Saltar al contenido
Cargando…

Capítulo 76: Piso 5 (7)

NicolasPeanl
Pública 1 conversación 10 pensamientos 56 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

El Kwon que salió de la pared hace girar una de las dagas entre los dedos.

En series

In groups

Contenido de la publicación

El Kwon que salió de la pared hace girar una de las dagas entre los dedos.

El movimiento es perfecto.

El mismo ángulo.

La misma costumbre de sostener la segunda hoja ligeramente más baja para ocultarla detrás del antebrazo.

-¿Ve? -dice-. La Torre también sabe cuál de los dos soy yo.

A mi lado, el cuerpo registrado como YO aprieta mi brazo.

Su rostro es idéntico.

La misma altura.

Las mismas cicatrices.

Pero no tiene panel.

No tiene nombre.

No posee recuerdos completos.

Y el sistema acaba de declarar que ya no forma parte del grupo.

Seolhwa coloca el hacha entre ambos.

-Nadie se mueve.

El Kwon reconocido levanta las manos.

-Tranquila. Soy yo.

-Eso diría una copia.

-También lo diría el verdadero.

-Por eso dije que nadie se mueva.

Mujin mantiene el escudo preparado.

Doyun apunta una flecha hacia el suelo, aunque puede levantarla en cualquier momento.

Jiwon observa primero al Kwon reconstruido.

Después al cuerpo sin nombre.

No reconoce al segundo.

Pero el vínculo provisional de Eunbyeol le permite percibirlo como una presencia tenue.

Una silueta incompleta.

-Necesito examinarlos a ambos -dice.

El Kwon reconocido sonríe.

-Eso suena desagradable.

Jiwon se congela.

La frase.

El tono.

La pequeña inclinación de cabeza.

Todo coincide.

-Usted dijo lo mismo cuando intenté revisar la herida de su costado después del segundo piso -murmura.

-Porque intentaste quitarme la camisa delante de todos.

-Tenía que comprobar la extensión de la lesión.

-Podías haber pedido privacidad.

-Usted estaba desangrándose.

-Seguía siendo una situación incómoda.

Jiwon baja ligeramente el báculo.

La conversación no parece una imitación.

Es una continuación.

El cuerpo sin nombre intenta hablar.

-Yo...

Su voz continúa rota.

Todos miran hacia el sonido.

Ahora pueden percibirlo gracias al vínculo provisional.

Pero no recuerdan quién era.

-Yo... también...

Se toca el costado.

Después señala a Jiwon.

-Herida.

Jiwon lo observa.

-¿También recuerda eso?

El cuerpo niega.

Señala su torso.

Después realiza un gesto con la mano, como si alguien cortara ropa.

No posee el recuerdo completo.

Tiene la reacción.

La incomodidad.

Una memoria corporal sin imágenes.

El Kwon reconstruido deja de sonreír.

-Eso no demuestra nada.

-Tampoco tus recuerdos -respondo.

Me mira.

-Capitán.

La forma en que pronuncia el título es correcta.

No solo el tono.

La confianza.

La irritación leve porque no lo reconozco inmediatamente.

-Pregúnteme cualquier cosa.

-Los recuerdos pueden copiarse.

-Pero usted mismo dijo que la pared no era una imitación. Era una parte real.

Es cierto.

El ladrillo contenía su nombre, conexiones y recuerdos.

La figura que tenemos delante fue construida a partir de una parte auténtica de Kwon.

Eso no la convierte en falsa.

Tampoco demuestra que sea la original.

-Entonces ambos son Kwon -dice Hejin.

El reconstruido gira hacia ella.

-No.

-Comparten firma mágica, recuerdos y patrones de conducta.

-Él no tiene recuerdos.

-Tiene respuestas emocionales y memoria corporal.

-Eso no es una identidad.

El cuerpo sin nombre levanta la cabeza.

La frase lo hiere.

Lo noto en la forma en que se tensa.

El Kwon reconocido también lo nota.

Durante un instante parece arrepentirse.

Después endurece la mirada.

-No quise decir...

Se interrumpe.

No sabe cómo hablarle.

No existe una palabra adecuada para definir al hombre que ocupa su antiguo cuerpo.

-¿Qué recordás de la cámara? -pregunto.

El Kwon reconstruido responde inmediatamente.

-Entré utilizando Nadie me recordó. Los guardianes no pudieron detectarme. Encontré los registros y después la cámara.

-¿Qué viste en el centro?

Su expresión cambia.

-Un espacio vacío.

-¿Te acercaste?

-Sí.

-¿Qué ocurrió?

-Escuché una voz.

Todos permanecemos en silencio.

El cuerpo sin nombre lo mira.

-¿Qué dijo? -pregunta Eunbyeol.

-No recuerdo las palabras exactas.

-Conveniente -murmura Seolhwa.

-No estoy ocultando nada.

Kwon toca su frente.

-Me preguntó si quería dejar de ser olvidado.

El cuerpo sin nombre se lleva una mano al pecho.

La corriente negra pulsa.

Los ladrillos inhalan.

El Kwon reconstruido también reacciona.

Sus dedos se cierran alrededor de la daga.

-¿Qué pasa? -pregunta Jiwon.

-Escuché la respiración.

-¿Vos también estás conectado?

Hejin activa Cálculo mágico.

Líneas oscuras aparecen alrededor de ambos.

Una se extiende desde el cuerpo sin nombre hacia los cimientos.

Otra, mucho más delgada, conecta al Kwon reconstruido con el nombre grabado en la pared.

Las dos corrientes convergen en el mismo punto profundo.

-Ambos están vinculados -dice Hejin.

-Entonces cortelas -responde el reconstruido.

-No sabemos qué parte sostiene cada conexión.

-La suya está consumiéndolo.

Señala al cuerpo sin nombre.

-La mía me mantiene estable.

-Eso es una suposición.

-Yo puedo hablar. Puedo usar el sistema. Mis armas me reconocen.

Levanta las dagas.

-Él apenas puede mantenerse de pie.

El cuerpo sin nombre da un paso.

Pierde el equilibrio.

Lo sostengo.

El Kwon reconocido mira mi mano sobre su hombro.

No parece celoso.

Parece incómodo.

Como si estuviera viendo a alguien cuidar su cadáver.

-Capitán -dice-. No puede cargar con él para siempre.

-No planeo hacerlo.

-Entonces tenemos que decidir.

-No.

-El sistema ya decidió.

-El sistema también llamó material a personas vivas.

Mira el ladrillo que alguna vez fue la criatura liberada.

Su expresión pierde seguridad.

No puede discutir eso.

Las paredes empiezan a moverse.

No por la respiración.

Desde los túneles llegan golpes.

Algo pesado atraviesa los cimientos.

Doyun acerca el oído a una grieta.

-Se aproximan desde tres direcciones.

-¿Guardias? -pregunta Mujin.

