Me hacías llorar todo el tiempo.
Te di mi amor sin pedir permiso.
Te dije que te esperaría
y tú me dijiste que me dolería.
Yo sabía que me dolería,
pero te necesitaba.
Necesitaba de tus caricias,
necesitaba de tus “te quiero”,
necesitaba de tu compañía…
Yo lo sabía.
Sabía que tu corazón no solo era mío
y lo compartías con alguien más.
Tal vez pensé que algún día cambiarías,
tal vez eso quise pensar.
No te culpo de no quererme ayudar
a no sentir lo que siento por ti,
pues para ti esto era bueno.
Solo deseo estar bien en el futuro,
lejos de este frío de tu ausencia,
aunque la merezca por creer que cambiarías
por mi sola presencia,
por mi deseo de cumplir tus deseos,
por darte amor hasta la inconsciencia.
Lo necesito, lo deseo más que nada:
tu amor y tu pasión en la madrugada.
Pero tu corazón no responde, no llama…
solo me hace llorar.