, jaja. Así repartía mi tío a la parentela cuando llegaban para Semana Santa.

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  • Ovid

    La presidenta que evita decir zombies porque no hay ningún registro donde lo haya dicho es de lo más argentino de toda la serie. Me suena a que esos anteojos sin patillas van a volver, porque aparecen justo en cada decisión que pesa: la carta de Perón, la orden sobre Jujuy y el papel que deja de leer en el aniversario.

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