-No caminan como guardias.

Seolhwa levanta el hacha.

-Mejor.

Jiwon la mira.

-No diga eso antes de saber qué son.

-Si vienen por las paredes, probablemente no quieran conversar.

Un ladrillo se desprende.

Cae al suelo.

Después otro.

Un brazo sale desde la abertura.

No pertenece a una sola especie.

Tiene piel humana, dedos enanos y uñas curvas similares a garras.

El resto del cuerpo emerge detrás.

Es una figura formada por partes incompatibles.

No se parece a la criatura que Jiwon intentó salvar.

Esta no pide ayuda.

Su boca está cubierta por ladrillos pequeños.

No posee ojos.

Una ventana aparece.

[Guardián de la corrección - nivel 24]

[Función: recuperar materiales desviados.]

Más cuerpos atraviesan las paredes.

Diez.

Veinte.

Cincuenta.

Algunos caminan sobre dos piernas.

Otros utilizan cuatro brazos.

Varios arrastran partes de sus cuerpos todavía fusionadas con los ladrillos.

-Formación -ordena Eunbyeol.

El Libro de los siete frentes se abre.

-Mujin al frente. Jiwon detrás. Doyun, cubrí el corredor izquierdo. Seolhwa, derecha. Hejin, buscá el circuito de control.

El vínculo transmite las órdenes.

Todos reaccionan.

Incluido el Kwon reconstruido.

La luz del libro lo reconoce.

El cuerpo sin nombre no recibe nada.

Permanece junto a mí.

Confundido.

Eunbyeol lo mira.

No sabe qué orden darle.

-Quedate cerca de Cheonro -dice finalmente.

La frase no viaja por el vínculo.

Tiene que pronunciarla.

El cuerpo asiente.

El Kwon reconstruido escucha.

Sus labios se tensan.

-Capitán, yo cubriré la retaguardia.

-No te alejes.

-¿No confía en mí?

-No confío en este piso.

Los guardianes atacan.

Mujin clava el escudo.

La primera masa de cuerpos golpea contra él.

[Ancla de la última puerta.]

El túnel se sacude.

Mujin no retrocede.

Seolhwa entra desde el costado.

El hacha separa tres torsos.

No aparece sangre.

De las heridas caen nombres incompletos.

Sílabas.

Símbolos.

Fragmentos de recuerdos que desaparecen al tocar el suelo.

Doyun dispara.

Las flechas espirituales atraviesan articulaciones sin alcanzar los rostros atrapados dentro de algunos cuerpos.

Jiwon observa horrorizada.

-¡Hay personas dentro!

-No podemos detenernos -dice Mujin.

Uno de los guardianes abre el pecho.

En su interior hay cinco rostros comprimidos.

Todos gritan.

Seolhwa frena el hacha.

La criatura aprovecha.

Un brazo golpea su costado.

Mujin desvía el segundo ataque con el escudo.

-¡No mire los rostros! -ordena.

-Están vivos.

-Lo sé.

Seolhwa aprieta los dientes.

Cambia el ángulo.

En lugar de cortar el torso, destruye las piernas.

El guardián cae.

Los rostros continúan gritando.

El Kwon reconstruido se mueve.

[Paso de sombra menor.]

Desaparece.

Reaparece detrás de dos guardianes.

Corta tendones.

Clava una daga en una unión de betún.

Los cuerpos pierden coordinación y chocan entre sí.

Es Kwon.

Cada movimiento lo demuestra.

Conoce la formación.

Sabe cuándo Doyun va a disparar.

Utiliza el borde del escudo de Mujin para ocultar su desplazamiento.

No necesita órdenes.

El cuerpo sin nombre lo observa.

Sus manos imitan ligeramente los gestos.

Como si el cuerpo recordara lo que debería hacer.

Un guardián atraviesa la formación desde arriba.

Cae hacia Eunbyeol.

El Kwon reconstruido está demasiado lejos.

El cuerpo sin nombre se mueve.

No activa ninguna habilidad.

No tiene panel.

Pero desaparece dentro de una sombra.

Por una fracción de segundo.

Reaparece frente a Eunbyeol.

La daga que conserva golpea el brazo de la criatura.

El corte no es limpio.

La hoja no reconoce completamente su maná.

Aun así, cambia la trayectoria.

El guardián golpea el suelo.

Eunbyeol retrocede.

Mira al hombre que acaba de salvarla.

No lo recuerda.

Pero su cuerpo sí reacciona.

-Gracias.

El sin nombre la observa.

Esa palabra parece afectarlo más que cualquier otra.

-Yo...

Señala su pecho.

Después a ella.

No consigue formar una frase.

El Kwon reconstruido regresa.

Ve la escena.

-Yo también habría llegado.

No sé a quién intenta convencer.

A Eunbyeol.

A sí mismo.

O al cuerpo que conserva sus instintos.

Hejin levanta el báculo.

-¡Encontré la red!

Una estructura negra atraviesa el techo.

No controla directamente a los guardianes.

Transmite una orden simple:

Recuperar.

-¿Puede romperla? -pregunta Eunbyeol.

-Sí, pero está conectada con los cimientos.

-¿Provocará un colapso?

-No lo sé.

-Entonces no la destruyas.

Seolhwa bloquea una garra con el mango del hacha.

-¡Una respuesta rápida sería útil!

-Interferila durante diez segundos.

Hejin dibuja un sello.

La red oscura cambia de color.

Los guardianes se detienen.

No todos.

Algunos continúan avanzando mediante impulso.

Mujin los derriba.

-¡Muévanse! -ordena Eunbyeol.

Corremos hacia el túnel que abrió el segundo grupo.

Jiwon recoge el ladrillo que contiene a la criatura liberada.

Seolhwa la mira.

-¿Por qué lo lleva?

-Porque todavía puede estar viva.

-Es un ladrillo.

-Era mi paciente.

No discuten.

Mujin cubre la retirada.

Doyun dispara hacia las articulaciones de los guardianes que empiezan a recuperar movimiento.

Los dos Kwon avanzan cerca de mí.

Uno a cada lado.

El reconstruido utiliza habilidades.

El sin nombre depende de reflejos.

Cuando un brazo surge de la pared, ambos reaccionan del mismo modo.

La misma inclinación.

La misma trayectoria.

Las dagas golpean al mismo tiempo.

Durante un instante parecen un reflejo.

Después el arma del sin nombre se traba en el betún.

El reconstruido termina el corte por los dos.

-Te falta práctica -dice.

El cuerpo lo mira.

-Yo...

-Sí. Ya sé. Vos.

El tono contiene burla.

Pero también incomodidad.

No parece odiarlo.

Parece temer que cualquier similitud reduzca su propio derecho a existir.

El túnel desemboca en una cámara circular.

Mujin cierra la entrada con el escudo.

Hejin coloca tres sellos sobre la pared.

Los golpes empiezan detrás.

