Mi viaje entre dragones, magia y monstruos. ¿Qué clase de viaje sería sin esos personajes?
Mi imaginación viaja igual que la velocidad de la luz. Soñé que estaba en una maldita escuela de magia tipo Harry Potter. ¿Quién sueña con eso? Solo yo, carajo.
Si me comiera un dragón, estoy segura de que me vomitaría. Volé por el cielo, cabalgué un puto caballo, vi un unicorniooo, hadas como en Tinker Bell y un hombre lobo que, apenas lo vi, hice la cosa más racional: correrrrr.
También vi una luciérnaga que parecía un monstruo gigante. Una sirenaaa. Me dijeron que me iba a matar si me acercaba. ¿Adivinen qué? Morí.
Después lloré porque me quería acercar a un vampiro y no me dejaron. Tenía curiosidad por sus colmillos y no me dejaron tocarlos. Qué decepción.
Luego vi mi peor pesadilla: una araña más grande que yo. Hice lo más razonable otra vez: correr. Pero me atrapó y me desmayé. Cuando desperté, la vi otra vez... y me desmayé otra vez.
Luego mi mamá me salvó y, después, recogí los restos de la araña y le mostré el dedo medio. JAJAJAJA. Que se pudra.
Mi futuro esposo no apareció, pero quién sabe, tal vez se está alejando de mí.
El mejor viaje de mi vidaaaa.
¿Quién pensaría que solo tengo 17? Nadie.
Cuéntenme su mejor viajeee.
Ah, lo quería dejar para el final: vi hombres divinosss. En esos momentos me les fui y volví para seguir babeando. ¡Qué hombresss! Me volví a dormir solo para seguir viéndolos... y babeando mi almohada.
Gracias por leer hasta aquí. Los créditos son para mí, por resistir tanta tentación, y para ustedes, por seguir leyendo mis locuras.
Los amo.
Raritos. 💗