¿Algo más?
Me resulta muy difícil describir aquello que me está sucediendo. Esta sensación de soledad, pero en compañía. He pasado muchos años, por no decir toda mi vida, buscando estos vínculos que hoy quisiera hacer desaparecer. Aquello que anhelé durante tanto tiempo, esa cercanía y esas risas, a veces, hoy, me pesan.
Estar sola nunca fue lindo, pero estar en compañía despierta cosas que no sabías que existían. Los vínculos son tan complicados... y yo soy complicada para mis vínculos. La soledad no cuestiona, no opina, no busca. En la oscuridad no hay nadie que refleje esas mierdas en vos, nadie te levanta una pared de espejos.
Necesito que me den un respiro, necesito que me dejen nuevamente sola.
Sola puedo hacer todo mal, puedo sentirme insuficiente y triste, sin la necesidad de cambiar. Odiaba mi soledad, mis oscuros pensamientos y mis pesadillas; pero ellas tenían algo muy interesante: no te cuestionaban el porqué siempre elegís quedarte en ese pozo.
Los vínculos exigen, atrapan y nos abrazan. Buscan envolver heridas, curar raspones y darnos aquellas sogas que nos saquen de nuestro pozo. Pero qué difícil es querer estar mejor, estar mejor por alguien que no sos vos.
A veces no quiero estar mejor. Dame un minuto para poder ver qué es lo que es real y qué no. No quiero perderte, pero quiero alejarte para así poder estar mal. Te prometo que vuelvo cuando mi soledad ya me haya torturado lo suficiente, o incluso cuando sienta tu pérdida.
Espero que cuando vuelva, estén. Esas personas que elijo, por las cuales muchas veces me salvé de la oscuridad. Mostrándonos nuestras peores mierdas, pero para atravesarlas juntas.
Gracias. Muchas veces tu compañía me pesa, pero gracias por anclar con dicho peso el amor que nos tenemos.