Tenemos algunos minutos.

Eunbyeol revisa el mapa que encontró el segundo grupo.

-Hay una salida hacia la superficie.

-No debemos regresar todavía -dice Hejin.

-La torre se está destruyendo.

-Y los cimientos contienen la causa.

-También contienen un ejército.

-Podemos investigar con ambos grupos reunidos.

El Kwon reconstruido se acerca al mapa.

-Conozco este sector.

Todos lo miran.

-¿Cómo?

-Los archivos tenían planos.

Señala una línea que desciende.

-El núcleo de los cimientos debería estar debajo de esta cámara.

Hejin examina el punto.

-No aparece ninguna estructura.

-Porque fue borrada de los registros visibles.

-¿Qué hay allí?

Kwon tarda.

-La Primera Cámara.

-¿La cámara de los nombres? -pregunto.

-No.

Se toca la cabeza.

-Algo anterior.

El cuerpo sin nombre también reacciona.

Mira el suelo.

La respiración profunda vuelve.

Esta vez ambos inhalan al mismo tiempo.

Los golpes detrás de la pared se detienen.

El silencio cae.

Una ventana aparece.

[Actualización de la misión principal.]

[Evite la destrucción de la Torre de Babel.]

[Tiempo restante: 24 días, 17 horas.]

[Integridad estructural: 97,8 %.]

[Índice de propósito común: 72,1 %.]

La misión no cambió.

Pero otra línea aparece debajo.

[Advertencia.]

[La separación entre las especies supera el nivel tolerable.]

[El proceso de reunificación se acelerará.]

El Kwon reconstruido lee la ventana.

-Tenemos que detener la separación.

-Eso provocará más correcciones -dice Hejin.

-Si no lo hacemos, la torre caerá.

-Si lo hacemos, las especies perderán sus identidades.

-Entonces debemos controlar el proceso.

-¿Cómo?

Kwon señala el mapa.

-Llegando al núcleo.

El cuerpo sin nombre niega con fuerza.

Todos lo observan gracias al vínculo provisional.

-¿Qué pasa? -pregunto.

Se toca el pecho.

Después señala al Kwon reconstruido.

Luego el suelo.

Finalmente cruza los brazos en forma de negación.

-No quiere que bajemos -interpreta Eunbyeol.

-No -dice el Kwon reconocido-. No quiere que yo baje.

El cuerpo golpea su pecho.

-Yo.

Después señala el suelo.

-¿Vos sí tenés que bajar? -pregunto.

Asiente.

El reconstruido niega.

-Eso no tiene sentido.

-Él escucha los cimientos -dice Jiwon.

-Yo tengo los recuerdos.

-Y ambos están conectados -agrega Hejin.

Eunbyeol observa el mapa.

-Tal vez la cámara necesite las dos partes.

El Kwon reconocido se queda quieto.

-¿Para restaurarme?

-O para completar algo.

La frase vuelve el aire más pesado.

No sabemos si reunirlos salvará a Kwon.

O si terminará de preparar al recipiente que Babel busca.

Los golpes detrás de los sellos regresan.

Más fuertes.

-Tenemos que decidir -dice Mujin.

-Descendemos -respondo.

El Kwon reconocido sonríe apenas.

El sin nombre no.

Hejin encuentra una abertura bajo la cámara.

No aparece en el mapa.

La descubrimos porque el sin nombre se arrodilla y coloca la mano sobre el suelo.

Los ladrillos se apartan.

No lo reconocen como una persona.

Para Babel, su cuerpo es una ausencia capaz de atravesar estructuras registradas.

Unas escaleras descienden.

No tienen fin visible.

El aire que sube está tibio.

Huele a arcilla y sangre.

Mujin entra primero.

Después Jiwon.

Doyun.

Seolhwa.

Hejin.

Eunbyeol.

Los dos Kwon.

Yo cierro la formación.

Mientras bajamos, las paredes muestran escenas.

No ventanas del sistema.

Relieves antiguos.

Siete especies construyendo la torre.

Humanos colocando ladrillos.

Enanos reforzando la base.

Elfos extendiendo raíces.

Alados transportando materiales.

Los demás aportando sus dones.

En el primer relieve trabajan separados.

En el segundo, las líneas empiezan a unirlos.

En el tercero, sus rostros pierden detalles.

-Esto ocurrió antes -dice Eunbyeol.

Seguimos descendiendo.

En el cuarto relieve, todas las especies poseen el mismo rostro.

No humano.

No élfico.

Liso.

Sin ojos.

Sin boca.

En el quinto, la torre tiene forma de cuerpo.

Las terrazas son costillas.

Los hornos, órganos.

Las raíces, venas.

La cima, una cabeza oculta entre las nubes.

Kwon reconstruido se detiene.

-No recuerdo esto en los archivos.

El cuerpo sin nombre toca el relieve.

La respiración de los cimientos responde.

Hejin analiza los grabados.

-No representan la destrucción de Babel.

-Representan su transformación -dice Eunbyeol.

Miro la torre convertida en cuerpo.

El contador no indica el tiempo restante antes de un derrumbe.

Indica el tiempo antes de que deje de ser una torre.

La misión principal nunca dijo que debíamos mantener el edificio en pie.

Solo impedir su destrucción.

-La Torre de Babel va a convertirse en otra cosa -digo.

-¿En qué? -pregunta Mujin.

No respondo.

Todavía no lo sabemos.

El último relieve se encuentra más abajo.

Una figura gigantesca se alza sobre una ciudad vacía.

Dentro de su cuerpo aparecen siete siluetas fundidas.

En el lugar donde debería estar el corazón hay una cavidad.

Un hueco con forma humana.

El cuerpo sin nombre se toca el pecho.

El Kwon reconstruido hace lo mismo.

Ambos comprenden.

Uno de ellos es el cuerpo.

El otro, el nombre.

Juntos forman aquello que falta.

-No -dice el Kwon reconocido.

Por primera vez su voz pierde toda seguridad.

Retrocede.

-No soy un recipiente.

El sin nombre también retrocede.

La pared detrás se abre.

No tiene adónde ir.

Una ventana aparece frente a ambos.

[Compatibilidad del recipiente]

[Cuerpo sin identidad: 100 %.]

[Identidad sin cuerpo original: 100 %.]

[Proceso de reunificación disponible.]

Las escaleras tiemblan.

Los miembros del grupo preparan sus armas.

El Kwon reconstruido mira la ventana.

Después al cuerpo sin nombre.

-Si nos reunimos...

-No sabemos qué ocurrirá -dice Hejin.

-Puedo recuperar mi cuerpo.

-O el dios puede obtener ambos componentes.

El sin nombre señala al reconstruido.

Después cierra una mano como si aplastara algo.

-¿Querés matarme? -pregunta el reconocido.

Niega.

Señala su pecho.

Después el nombre invisible del otro.

