Escribiré desde mi pensamiento más profundo, sin vergüenza, sin dar vueltas. Necesito plasmar desde mi más morbosa palabra hasta la más romántica.
Emoción.
Constantemente siento que voy a explotar, viviendo y sintiendo de más cada ínfimo momento. Me consumo a mí mismo, hay una llama dentro de mí que arde por mi propia existencia, que daña y me daña sin motivo, que me abrasa más que cualquier medio día; justamente, me hace desear el abrazo. Quisiera vomitarla. Liberarme del sarpullido en mi piel. Respirar, descansar al menos un segundo. Sacrificar mi arte, mi persona, mis anhelos, por un segundo de paz.
No.
Me quema aún más considerarlo. Le tengo miedo a la muerte, miedo a perderme. Solo puedo vomitar. Esperar que mi vómito bautizado acerque mi mente a la calma, que algún alma lo entienda y me abrace, que el fuego sea fogata.
Espero.