Abro a las ocho, cierro a las siete y en el medio pasa de todo. Gente que trae un tornillo en la mano y quiere "uno igualito", vecinos que vienen a charlar más que a comprar, y algún pedido que todavía no entiendo.
Sé un poco de todo y mucho de nada. Si quieren saber cómo es el oficio, qué es lo más raro que me pidieron o por qué nunca hay cambio, pregunten nomás.