A veces la gente quiere leer algo feliz, algo que la haga reír, sentirse libre y querer correr sin preocuparse por nada.
Pero a veces también necesitamos leer algo triste, aterrador, algo que nos incomode y nos haga preguntarnos qué está pasando con los demás. No todo tiene que terminar bien. No todo tiene que ser una historia bonita dentro de una burbuja donde nada duele.
Hay historias que hablan de aquello que muchas personas prefieren ignorar: la tristeza, el miedo, la soledad, los pensamientos que nadie se atreve a decir en voz alta.
“No quiero morir” nace desde ese lado. Desde ese lugar oscuro que existe, aunque muchas veces decidamos mirar hacia otro lado.
Porque no todo en la vida es reír, amar y sentirse libre. A veces también hay que mirar aquello que duele, aunque sea difícil. A veces una historia triste no está hecha para hacernos sentir peor, sino para recordarnos que hay personas que están luchando en silencio.
No quiero que esta historia sea una burbuja más.
Quiero que, aunque sea por unas páginas, mires hacia afuera.