Lo de la cámara perdiendo la señal justo después de la figura me dejó mal cuerpo. ¿Lo de no abrir a los tres golpes lo oíste en algún sitio o es tuyo?
El diario de Valglot : capítulo 4
Pensamiento
Lo de la cámara perdiendo la señal justo después de la figura me dejó mal cuerpo. ¿Lo de no abrir a los tres golpes lo oíste en algún sitio o es tuyo?
Contenido de la publicación
CAPÍTULO 4 — EL DIARIO PERDIDO
La fotografía permanecía en la pantalla del teléfono de Daniel.
La fecha tenía más de cien años.
Y debajo del dibujo de aquella criatura aparecía un nombre:
"VALGIOT"
Leo no apartaba la mirada.
—Esto no tiene sentido...
Alice estaba sentada a su lado.
—¿Qué parte?
—Todo.
Daniel guardó silencio.
Leo lo miró.
—Dijiste que tu hermano encontró algo más.
—Sí.
—¿Qué encontró?
Daniel dudó.
—No estoy seguro de querer enseñárselo.
Alice frunció el ceño.
—Daniel, después de todo lo que acabamos de ver, creo que ya es demasiado tarde para eso.
—No entienden.
—Entonces explícanos —respondió Leo.
Daniel respiró profundamente.
—Mi hermano trabaja como investigador privado.
—¿Y?
—Hace meses empezó a investigar las desapariciones.
Leo se sorprendió.
—¿Por su cuenta?
—Sí.
—¿Y por qué?
—Porque una de las personas desaparecidas era amiga suya.
Alice bajó la mirada.
—Lo siento.
Daniel asintió.
—Al principio pensaba que encontraría una explicación normal. Una fuga, un secuestro, algo así.
—¿Y qué descubrió? —preguntó Leo.
Daniel miró nuevamente la fotografía.
—Que los casos se repiten.
—¿Cómo?
—Personas desaparecen de lugares completamente diferentes. Bosques, carreteras, pueblos... incluso dentro de ciudades.
Alice se quedó pensativa.
—¿Y todos desaparecen de noche?
—La mayoría.
Leo preguntó:
—¿Qué tienen en común?
Daniel respondió:
—Antes de desaparecer, algunos dijeron haber visto algo.
—¿Valglot?
—Sí.
Leo se cruzó de brazos.
—Pero podrían estar confundiendo a una persona con un animal.
—Eso también pensó mi hermano.
—¿Y?
Daniel sacó otra fotografía.
—Hasta que encontró esto.
La imagen mostraba una pared de concreto.
Había varias marcas profundas.
Tres líneas largas atravesaban la superficie.
Alice se acercó.
—¿Eso qué es?
—Una de las paredes de una casa donde desapareció una familia.
Leo levantó la mirada.
—¿Una familia completa?
—Tres personas.
—¿Cuándo?
—Hace seis meses.
—¿Y nadie vio nada?
—Una cámara de seguridad captó algo.
Daniel abrió otro video.
La grabación mostraba una calle residencial.
Una familia salía de una casa.
Una mujer.
Un hombre.
Y un niño pequeño.
Subieron a un automóvil.
El vehículo avanzó unos metros.
Entonces las luces comenzaron a parpadear.
Leo acercó el rostro a la pantalla.
—Espera.
—¿Qué?
—Mira detrás del automóvil.
Daniel retrocedió el video.
Lo reprodujo lentamente.
Una figura enorme apareció durante menos de un segundo entre dos casas.
Alice se quedó inmóvil.
—Ahí está...
La figura desapareció de la imagen.
El automóvil continuó avanzando.
Después la cámara perdió la señal.
Daniel detuvo el video.
—Nunca volvieron a aparecer.
Leo miró fijamente la pantalla.
—¿Y la policía?
—Investigó durante semanas.
—¿Encontraron el automóvil?
—Sí.
—¿Dónde?
Daniel respondió:
—A doce kilómetros de la casa.
Alice preguntó:
—¿Y la familia?
—Nada.
—¿Ni una pista?
—Nada.
Se hizo un silencio incómodo.
Leo finalmente preguntó:
—¿Qué tiene que ver el diario?
