¿Cuál es la receta
para olvidar?
Acaso,
es un ungüento,
una pócima,
o una fórmula
para copiar.
Una forma
quiero hallar,
para que en
mi cabeza
no vuelvas a posar.
Me hace daño verte,
quisiera que
lo supieras.
Que a pesar
de todo el mal
que causas en mí,
aún las ganas
de querer ayudarte
no cambian.
Me apena verte
verte sin mí,
rodeada
de esa aura de
maldad.
¿Maldad?
Sí,
aquella maldad,
que juraste odiar,
prometiste erradicar
y hoy,
su encarnación,
eres ya.
Me hace daño verte,
verte romper,
todo aquello que
prometiste no hacer,
actuar
incoherente,
errática.
¿Eres una farsante,
tomando su lugar?
¿O simplemente,
eres la verdadera faceta
de aquella que yo juré
amar?
Es tan difícil.
Ay que dolor.
¿Hay una receta
para olvidar?
¿Realmente
vale la pena
mi tiempo gastar
para poderla
hallar?
Me engaño,
me miento,
les engaño,
les miento.
No sé ni qué hacer.
Luchar,
dejó de ser una opción.
Si es que hay
una receta para olvidar,
no me la den.
No la voy a probar.
Probablemente,
la inventó
un loco
que,
como yo.
Quiere olvidar
a esa persona
que un día amó.
De: Paco Zurdo