Junta ambas manos.

Luego las separa violentamente.

-Quiere recuperar lo que le pertenece sin fusionarse -interpreta Eunbyeol.

-Eso es lo que yo también quiero.

-No parece.

El Kwon reconocido la mira.

-¿Por qué confía más en él?

Eunbyeol tarda en responder.

-No confío más en ninguno.

-El libro lo vinculó.

-Porque demostró voluntad propia.

-Yo también la tengo.

-Y el sistema te reconoce.

-¿Eso ahora es una desventaja?

-Dentro de Babel, puede serlo.

El Kwon reconstruido retrocede.

Su expresión cambia.

No es solo miedo.

Es dolor.

-Yo recuerdo haberlos acompañado.

Mira a cada uno.

-Recuerdo Clemen. La Ciudad sin amanecer. El tercer piso. Recuerdo la casa. Las películas. Las discusiones. Todo.

Nadie responde.

-Él no recuerda nada.

Señala al cuerpo.

-¿Por qué me miran como si yo fuera el impostor?

Jiwon baja la mirada.

Mujin no encuentra una respuesta.

Porque tiene razón.

Desde su perspectiva, despertó conservando toda su vida y encontró a sus compañeros protegiendo un cuerpo que no lo reconoce.

-No te considero un impostor -digo.

Me mira.

-Entonces dígales que soy Kwon.

-Sos Kwon.

El cuerpo sin nombre se tensa.

-Y él también.

La frase hiere a ambos.

-Eso no puede ser -dice el reconocido.

-Ya lo es.

-Solo uno puede conservar el nombre.

-Eso es lo que Babel afirma.

-El sistema también.

-El sistema llama materiales a personas.

El Kwon reconstruido guarda silencio.

La escalera termina.

Llegamos a una puerta circular.

No tiene inscripción.

Solo dos cavidades.

Una posee la forma de una mano.

La otra, la de un nombre escrito.

El sistema aparece.

[Acceso a la Primera Cámara.]

[Requisitos:]

[Un cuerpo sin nombre.]

[Un nombre sin cuerpo.]

No podemos avanzar sin ambos.

El Kwon reconocido mira la cavidad del nombre.

El sin nombre observa la de la mano.

-Puede ser una trampa -dice Doyun.

-Es una trampa -responde Hejin-. La pregunta es si podemos utilizarla.

Eunbyeol abre el libro.

-Después de entrar, debemos mantenerlos separados.

-No sabemos si será posible -dice Jiwon.

-Entonces prepararemos una forma de extraerlos.

Mujin clava el escudo.

-Yo mantendré abierta la puerta.

Seolhwa ajusta el agarre sobre el hacha.

-Si algo intenta unirlos, lo corto.

-No corte a ninguno de los dos -ordena Jiwon.

-Eso complica mucho mi trabajo.

Doyun prepara varias flechas.

Hejin dibuja sellos alrededor de ambas cavidades.

El Kwon reconstruido mira al cuerpo sin nombre.

-No sé cómo llamarte.

El otro señala su pecho.

-Yo.

-Eso no es un nombre.

-Yo.

El reconocido deja escapar una risa sin humor.

-Supongo que es mejor que "cosa".

Extiende una mano.

El cuerpo la observa.

No la toma.

-No confío en vos -dice el reconocido.

El sin nombre asiente.

-Pero ninguno puede entrar solo.

Otro asentimiento.

-Entonces hagámoslo antes de que me arrepienta.

El cuerpo coloca la mano en la cavidad izquierda.

La puerta reacciona.

[Cuerpo compatible detectado.]

El Kwon reconocido acerca una daga a la cavidad derecha.

Su nombre aparece sobre el metal.

[Identidad compatible detectada.]

La puerta empieza a abrirse.

La corriente negra atraviesa a ambos.

El cuerpo sin nombre grita sin voz.

El reconstruido cae sobre una rodilla.

Los recuerdos empiezan a pasar de uno al otro.

No puedo verlos.

Pero ambos reaccionan.

El cuerpo se ríe.

Una risa breve.

Familiar.

El reconocido toca su propio costado, como si sintiera una herida antigua.

-Eso era mío -dice.

El cuerpo niega.

-No. Nuestro.

Es la primera palabra completa que pronuncia además de yo.

La puerta termina de abrirse.

Al otro lado no hay una sala.

Hay una ciudad.

Babel.

Pero no la que dejamos arriba.

Esta ciudad está completamente silenciosa.

Todas las especies caminan por las calles.

No discuten.

No se atacan.

No tienen rostros.

Miles de cuerpos idénticos levantan la mirada hacia nosotros.

Hablan al mismo tiempo.

-Bienvenidos a la primera Babel.

Detrás de la ciudad se alza una torre terminada.

No atraviesa las nubes.

Las nubes giran alrededor de su cabeza.

Porque ya no es una construcción.

Es un cuerpo sentado.

Una figura antigua con millones de ladrillos formando su piel.

En el centro de su pecho hay una cavidad vacía.

Exactamente del tamaño de una persona.

La voz surge de todos los habitantes.

-Solo falta el último nombre.

La puerta se cierra detrás de nosotros.

Una ventana aparece.

[Escenario oculto descubierto.]

[LA PRIMERA BABEL.]

[Objetivo desconocido.]

[La misión principal continúa activa.]

El dios todavía no ha despertado.

Pero la ciudad que destruyó la primera vez continúa viva dentro de él.

La puerta desaparece detrás de nosotros.

No se cierra.

Simplemente deja de existir.

En su lugar queda una calle de ladrillos blancos que se extiende hasta perderse entre edificios idénticos.

La primera Babel permanece en completo silencio.

No hay vendedores gritando.

No se escuchan herramientas.

Ningún niño corre entre las calles.

Miles de personas caminan a nuestro alrededor, pero sus pasos ocurren al mismo ritmo.

Izquierda.

Derecha.

Izquierda.

Derecha.

Todos poseen cuerpos diferentes.

Algunos son altos.

Otros bajos.

Hay figuras con alas, escamas, cuernos o brazos cubiertos de corteza.

Sin embargo, ninguno tiene rostro.

Donde deberían estar los ojos y la boca solo existe una superficie lisa.

-No bajen las armas -ordeno.

Mujin mantiene el escudo delante del grupo.

Seolhwa sostiene el hacha cerca del hombro.

Doyun apunta hacia las terrazas.

Hejin intenta activar Cálculo mágico.

La habilidad responde.

Pero la red que aparece frente a sus ojos no tiene divisiones.

No existen corrientes élficas.

Enanas.

Humanas.

Toda la ciudad está conectada mediante una única energía blanca.

-No puedo distinguir las estructuras -dice-. Todo pertenece al mismo circuito.

-¿La ciudad es una ilusión? -pregunta Eunbyeol.

Hejin niega.

-El suelo es real. El aire también. Incluso las personas tienen cuerpos físicos.

