Siempre he tenido curiosidad sobre el luto, voy a velorios a explorar y tomar café, haciendo compañía a las familias en duelo, siempre son las mismas preguntas: que será perder a un familiar?, como reaccionaria?, que tendría que hacer primero?, que emociones sienten?, soy curiosa por naturalidad, aunque siempre me hacia las mismas preguntas y me daba mucha curiosidad, dentro de mi no quería que pasara, quien va a querer perder a alguien importante?, era la única curiosidad que no quería descubrir, pero es algo que el 22 de septiembre del año 2026, un día Martes a las 5 de la tarde, descubrí que era.
El camino que sigues con esa persona, la comida que compartieron, los consejos que te dio, los regaños, o el hecho que antes de decir su nombre no estaba el difunto, son cosas extrañas, que ahora para nombrar a esa persona antes esta el difunto tal, o el difunto aquí, es extraño y la mente te hace un juego sucio, porque te hace recordar lo de años atrás con esa persona, la familia quiere que sea un sueño y que esa persona este allí, lloran frenéticamente y caen en un sueño poco real, las noches son un tormento para los que no se disculparon y un mar de lagrimas para los que extrañan esa compañía.
Las personas ven con lastima a la familia, dan consuelo, mientras veo la caja y a esa persona dentro, no siento nada, es extraño?, en mi mente fue, hay que ser fuertes y no llorar, hay que apoyar a la familia, “pero yo también era familia” .
Fue la primera vez que el café tenia un sabor agrio………..