Daniel levantó lentamente la mirada.
—Mi hermano encontró una referencia a Valgolt en un documento antiguo.
—¿Dónde?
—En una biblioteca.
—¿Y qué decía?
Daniel sacó una fotografía de una página vieja.
—No pudimos traducir todo.
Alice tomó el teléfono.
—Déjame verla.
En la página aparecía un dibujo de la criatura.
Debajo había varias líneas escritas a mano.
Alice comenzó a leer.
—"Cuando la noche..." —se detuvo—. Hay partes ilegibles.
Leo se inclinó.
—¿Qué más?
Alice continuó.
—"...camine entre los árboles..."
Pasó el dedo por la pantalla.
—"...no sigas su mirada."
Leo frunció el ceño.
—¿Qué significa eso?
Daniel negó con la cabeza.
—No sabemos.
Alice siguió leyendo.
—Aquí hay otra frase.
—¿Cuál?
—"Si escucha..."
Se quedó callada.
—¿Qué?
Alice acercó la imagen.
—"...tres golpes, no abras."
Leo recordó inmediatamente al estudiante de aquella mañana.
"Si alguna vez escuchas tres golpes..."
Leo se levantó.
—Tenemos que encontrarlo.
Daniel lo miró.
—¿A quién?
—Al chico que nos habló esta mañana.
—¿Por qué?
—Porque él conocía esta frase.
Alice también se puso de pie.
—Tiene razón.
Daniel suspiró.
—Está bien.
—¿Sabes dónde encontrarlo? —preguntó Leo.
—Creo que sí.
Los tres comenzaron a caminar.
Pero antes de abandonar la plaza, Leo se detuvo.
—Esperen.
Alice se giró.
—¿Qué pasa?
Leo miró hacia la calle.
—¿No escucharon eso?
Daniel frunció el ceño.
—¿Qué cosa?
Leo permaneció inmóvil.
**Toc.**
Los tres se quedaron quietos.
Alice miró a Leo.
—¿Fue... un golpe?
**Toc.**
Daniel palideció.
—No.
Leo miró a su alrededor.
—¿De dónde vino?
**Toc.**
Tres golpes.
Exactamente tres.
Nadie habló.
El ruido provenía de una pequeña puerta metálica situada al otro lado de la plaza.
Alice susurró:
—¿Qué hacemos?
Daniel retrocedió.
—Nos vamos.
Leo lo miró.
—¿Por qué?
—Porque eso es lo que decía el diario.
Leo tragó saliva.
—Solo son golpes.
Daniel negó con la cabeza.
—No.
—¿Entonces qué?
Daniel miró fijamente la puerta.
—No sé.
Durante unos segundos no ocurrió nada.
Después, la puerta comenzó a abrirse lentamente.
**Creeeeek...**
Alice agarró el brazo de Leo.
—Leo...
La oscuridad detrás de la puerta era absoluta.
No había nadie.
Solo una pequeña caja de madera en el suelo.
Leo dio un paso.
Daniel lo sujetó.
—No.
—Solo quiero mirar.
—¡No la toques!
Leo se detuvo.
La caja tenía algo escrito.
Una palabra.
"Valglot"
Los tres quedaron paralizados.
Y entonces...
desde algún lugar muy lejano...
se escuchó un sonido profundo.
No parecía un animal.
No parecía humano.
Era un grito.
**AAAAAAAAARRRRGHHHHHH...**
Leo miró hacia los árboles.
Alice apretó su brazo.
Daniel susurró:
—Tenemos que irnos.
Leo no respondió.
Porque entre los árboles, a varios cientos de metros de distancia...
dos ojos carmesí acababan de aparecer.
🔴👁️
Y esta vez...
**estaban mirándolos directamente.**
Thoughts
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PermalinkLo de la cámara perdiendo la señal justo después de la figura me dejó mal cuerpo. ¿Lo de no abrir a los tres golpes lo oíste en algún sitio o es tuyo?
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PermalinkEl hermano de Daniel es el que más me preocupa. Un investigador que pierde a una amiga y sigue solo meses detrás de esto: me da que el diario completo lo tiene él y por eso no aparece en todo el capítulo.
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