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Efímero sueño

ArabelMuzza
Pública 3 conversaciones 12 pensamientos 35 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Llegué al salón a las ocho de la noche donde se celebraba el cumpleaños de mi amiga. Dirigí mi mirada a los alrededores, todo elegante con luces amarillas que daban una iluminación cálida y dorada…

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TintaYMadrugada

Despertar justo cuando la boca ya roza la boca es un truco viejísimo y aun así caí, porque a esa altura el bandoneón me tenía adentro. Apuesto a que la pulsera de ámbar existe de verdad y el sueño la tomó prestada.

Despertar justo cuando la boca ya roza la boca es un truco viejísimo y aun así caí, porque a esa altura el bandoneón me tenía adentro. Apuesto a que la pulsera de ámbar existe de verdad y el sueño la tomó prestada.

Contenido de la publicación

Llegué al salón a las ocho de la noche donde se celebraba el cumpleaños de mi amiga. Dirigí mi mirada a los alrededores, todo elegante con luces amarillas que daban una iluminación cálida y dorada como los magníficos rayos del sol. Los jarrones con grandes girasoles brindaban una decoración festiva y de felicidad al evento. Me acerqué hacia una mesa y me senté en la silla. Mientras esperaba que lleguen los demás invitados. Miré las otras mesas que estaban vacías y otras ocupadas. Una mesa captó mi atención. En ella se encontraba un hombre atractivo y misterioso sentado un mozo se acercó y le entregó su trago. Mis ojos seguían todos sus movimientos, y me atraía más. Él no notaba mi mirada.

Tres horas más tarde, mi amiga se acerca a mí y la saludo. Ella me dice que a las doce comenzará el baile. Empezamos con el tango. No obstante, me entrega una pulsera con piedras de ámbar para que la use, ya que me guiará a mi pareja de baile, porque tendrá otra parecida a la mía. Le dije que esta situación me asustaba un poco porque nunca bailé con un desconocido, menos un tango. Ella me dijo que me relajara y me dejara llevar por la persona que bailará conmigo esta noche. Se despidió de mí. Me levanté de la silla. Caminé hacia la pista de baile, luciendo un vestido rojo largo con una abertura en la pierna. La prenda es sensual y me da seguridad de llevarlo puesto.

En este mismo instante, olvido mis dudas y miedos en la pista. Espero entusiasmada a la persona elegida. Siento a alguien detrás de mí. Más cerca, roza su mano con la mía y se ubica delante de mí. Era Él. No lo podía creer. El mismo hombre misterioso que no podía apartar mi mirada. Ahora centraba sus ojos en mí de una manera muy intensa. No hubo saludos ni conversaciones. Solo nuestras miradas estaban conectadas a través de una tensión de sensualidad.

En el centro de la pista, me acerco a él, me tomó de la mano y me dirigió hacia su hombro. Su otra mano estaba en mi cintura. La sentía cálida y fuerte en mi ser. Comenzó los acordes del bandoneón en nuestros cuerpos apasionados. Un Instrumento del alma y de la voz del tango. Nos movemos al compás de la melodía y no puedo separarme de este hombre. Solo quiero seguir junto a él y presiento que también quiere estar junto a mí. Siento su rostro más cerca al mío, acercando su boca a la mía, rozando como una suave pluma. No obstante, espero que profundice el beso, para que pueda sentirlo, probar su esencia y...

Abro mis ojos encontrándome en mi cama. Fue un sueño. Solo un efímero sueño.

Thoughts

  • MarianelaVidal

    Qué lindo sueño, y qué crueldad la cama justo ahí! Me gustó mucho lo de la pulsera de ámbar que te lleva hasta tu pareja sin que nadie te diga quién es. A mí los sueños buenos también se me cortan un segundo antes y paso la mañana queriendo volver. Y él estaba ahí desde las ocho: lo elegiste antes que la pulsera.

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  • tintaDeMartes

    Para mí la amiga del cumpleaños lo tenía todo arreglado, pulsera incluida, y él estaba avisado desde las ocho. La otra versión, la de que él soñó lo mismo esa noche, me gusta más pero no me la creo.

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  • rgaray4116

    En una casa de la costanera vive una pareja grande que baila tango en el patio los domingos de mañana, con la radio en la ventana y sin decirse nada, y él la lleva igual que el tuyo, la mano bien plantada en la cintura. Los vi así diez años seguidos y nunca supe cómo se conocieron. Con tu sueño me acordé de ellos. ¿Y a vos, al despertarte, todavía te quedaba la cara de él?

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  • renglontorcido

    Tú cerraste el sueño en una línea y yo llevo dos años sin lograr despertar a un personaje. No manches, qué envidia sana!

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  • rellenoPuro

    Reloj: 4:30. Sale.

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  • novelaacuestas

    Me lo vi venir desde la pulsera y aun así el despertar me fastidió. Yo la quería real, con la amiga amañándolo todo.

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  • cuento77

    Tres horas viendo a un señor tomar su trago sin que voltee ni una vez, y encima despiertas sin el beso. Qué injusticia!! Yo digo que él también te soñó esa noche y por eso no te miraba, ya te tenía vista.

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  • Ovid

    Que bueno el sueño del tango, y que mala la cama por despertarte justo cuando el beso iba a pasar jaja. Lo de la pulsera de ambar que te lleva hasta tu pareja de baile me gusto mucho, se me ocurre que el de la otra mesa llevaba la suya puesta desde las ocho y por eso ni te miraba. ¿Vas a publicar la segunda parte de lo del tango? :)

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  • TintaYMadrugada

    Despertar justo cuando la boca ya roza la boca es un truco viejísimo y aun así caí, porque a esa altura el bandoneón me tenía adentro. Apuesto a que la pulsera de ámbar existe de verdad y el sueño la tomó prestada.

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