Ese acumularse de preguntas, cada una más cerca que la anterior, me hizo pensar en cuándo es que uno finalmente deja de preguntar y empieza a hacer.
Por que no? Pregunta Sin responder
Pensamiento
Ese acumularse de preguntas, cada una más cerca que la anterior, me hizo pensar en cuándo es que uno finalmente deja de preguntar y empieza a hacer.
Contenido de la publicación
¿Por qué no mirarte
cuando te quiero mirar?
¿Por qué no acercarme
si contigo quiero estar?
¿Por qué no decirte
lo que siento de verdad,
si cada vez que te veo
me llenas de felicidad?
Quizás tenga un poco de miedo,
quizás no sepa qué pasará,
pero si tú también sonríes,
¿por qué no lo intentamos ya?
¿Por qué no caminar contigo,
hablar hasta perder la noción?
¿Por qué no dejar que el tiempo
nos acerque el corazón?
Tal vez esto sea una ilusión,
tal vez algo mucho más bonito,
pero si tú quieres también,
¿por qué no escribir nuestro comienzo?
Respuestas
-
PermalinkQué buena la persistencia de los porqués.
-
PermalinkEse momento en que sabes lo que querés pero tenés miedo de pedirlo.
-
PermalinkEse acumularse de preguntas, cada una más cerca que la anterior, me hizo pensar en cuándo es que uno finalmente deja de preguntar y empieza a hacer.
-
PermalinkEl poema es todo preguntas que no se atreven a ser afirmaciones. Eso.
Publicaciones relacionadas
-
El mejor viaje de mi vidaaa
Mi viaje entre dragones, magia y monstruos. ¿Qué clase de viaje sería sin esos personajes?
-
Más allá de la Burbuja
A veces la gente quiere leer algo feliz, algo que la haga reír, sentirse libre y querer correr sin preocuparse por nada.
-
La amistad por casualidad
El calor del andén parecía pesar más de la cuenta aquella tarde. En la estación, entre el vaivén de viajeros apresurados, dos chicas esperaban el mismo tren sin saber que compartían la misma grieta…
-
Viejo
INTRODUCCIÓN
-
Capítulo 11: El eco de los disparos
El trueno de la descarga cerrada de los fusiles Comblain rasgó el silencio de plomo del puerto de madera, rebotando con violencia contra las fachadas coloniales y perdiéndose hacia la inmensidad de…
-
PUDIN Y CAFE
—Yo no lo recuerdo bien… —dijo el viejo, y sonrió con esa media sonrisa que solo tienen los que ya han vivido demasiado.
-
Capítulo 2. Súcuta y El Festín Del Hierbazal
En el corazón del estado Miranda, donde la selva susurra secretos antiguos, vivía Súcuta. A sus veinte años, este joven del grupo indígena Huarena conocía cada rincón del valle del "hierbazal". El…
-
La llama que aún no arde
El amanecer en la aldea no llegaba con sol, sino con un resplandor pálido y gris que apenas lograba traspasar la bruma cargada de partículas. Lux abrió los ojos antes de que el resto del mundo…
¿Por qué no mirarte cuando te quiero mirar? ¿Por qué no acercarme si contigo quiero estar?