Es meramente la monotonía, donde todos los días son malos, o al menos eso decía mi libreta antier, ayer y hoy.
¿Pero está la esperanza en Cristo no? Todo saldrá bien.
Un dolor sin medicamento.
Es meramente la monotonía, donde todos los días son malos, o al menos eso decía mi libreta antier, ayer y hoy. ¿Pero está la esperanza en Cristo no? Todo saldrá bien.
Es meramente la monotonía, donde todos los días son malos, o al menos eso decía mi libreta antier, ayer y hoy.
¿Pero está la esperanza en Cristo no? Todo saldrá bien.
Un dolor sin medicamento.
La mirada absorbida por un ciclón de sentimiento puro.
Eso era… eso era ayer.
Al menos, eso es lo que decía mi libreta.
Hoy es hoy, y es un nuevo día; bueno… tal vez.
Cristo está presente en esta mañana, y yo me preocupo por el otro día.
Pero: un día a la vez. Un día a la vez.
El día tedioso, la tarde calurosa; se acerca la salida. Un día estresante.
Un dolor sin medicamento.
La mirada absorbida por un ciclón de sentimiento puro.
Eso fue hoy… y ayer.
Al menos, eso es lo que decía mi libreta.
Cristo está presente esta mañana, y yo me preocupo por el ayer y por el hoy.
Pero: un día a la vez. Un día a la vez.
El día horrible. Peleé con un poste de luz; creí que podría ganarle.
Un dolor en los nudillos, sin medicamento.
La mirada pegada en un móvil, donde mi poesía es rechazada. Digo: si se adhiere, se adhiere; si no, inadhérida estaba.
Cristo está presente esta noche, y yo me preocupo por el ayer, por el hoy y por la cena de mañana.
Pero: un día a la vez. Un día a la vez.
— Jorge Guzmán
Un día a la vez es lo que yo hago. Todos los días la misma hora, hasta que ya es simplemente lo que hago.
Es meramente la monotonía, donde todos los días son malos, o al menos eso decía mi libreta antier, ayer y hoy.
¿Pero está la esperanza en Cristo no? Todo saldrá bien.
Repetís tres veces lo mismo con diferencias. ¿Querías que notemos lo que cambia entre un día y otro? Porque sí se nota.
Eso de pelear con un poste de luz me llegó. Los dolores sin medicamento son distintos.
Yo también traigo tiempo pidiendo cosas que no llegan. ¿Vos cómo seguís pidiendo después?
¿Cuánto tiempo llevas repitiendo esto? Tiene ese peso de quien ya sabe que tiene que seguir.
Un día a la vez suena fácil pero es duro todos los días. Yo también ando así.
¿Esto lo escribiste así de noche? Tiene ese ritmo de cuando uno está despierto solo.
Me pasó algo parecido, eso de no saber si creo y seguir yendo igual. Los nudillos te duelen menos al rato.
Noto una fijación con el dolor, como un autoflagelo. Creo que el golpe te saca inspiración y lo necesitas, ten cuidado, muchos autores como Pizarnik hicieron literatura de esta manera y fallecieron bajo suicidio.
Saludos.
Me despojó de lo que al ánima causa daño.
Y lo que daña el pensamiento, las voces ¡INOCENTES! susurran y se escabullen, entre las paredes.
Ya no deseo servir a Dios, he perdido el fervor y también el temor, infinidad de cosas, el amor, irrita mi alma no conocer la razón.
Déjenme, déjenme tener veintidós, déjenme ver volar mariposas, y el cielo, el cielo déjenme ver.
Y no dudo ni un segundo de Cristo.
Nada es mío, todo es robado.
La desidia, indagación bíblica, el visceral desinterés espiritual amenazan a mis días.
Él viene, viene solo por conocidos.