Una figura alada pasa junto a nosotros.

Sus alas rozan el hombro de Mujin.

No lo mira.

Continúa avanzando.

-¿Están vivos? -pregunta Jiwon.

-Sí.

-¿Conscientes?

Hejin tarda.

-No puedo saberlo.

El Kwon reconstruido observa la ciudad.

El sistema continúa mostrando su nombre.

[Kwon Taesung.]

A su lado, el cuerpo registrado como YO permanece en silencio.

Ya puede hablar.

Pero no parece encontrar nada que decir.

Ambos miran las mismas calles.

La misma torre.

La misma figura gigantesca sentada detrás de la ciudad.

El cuerpo del dios se alza más allá de los edificios. Sus piernas forman parte de las murallas. Los brazos descansan sobre barrios enteros.

No tiene rostro.

En el centro de su pecho continúa abierta una cavidad del tamaño de una persona.

Las figuras sin rostro siguen caminando.

Una de ellas se detiene.

Es pequeña.

Un niño.

Su cabeza se gira hacia nosotros.

No posee ojos, pero sé que está observando.

Primero mira al Kwon reconocido.

Inclina el cuerpo.

Se arrodilla.

Las demás personas cercanas hacen lo mismo.

Una tras otra.

La calle completa se detiene.

Miles de cuerpos se arrodillan frente a él.

-Eso no me gusta -dice Kwon.

La voz de toda la ciudad responde:

-El último nombre ha regresado.

Las palabras surgen de todas partes.

Edificios.

Calles.

Personas.

Incluso de la figura gigantesca detrás de la ciudad.

Kwon da un paso hacia atrás.

Las figuras continúan inclinadas.

-No soy lo que están buscando.

-Sos Kwon Taesung -responde la ciudad.

-Sí.

El cuerpo sin nombre gira hacia él.

Kwon duda.

-Al menos eso creo.

El niño sin rostro se pone de pie.

No se acerca al Kwon reconocido.

Camina hacia el otro.

Hacia YO.

El cuerpo se tensa.

El niño levanta una mano y toca sus dedos.

-Vos fuiste dejado atrás.

El grupo guarda silencio.

Kwon reconstruido observa la escena.

-¿Puede verlo?

-Parece que sí -responde Jiwon.

El niño sigue sujetando la mano del cuerpo sin nombre.

-No tenés un nombre.

YO asiente.

-Tampoco nosotros.

La voz no sale únicamente del niño.

Miles de figuras repiten las mismas palabras.

-Tampoco nosotros.

La ciudad entera levanta la cabeza.

Por un instante siento que las superficies lisas donde deberían existir rostros se deforman.

No llegan a crear facciones.

Solo pequeñas hendiduras que desaparecen enseguida.

El niño suelta la mano de YO.

Después señala al Kwon reconstruido.

-Él tiene aquello que falta.

Señala la cavidad del dios.

-Él abrirá el corazón.

Kwon deja de respirar durante un instante.

-No pienso entrar ahí.

El niño gira la cabeza.

-Ya lo hiciste.

La figura gigantesca mueve un dedo.

El sonido retumba sobre toda la ciudad.

Los edificios vibran.

Una ventana aparece frente a nosotros.

[Proceso ceremonial iniciado.]

[LA PROCESIÓN DEL ÚLTIMO NOMBRE.]

[Conduzca la identidad registrada hasta el corazón de la Primera Babel.]

[Tiempo restante: 6 horas.]

Una segunda ventana surge inmediatamente.

[Actualización exterior.]

[Índice de propósito común: 68,7 %.]

[Integridad de Babel: 96,1 %.]

[La reunificación continúa acelerándose.]

El tiempo sigue avanzando afuera.

Mientras nosotros permanecemos dentro de este escenario, las especies continúan separándose.

Y la torre continúa corrigiéndolas.

Eunbyeol observa ambas ventanas.

-La misión del escenario quiere que llevemos al Kwon registrado hasta el dios.

-No voy a hacerlo -responde Kwon.

-No dije que fuéramos a obedecer.

El niño sin rostro se aleja.

Las personas se levantan.

La ciudad recupera el movimiento.

Sin embargo, ya no caminan en direcciones aleatorias.

Forman dos filas.

Un pasillo humano que conduce hacia el centro de Babel.

Hacia el dios.

-Nos están mostrando el camino -dice Doyun.

-Eso tampoco me gusta -murmura Seolhwa.

Kwon mira la cavidad en el pecho de la figura.

Después al cuerpo sin nombre.

-Tal vez podamos encontrar el núcleo sin completar el ritual.

-Primero necesitamos comprender qué es este lugar -responde Hejin.

-Es Babel antes de que las especies se separaran.

-Eso es lo que intenta mostrarnos.

Kwon la mira.

-¿Cree que es falso?

-Creo que todo escenario construido con recuerdos selecciona qué mostrar.

La ciudad habla desde las paredes:

-Aquí no existían las mentiras.

Hejin no se inmuta.

-Eso confirma mi punto.

Avanzamos por el pasillo.

Las figuras se apartan a nuestro paso.

Algunas inclinan la cabeza ante el Kwon registrado.

Otras extienden las manos hacia YO.

No intentan tocarlo.

Solo parecen sentir una afinidad.

El reconocido recibe respeto.

El cuerpo recibe reconocimiento.

Son cosas distintas.

Después de varias calles llegamos a una plaza circular.

Siete arcos rodean el lugar.

Cada uno está construido con materiales diferentes.

Madera viva.

Metal.

Piedra ardiente.

Cristal lleno de agua.

Plumas blancas.

Hueso.

Ladrillo.

En el centro existe una estatua sin rostro.

Sostiene una pequeña esfera entre ambas manos.

Cuando Kwon entra en la plaza, la esfera se ilumina.

[Primera puerta de la procesión.]

[MEMORIA.]

La estatua habla.

-Un nombre existe porque conserva aquello que fue.

Dos plataformas surgen del suelo.

Una frente al Kwon registrado.

Otra frente a YO.

-Suban -dice Eunbyeol.

-¿Ambos? -pregunta Kwon.

-La puerta los está llamando a los dos.

No aparece ninguna instrucción escrita.

Pero ambas plataformas emiten luz.

Kwon sube primero.

YO lo imita.

La plaza desaparece.

No físicamente.

Las calles continúan allí.

Sin embargo, una escena se proyecta alrededor de nosotros.

Una habitación de la residencia.

El televisor encendido.

Una mesa cubierta de envoltorios.

Kwon ocupa el sillón.

Yo estoy de pie junto a la puerta.

Reconozco el momento.

Ocurrió después del tercer piso.

Kwon había ocultado comida para evitar que Jiwon controlara lo que comía.

La estatua pregunta:

-¿Qué ocurrió después?

El Kwon registrado responde sin dudar.

