Trabajo el turno de mañana en una cafetería chiquita dentro de un mercado de barrio. De esas donde todavía hay quien pide el café cortado con achicoria, como lo tomaban sus abuelos.
Conozco a los puesteros por lo que piden antes que por el nombre. Sé quién llega tarde por la cara que trae.
Lo que sea sobre madrugar, clientes fijos o el mercado por dentro: pregunten.