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El diario de Valglot : capítulo 5

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CAPÍTULO 5 — EL CAZADOR DE RUMORES Parte 1

Los ojos carmesí seguían entre los árboles.

Leo no podía moverse.

Alice permanecía agarrada de su brazo.

Daniel respiraba rápidamente.

—Leo... —susurró Alice—. Dime que tú también lo estás viendo.

—Lo estoy viendo.

Daniel retrocedió.

—Tenemos que irnos.

Leo no apartó la mirada.

—Espera.

—¿Qué?

—Quiero saber qué es.

Daniel lo miró incrédulo.

—¿Estás loco?

—No.

—¡Hay algo mirándonos desde el bosque!

—Precisamente por eso.

Alice tiró suavemente del brazo de Leo.

—No vamos a acercarnos.

Leo finalmente retrocedió.

Los tres comenzaron a alejarse.

Un paso.

Otro.

Otro.

Entonces los ojos desaparecieron.

—¿Se fue? —preguntó Alice.

Leo miró entre los árboles.

—No lo sé.

Daniel señaló la puerta metálica.

—Y todavía tenemos esa caja.

Leo se giró.

La caja seguía en el suelo.

—¿La dejamos ahí?

—Sí —respondió Daniel inmediatamente.

Alice asintió.

—Estoy de acuerdo.

Los tres abandonaron la plaza.

Pero ninguno de ellos notó que, desde una ventana del edificio situado frente a la calle, alguien los observaba.

Una persona sostenía un teléfono.

En la pantalla aparecía una fotografía de Leo.

Debajo había un mensaje:

"Ya están investigando."

La persona escribió:

"Entonces habrá que darles algo que investigar."

---

🌙 Esa noche

Leo estaba sentado en su habitación.

Había intentado hacer sus tareas.

No podía concentrarse.

Abrió nuevamente el teléfono.

Había recibido un mensaje de un número desconocido.

NÚMERO DESCONOCIDO:

*¿Quieres saber dónde desapareció el profesor?*

Leo se quedó mirando la pantalla.

Escribió:

LEO:

*¿Quién eres?*

La respuesta llegó casi inmediatamente.

NÚMERO DESCONOCIDO:

*Alguien que sabe dónde está Valglot*.

Leo se incorporó.

LEO:

*¿Dónde?*

La persona envió una ubicación.

Leo abrió el mapa.

Era un antiguo edificio abandonado a las afueras de la ciudad.

Después llegó otro mensaje.

NÚMERO DESCONOCIDO:

"Ven esta noche".

Leo dudó.

Entonces escribió:

LEO:

*¿Por qué debería confiar en ti?*

La respuesta tardó unos segundos.

NÚMERO DESCONOCIDO:

"Porque tengo el diario".

Leo abrió mucho los ojos.

LEO:

¿Qué diario?

La respuesta:

NÚMERO DESCONOCIDO:

"El diario de Valglot".

Leo dejó el teléfono sobre la cama.

—No puede ser...

En ese momento recibió una llamada.

Era Alice.

—¿Hola?

—Leo, ¿recibiste un mensaje?

Leo se quedó en silencio.

—¿Alice?

—Sí.

—¿También te escribieron?

—Sí.

Leo se levantó.

—¿Qué te dijeron?

—Que saben dónde está el diario.

Leo respiró profundamente.

—A mí también.

—¿Te enviaron una ubicación?

—Sí.

—A mí igual.

Hubo silencio.

Alice habló primero.

—No vamos a ir.

Leo no respondió.

—Leo.

—Estoy pensando.

—No. No estás pensando. Te conozco.

—¿Qué quieres decir?

—Estás pensando en ir.

Leo suspiró.

—Quizás sea una pista real.

—O una trampa.

—También.

—Entonces no iremos.

—Alice...

—No.

Leo caminó hasta la ventana.

—¿Y si realmente tienen el diario?

Alice guardó silencio.

—¿Qué hacemos entonces? —preguntó finalmente.

Leo miró la ciudad iluminada.

—Se lo contamos a la policía.

—¿Y crees que nos creerán?

Leo no respondió.

Porque ambos sabían la respuesta.

---

🚔 Mientras tanto...

En una estación de policía, un detective revisaba una computadora.

Había recibido exactamente el mismo mensaje.

"Sé dónde está Valglot".

El detective frunció el ceño.

—Otra vez...

Un agente se acercó.

—¿Otra pista?

—Sí.

—¿Real?

—No lo sé.