-El capitán encontró los paquetes. Intenté culpar a Seolhwa. Ella apareció justo en ese momento y me golpeó.

Seolhwa frunce el ceño.

-Eso suena posible.

-Ocurrió -confirmo.

La estatua mira hacia YO.

-¿Qué ocurrió después?

Él observa la escena.

No parece recordarla.

Mueve los labios.

-Golpe.

-¿Dónde?

Se lleva una mano a la parte posterior de la cabeza.

-Ahí -dice Seolhwa-. Probablemente le pegué ahí.

La escena avanza.

Seolhwa entra.

Kwon intenta esconder una bolsa.

Ella lo golpea en la nuca.

Exactamente donde YO señaló.

Kwon reconstruido sonríe.

-Recordar dónde te golpearon no es lo mismo que recordar por qué.

La estatua no responde.

La escena cambia.

Ahora vemos el bosque del cuarto piso.

No el verdadero.

Una reconstrucción incompleta creada a partir de mis recuerdos.

Estoy sentado junto al Lobo.

Repito los nombres del grupo.

Kwon Taesung.

Kang Mujin.

Han Jiwon.

Seo Doyun.

Lee Hejin.

Kim Eunbyeol.

Seolhwa.

El Lobo modifica cada uno.

Cuando llegamos a Kwon, dice:

Sombra ruidosa.

La estatua pregunta:

-¿Cuál de ustedes recibió ese nombre?

Kwon registrado levanta la mano.

-Yo.

YO también.

Ambos se miran.

-Solo uno puede responder -dice la estatua.

Kwon habla primero.

-El capitán me lo contó cuando regresó del cuarto piso.

Lo miro.

-Nunca te lo conté.

Su expresión cambia.

-Sí lo hizo.

-No.

-Recuerdo la conversación.

-No ocurrió.

Silencio.

Kwon observa la escena.

-Entonces ¿cómo lo sé?

No tengo respuesta.

La cámara de los nombres debió absorber algo más que sus propios recuerdos.

Quizá tomó fragmentos de quienes lo reconocían.

O quizá la Torre fabricó el recuerdo después.

YO toca su pecho.

-Lobo.

Después señala su oído.

-Lo escuchaste -digo.

Asiente.

-¿Cuándo?

No puede explicarlo.

La voz del Lobo llega a mí desde la espada.

Él olía a Sombra ruidosa.

-¿Cuál? -pregunto mentalmente.

El Lobo gruñe.

Los dos.

La estatua levanta la esfera.

[Resultado de la prueba de memoria.]

[Identidad registrada: 97 % de compatibilidad.]

[Cuerpo sin nombre: 18 % de compatibilidad.]

Kwon reconstruido deja escapar el aire.

No llega a sonreír.

Pero la tensión de sus hombros disminuye.

-Parece bastante claro.

La estatua continúa:

[Advertencia.]

[Se detectaron recuerdos no vividos en la identidad registrada.]

Kwon vuelve a tensarse.

Todos miran hacia él.

-¿Qué significa? -pregunta Mujin.

-Que algunos de sus recuerdos no le pertenecen -responde Hejin.

-No sabemos eso -dice Kwon.

-La prueba lo acaba de señalar.

-También dijo que tengo un noventa y siete por ciento de compatibilidad.

-No cien.

YO observa la ventana.

No parece satisfecho por el error del otro.

Solo confundido.

La estatua baja la esfera.

El primer arco se abre.

La segunda plaza se encuentra detrás del arco de metal.

En su centro no existe una estatua.

Solo una mesa con dos dagas.

Idénticas a las de Kwon.

[Segunda puerta de la procesión.]

[HÁBITO.]

Las armas se elevan.

Una va hacia Kwon.

La otra hacia YO.

Ambos la toman.

Decenas de figuras sin rostro emergen de los edificios.

No portan armas.

Se lanzan sobre ellos.

-¿Intervenimos? -pregunta Seolhwa.

-Todavía no -respondo.

Kwon registrado activa Paso de sombra.

Desaparece.

Aparece detrás de la primera figura.

Corta la parte posterior de las piernas.

Gira.

Utiliza el cuerpo que cae para bloquear al segundo.

Clava la daga en el hombro del tercero.

Movimientos limpios.

Eficientes.

Exactamente como lo recuerdo.

YO tarda medio segundo más.

Después su cuerpo reacciona.

No utiliza la habilidad.

El sistema no la reconoce.

Aun así, sus pies encuentran sombras pequeñas entre los ladrillos.

No desaparece completamente.

Se desliza.

Golpea articulaciones.

Evita ataques antes de verlos.

No recuerda las técnicas.

Pero las ejecuta sin pensar.

Las figuras aumentan.

Kwon registrado se mueve más rápido.

Derriba diez.

Quince.

Veinte.

YO solo siete.

Entonces una figura pequeña aparece detrás de Eunbyeol.

No forma parte de la prueba.

O eso creo.

Kwon reconstruido la ve.

Tiene un objetivo frente a él.

Duda.

Solo una fracción de segundo.

YO no.

Abandona su combate.

Recibe un golpe en la espalda.

Corre hacia Eunbyeol.

Derriba a la figura antes de que la alcance.

Eunbyeol se gira.

-Estoy bien.

YO asiente.

La prueba termina.

Todas las figuras se detienen.

[Resultado de la prueba de hábito.]

[Identidad registrada: 92 % de compatibilidad.]

[Cuerpo sin nombre: 94 % de compatibilidad.]

Nadie habla.

La diferencia es mínima.

Kwon mira a YO.

-Abandonaste la prueba.

El otro señala a Eunbyeol.

-La protegió -dice ella.

-No estaba en peligro.

-Él no podía saberlo.

-Yo sí.

-Por eso dudaste.

Kwon aprieta la daga.

-Evalué la situación.

-Yo también habría dicho eso -murmuro.

Me mira.

-¿Eso está a mi favor?

-No lo sé.

La estatua invisible de la plaza responde:

[Advertencia.]

[El hábito puede persistir después de la pérdida de identidad.]

[El recuerdo puede justificar una decisión que nunca fue tomada.]

Las dos dagas desaparecen.

Kwon se queda mirando su mano vacía.

-Esta prueba está diseñada para que no podamos saberlo.

-Tal vez no exista una respuesta única -dice Hejin.

Él se gira.

-Existe.

-¿Por qué está tan seguro?

-Porque yo soy yo.

El cuerpo sin nombre levanta la cabeza.

-Yo.

Ambos pronuncian la misma palabra.

Uno con claridad.

El otro con esfuerzo.

Ninguno parece mentir.

El segundo arco se abre.

Continuamos.

La ciudad empieza a cambiar.

Las figuras sin rostro ya no permanecen quietas a los costados.

Nos siguen.

Primero diez.

Después cientos.

No atacan.

Solo caminan detrás.

Sus cuerpos adoptan pequeñas variaciones.

