La maldicion de ser visto
Yuuto es un estudiante del que nadie quiere acercarse. Siempre callado, siempre cubierto con una capucha, mascarilla y bufanda. Nunca habla, solo escribe en un cuaderno negro. Lo llaman el raro. Dicen que tiene antecedentes, que no se le puede mirar a los ojos. Nadie ha intentado conocerlo… ni comprobar si los rumores son reales. En un entorno donde ser diferente es un delito, Yuuto sobrevive sin molestar a nadie. Solo quiere pasar desapercibido. Que lo olviden. Que no lo miren. Pero un encuentro inesperado. Una tarde distinta. Un gesto sencillo. Todo puede cambiar. Esta es la historia de un chico que ha vivido demasiado tiempo en la oscuridad… y de las personas que, sin saberlo, empezarán a mostrarle la luz. Un drama escolar lleno de silencios, heridas invisibles y vínculos que nacen en los lugares menos esperados.
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Capítulo 21: entre el bien y el Mal
El pastel resultó ser más dulce y suave de lo que parecía a simple vista.
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Capítulo 22: Un paso más ligero
Cuando por fin se levantaron de la mesa, la cafetería ya había recuperado por completo su ritmo habitual. Las conversaciones volvían a fluir entre las mesas, el sonido de tazas y cubiertos volvía a…
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Capítulo 23: Lo que una madre ve
La casa estaba en silencio, pero no era un silencio vacío ni incómodo, sino ese tipo de calma que se llena de pensamientos cuando alguien está esperando. La luz tenue de una lámpara iluminaba la…
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Capítulo 24: Lo que viene después
La noche había caído por completo.
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Capítulo 25: Las sombras detrás del escritorio
La oficina del director estaba envuelta en un silencio profundo, roto solo por el sonido suave del reloj de pared que marcaba el tiempo con calma y el ligero roce de los dedos de él al golpear…
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Capítulo 26: Donde la verdad es más profunda
La cafetería seguía completamente en silencio.
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Capítulo 27: La voz que había permanecido escondida
La pregunta de la madre de Yuuto quedó suspendida en el aire, pesada y silenciosa.
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Capítulo 28: La voz que había permanecido escondida
La pregunta de la madre de Yuuto quedó suspendida en el aire, pesada y silenciosa.
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Capítulo 29: El peso de un día
La luz se filtraba despacio al interior de la habitación, dibujando franjas doradas sobre el suelo de madera. Era algo tan sencillo que podría haber pasado desapercibido para cualquiera, pero para…
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Capítulo 30: El peso de una memoria
El motor del auto se apagó con un suave zumbido que se desvaneció poco a poco, dejando dentro un silencio extraño. No era el tipo de silencio incómodo que se produce cuando no hay nada de qué…
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Capítulo 31: Ya no camina solo
Un poco más atrás, apartadas del grupo principal y bajo la sombra fresca y densa de un gran árbol de hojas anchas, la señora Aoi y Minori-sensei permanecían de pie, observando en un silencio que…
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Capítulo 32: La disciplina ataca
Mientras tanto, a unos metros de distancia, Goro, Airi y Shiori se habían alejado unos pasos para dejar que Yuuto y Kaito hablaran con tranquilidad.
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Capítulo 33: Después de la tormenta, la calma… ¿o no?
La puerta del Comité de Disciplina se cerró finalmente.
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Capítulo 34: reflexiones
El despacho del director era, sin duda, el espacio más imponente y lujoso de todo el complejo escolar. Grandes ventanales dominaban la pared del fondo, enmarcando la vista de todo el campus como si…
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Capítulo 35: Un pequeño paso
La mañana era tranquila, de esas en las que la luz del sol entraba suavemente por la ventana, bañando la habitación con tonos dorados y el aire fresco de la primavera. Se escuchaba a lo lejos el…
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Capítulo 36: pequeños momentos, grandes recuerdos
Yuuto salió de la estación y respiró profundamente.
- nuestro querido Yuuto saliendo de compras jeje no que es androgino?
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Capítulo 37: el final de un buen día
Mika se despidió de ambos unos minutos después, ajustándose la correa de su bolsa llena de materiales, asegurándose de que todo estuviera en su lugar.
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Capítulo 38: Las cartas de Sakura
La mañana siguiente había comenzado como cualquier otra en la academia.
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Capítulo 39: No estás solo
Yuuto estaba mucho más tranquilo. O, al menos, todo lo tranquilo que podía estar tras haber revivido de golpe recuerdos que durante tanto tiempo había intentado mantener enterrados.