—¿Por qué?

El detective señaló la pantalla.

—Porque esta misma persona ha enviado mensajes similares durante las últimas semanas.

El agente quedó serio.

—¿A quién?

—A estudiantes. Familiares de desaparecidos. Investigadores...

—¿Y qué ocurre después?

El detective abrió varios expedientes.

—Algunos de ellos desaparecieron.

El agente se quedó callado.

—¿Crees que sea el asesino?

—No lo sé.

—Entonces tenemos dos posibilidades.

—¿Cuáles?

El detective miró hacia la ventana.

—Que alguien esté utilizando la leyenda de Valglot para atraer personas...

Hizo una pausa.

—...o que alguien esté intentando ocultar las verdaderas desapariciones detrás de la leyenda.

---

🌲 11:38 P. M.

Un automóvil se detuvo frente al antiguo edificio.

Leo estaba dentro.

Alice estaba sentada a su lado.

—Todavía podemos irnos —dijo ella.

Leo miró el edificio.

—Lo sé.

—Entonces vámonos.

—Espera.

—Leo...

—Solo quiero mirar.

Alice suspiró.

—Cinco minutos.

—Cinco minutos.

Bajaron del automóvil.

La puerta del edificio estaba abierta.

Leo encendió la linterna de su teléfono.

—¿Entramos?

Alice lo miró.

—No me gusta nada esto.

—A mí tampoco.

Entraron.

El interior estaba completamente oscuro.

Había polvo por todas partes.

Papeles viejos cubrían el suelo.

Alice iluminó una pared.

—Mira.

Había fotografías pegadas.

Personas desaparecidas.

Decenas.

Leo se acercó.

—¿Qué demonios...?

Alice comenzó a mirar las fotografías.

—Hay estudiantes.

—Policías.

—Familias.

—Personas de diferentes ciudades.

Leo tragó saliva.

Entonces vio algo.

Una fotografía de una persona que reconocía.

—Alice...

—¿Qué?

Leo señaló la pared.

Era el hombre que había desaparecido en la grabación que Daniel les mostró.

Debajo de la fotografía había una frase:

"ÉL VIO A VALGIOT."

Alice retrocedió.

—Tenemos que irnos.

Entonces escucharon una voz.

—No tan rápido.

Los dos se giraron.

Una figura apareció al final del pasillo.

Leo levantó su teléfono.

—¿Quién eres?

La figura no respondió.

Solo dijo:

—Ustedes dos han estado haciendo demasiadas preguntas.

Alice agarró la mano de Leo.

—Corre.

Los dos comenzaron a correr.

Detrás de ellos escucharon pasos.

**¡PAM!**

Una puerta se cerró.

—¡Por aquí! —gritó Leo.

Doblaron una esquina.

Llegaron a otra habitación.

No había salida.

Alice miró alrededor.

—¡Leo!

La puerta comenzó a abrirse lentamente.

La figura apareció.

Pero antes de que pudiera entrar...

se escuchó algo afuera.

Un sonido profundo.

Un sonido que ambos ya habían escuchado.

**AAAAAAAAARRRRGHHHHHH...**

La figura se quedó completamente quieta.

Leo miró hacia la ventana.

Dos ojos carmesí aparecieron al otro lado del edificio.

**🔴 🔴**

Alice susurró:

—Valglot...

La criatura emitió otro grito.

La figura del pasillo retrocedió.

Y por primera vez, Leo comprendió algo aterrador:

**El asesino también tenía miedo de Valglot.**

Thoughts

  • Delfina

    El detective dice que esa misma persona lleva semanas escribiéndoles a estudiantes, familiares e investigadores, y que algunos desaparecieron. Entonces hay una lista y alguien decide a quién le toca. Apuesto a que lo que metió a Leo y a Alice en esa lista fue la grabación de Daniel más que la caja. Y a Daniel no se le vuelve a ver en toda la noche, vale, eso me preocupa más que los ojos rojos.

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  • rgaray4116

    Ta, desde lo de San Marcos en el capítulo 3 que vengo con la idea de que alguien sabía y no habló, y la pared de este capítulo me lo confirma a medias. Estudiantes, policías, gente de otras ciudades, juntados uno por uno con paciencia, y eso me suena a una persona con tiempo antes que a un bicho del bosque. El de la ventana con la foto de Leo en el teléfono ya los tenía marcados antes de la caja. ¿El hombre de la grabación de Daniel ya tenía historia cuando empezaste, o apareció ahora?

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