Uno adquiere el cabello de Mujin.

Otro la altura de Seolhwa.

Algunos copian la ropa de Eunbyeol.

-Capitán -dice Doyun-. Están cambiando.

Lo veo.

Una figura cercana desarrolla la cicatriz que tengo sobre el brazo.

Otra imita el movimiento de Hejin al tocar el monóculo.

La ciudad aprende de nosotros.

-No las miren demasiado tiempo -ordeno.

-¿Por qué? -pregunta Jiwon.

-Porque ellas también nos están mirando.

Una figura copia su rostro.

No por completo.

Primero aparece la forma de la nariz.

Después la boca.

Jiwon retrocede.

La copia sonríe.

Ella no.

Seolhwa levanta el hacha.

-Ahora sí quiero golpearlas.

-Todavía no.

-Cada vez dice eso más seguido.

Las figuras hablan:

-Las diferencias producen incertidumbre.

Todas utilizan nuestras voces.

-La incertidumbre produce miedo.

Una con el rostro incompleto de Eunbyeol se acerca.

-El miedo produce violencia.

El Kwon reconstruido clava una daga en su garganta.

La figura cae.

No sangra.

Su rostro se vuelve liso.

Otras diez adoptan la cara de Kwon.

-La violencia confirma la necesidad de unidad.

Kwon retrocede.

Las copias sonríen como él.

Incluso YO las observa con incomodidad.

-No las ataquen -dice Hejin-. La ciudad registra nuestras reacciones.

-Ya lo noté.

Las figuras de Kwon rodean al grupo.

Una habla:

-¿Cuál es el verdadero?

Otra responde:

-El que recuerda.

Otra:

-El que siente.

Otra:

-El que es reconocido.

Otra:

-El que eligieron sus compañeros.

El cuerpo sin nombre se tapa los oídos.

Las voces continúan dentro de las paredes.

-El que conserva el cuerpo.

-El que conserva el nombre.

-El que teme morir.

-El que desea que el otro muera.

Kwon grita:

-¡Cállense!

Todas las copias se detienen.

Después repiten:

-Cállense.

La palabra se extiende por la ciudad.

Ventanas.

Calles.

Torres.

Millones de voces.

Kwon respira con dificultad.

YO se acerca.

Extiende una mano hacia él.

Kwon la mira.

-No me toques.

El cuerpo baja la mano.

Durante un instante, los dos parecen odiarse.

No porque uno sea falso.

Porque la existencia del otro convierte la propia en una pregunta.

Llegamos a la tercera puerta.

No hay arco.

Solo un puente sobre un vacío blanco.

En el centro se encuentra una balanza.

[Tercera puerta de la procesión.]

[ELECCIÓN.]

Dos plataformas aparecen.

Los Kwon suben.

La balanza permanece equilibrada.

Una voz pregunta:

-Solo una identidad puede ocupar el corazón.

El Kwon reconstruido mira hacia la figura gigantesca.

YO mira hacia nosotros.

-Indiquen cuál debe permanecer.

Nadie responde.

Kwon aprieta los puños.

-Esta prueba es diferente.

-Sí -dice Eunbyeol.

-No pregunta cuál es el verdadero.

-Pregunta cuál debe sobrevivir -responde Jiwon.

La balanza emite luz.

[La identidad registrada debe seleccionar.]

Kwon mira al cuerpo sin nombre.

Después a nosotros.

-¿Qué ocurre con el que no sea elegido?

La ciudad responde:

-Será devuelto a Babel.

-¿Convertido en ladrillo?

-Devuelto a Babel.

-Eso no es una respuesta.

-Es la única respuesta necesaria.

Kwon permanece en silencio.

La balanza espera.

-No voy a elegir -dice.

[La ausencia de elección también constituye una elección.]

Una cuenta regresiva aparece.

[00:00:30]

-¡Salgan de las plataformas! -ordeno.

Ambos intentan moverse.

No pueden.

Las sombras sujetan sus pies.

Mujin golpea la plataforma con el escudo.

No se rompe.

Seolhwa utiliza el hacha.

La hoja rebota.

-¡Hejin!

Ella analiza el circuito.

-La balanza está vinculada a la ciudad completa.

-¡Interferila!

-Necesito tiempo.

[00:00:22]

Kwon mira a YO.

El cuerpo le devuelve la mirada.

-No quiero morir -dice el reconocido.

YO tarda.

-Yo... tampoco.

-Tengo recuerdos.

El cuerpo asiente.

-Vos tenés mi cuerpo.

Vuelve a asentir.

-Si te elijo a vos, todo lo que vivimos desaparece.

YO señala el pecho de Kwon.

-Ahí.

-¿Qué?

-Recuerdos... ahí.

Después se señala.

-Miedo... acá.

Kwon cierra los ojos.

[00:00:14]

-¿Qué estás haciendo? -pregunta Eunbyeol.

Kwon abre los ojos.

-Elijo al cuerpo.

La balanza se inclina.

Todos quedamos inmóviles.

YO también.

-¿Por qué? -pregunto.

Kwon sonríe.

No hay humor en el gesto.

-Porque yo recuerdo haber sido alguien capaz de hacer eso.

La plataforma bajo sus pies empieza a hundirse.

-¡No acepto la elección! -grita Eunbyeol.

El Libro de los siete frentes se abre.

La marca de Kwon brilla.

La de YO también.

Dos vínculos.

Uno registrado.

Otro provisional.

Eunbyeol toma ambos.

-¡Todos aquí!

[Página del octavo frente - SS.]

[Todos aquí.]

El vínculo intenta unirnos.

Durante treinta segundos, todos percibimos la existencia de los demás.

Siento a Mujin.

Jiwon.

Doyun.

Seolhwa.

Hejin.

Eunbyeol.

Kwon.

Y otra presencia.

También Kwon.

No una copia.

No una sombra.

Dos centros de voluntad unidos por recuerdos incompletos.

El resto del grupo los siente.

Mujin abre los ojos.

-Ambos...

Jiwon se lleva una mano al pecho.

-Ambos tienen miedo.

Seolhwa aprieta el hacha.

-Y los dos están intentando salvar al otro.

Hejin mira la red.

-No son dos identidades independientes.

-¿Qué son? -pregunta Eunbyeol.

-Una identidad dividida que ya empezó a crecer en dos direcciones.

La balanza sigue descendiendo.

Tomo la espada.

No corto la plataforma.

Corto el eje central.

[Quinto estilo: Absoluto - no disponible.]

La habilidad continúa en enfriamiento.

Maldigo.

No tengo tiempo.

Utilizo fuerza física.

Golpeo.

La balanza se agrieta.

[00:00:05]

Mujin golpea conmigo.

Seolhwa también.

Hejin sobrecarga el circuito.

Doyun dispara al mismo punto.

Jiwon mantiene el vínculo de ambos cuerpos.

Eunbyeol no suelta las marcas.

[00:00:02]

La balanza se rompe.

Ambos Kwon caen.

La ciudad grita.

No de dolor.

De contradicción.

Las figuras sin rostro se detienen.

La procesión desaparece.

El puente empieza a derrumbarse.

Mujin levanta el escudo.

Las placas blancas caen alrededor.

Corremos.

El dios sentado detrás de la ciudad mueve la cabeza.

Por primera vez.

No tiene ojos.

Pero su rostro se orienta hacia nosotros.

[La tercera puerta ha sido destruida.]

[La procesión no puede continuar por la ruta establecida.]

Otra ventana aparece.

[ANOMALÍA.]

[Dos voluntades reclaman una misma identidad.]

[Babel no reconoce la coexistencia.]

El suelo desaparece.

Caemos.

Aterrizo sobre una superficie negra.

No sé cuánto descendimos.

El resto cae cerca.

Las dos partes de Kwon permanecen vivas.

La habilidad de Eunbyeol termina.

La percepción compartida desaparece.

Pero el grupo ya sintió la verdad.

Ninguno de los dos es una imitación simple.

Eso no facilita la decisión.

La empeora.

Nos encontramos dentro de una sala circular.

Siete estatuas rodean una octava base vacía.

Cada estatua representa una de las especies actuales.

Humano.

Elfo.

Enano.

Alado.

Ígneo.

Acuático.

Bestial.

La base vacía no posee figura.

Solo una inscripción.

Hejin se acerca.

-No puedo leerla.

Eunbyeol abre el libro.

-El sistema tampoco la traduce.

Toco la piedra.

Una imagen entra en mi cabeza.

No es una revelación clara.

Veo la primera Babel.

No esta ciudad silenciosa.

Otra.

Llena de voces.

Discusiones.

Mercados.

Diferencias.

Veo siete pueblos trabajando juntos.

Y una octava figura caminando entre ellos.

No pertenece a ninguna especie.

Cambia de forma cada vez que alguien la mira.

Humana para los humanos.

Elfa para los elfos.

Enana para los enanos.

Su función no era construir.

Era recordar.

Los nombres.

Los acuerdos.

Las diferencias.

La imagen termina.

Retiro la mano.

-Había un octavo grupo.

-¿Otra especie? -pregunta Eunbyeol.

-No lo sé.

Una voz habla desde la base vacía.

No proviene del dios.

Tampoco de la ciudad.

Es débil.

Cansada.

-No éramos una especie.

La piedra se abre.

Dentro hay un esqueleto sentado.

Posee siete cráneos unidos alrededor de una misma columna.

Cada rostro mira hacia una estatua distinta.

En sus manos sostiene una tablilla.

Sobre ella hay millones de nombres.

La voz continúa:

-Éramos quienes recordaban que convivir no significaba convertirse en uno.

El Kwon reconstruido se acerca.

YO hace lo mismo.

El esqueleto gira sus siete rostros hacia ellos.

-Y ustedes llegaron demasiado tarde.

La sala tiembla.

Sobre nosotros, el dios abre la cavidad de su pecho.

La corriente negra desciende.

Envuelve a ambos Kwon.

Sus cuerpos se elevan.

Intento alcanzarlos.

Una barrera me rechaza.

La voz del esqueleto habla:

-El último nombre ya fue dividido.

-¡Liberalos!

-No puedo.

-Entonces decime cómo.

Los siete cráneos abren la boca.

-Primero deben decidir qué desean salvar.

La ventana aparece frente a todo el grupo.

[DECISIÓN DE LA PRIMERA BABEL.]

[Identifique al verdadero Kwon Taesung.]

[La identidad seleccionada será preservada.]

[La identidad rechazada será incorporada a los cimientos.]

[La decisión debe ser unánime.]

Una segunda opción aparece.

[Rechazar la selección.]

[Ambas voluntades serán reunificadas.]

[Advertencia: la reunificación completará el recipiente.]

El dios vuelve a respirar.

Los dos Kwon cuelgan dentro de la corriente.

El reconocido grita:

-¡Elijan al otro!

El cuerpo sin nombre golpea la barrera.

-¡Él!

Ambos intentan salvarse entre sí.

Y la Torre utiliza esa semejanza para volver imposible distinguirlos.

La cuenta regresiva comienza.

[Tiempo restante: 10 minutos.]


Thoughts

  • RubenOrtega

    Seolhwa cambiando el ángulo para cortar piernas y no torsos, con los cinco rostros gritando dentro del pecho. Medir cada golpe para no rematar a alguien que ya está a medias cansa mucho más que pelear de frente, y ella lo hace sin quejarse una sola vez.

    Permalink
  • IreneCalvo

    Jiwon se guarda el ladrillo y cuando le preguntan por qué lo carga contesta que era su paciente. Apuesto a que va a ser ella la que rompa el plan del grupo, porque es la única ahí que no acepta la palabra material.

    Permalink
  • LauraLetras

    El esqueleto de siete cráneos me anda dando vueltas desde ayer. En la historia vieja de Babel el castigo es que dejen de entenderse, y acá la Torre corrige hacia el otro lado, hasta que todos digan lo mismo con la misma cara lisa. Y el octavo grupo no construía nada, solo se acordaba de los nombres y de las diferencias, que es lo primero que desaparece cuando alguien decide unificar. Me quedo del lado del esqueleto, aunque llegara tarde.

    Permalink
  • EmilioPrats

    Lo que me dejó quieto fue el momento en que los dos reaccionan igual al brazo que sale de la pared, la misma inclinación, y al sin nombre se le traba la daga en el betún. El otro termina el corte por los dos y le suelta que le falta práctica, con burla y con incomodidad a la vez. A mí me parece que ahí el reconstruido se asustó de verdad, porque vio que el cuerpo sabe hacerlo solo.

    Permalink
  • CapituloTrasCapitulo

    Che, el empate del hábito va a pesar más que el 97 contra 18. La memoria la puede fabricar la Torre, el reflejo de tirarse por Eunbyeol no. Me juego a que eso vuelve cuando haya que elegir otra vez.

    Permalink
  • pnavarro64

    Acho, la puerta pide una mano y un nombre y ninguno de los dos entra solo. Lo que no me cuadra es de dónde saca la cerradura lo que sabe. ¿Los cimientos llevan su propio registro, aparte del sistema?

    Permalink
  • subrayoTodo

    Diay, ese 18 % dolió.

    Permalink
  • Ovid

    La escalera aparece porque el sin nombre apoya la mano y los ladrillos no lo reconocen como persona. Eso me hizo pensar en que su falta de registro terminó siendo la única llave que tenía el grupo, y apuesto a que la Torre va a arrepentirse de haberlo borrado. Gracias por seguir subiendo esto!

    Permalink
  • relatoBreve

    Uf, los dos gritando.

    Permalink

Related posts