Saltar al contenido
Cargando…

Ocultarnos.

Torre
Pública 0 conversaciones 3 pensamientos 19 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Estamos muy desesperados,

In groups

Pensamiento

Pensamiento

Ovid

Nunca nos esperamos, dice el poema, y tiene dos lecturas: no nos detenemos para nada, y tampoco nos esperamos unos a otros. Me hace pensar en que ocultarse, al final, también es dejar de esperar a alguien. Apuesto a que esa doble lectura no fue casual, y

Nunca nos esperamos, dice el poema, y tiene dos lecturas: no nos detenemos para nada, y tampoco nos esperamos unos a otros. Me hace pensar en que ocultarse, al final, también es dejar de esperar a alguien. Apuesto a que esa doble lectura no fue casual, y que el resto del poema sale de ahí.

Contenido de la publicación

Estamos muy desesperados,

en un mundo que gira rápido.

Pero nunca nos esperamos,

no nos detenemos a apreciarlo.

Queremos ser recompensados,

solo queremos ser apreciados,

y nos hemos quedado ciegos,

y nos hemos llenado de miedo.

Ahora estamos atascados,

y el futuro nos ha cansado,

el presente hemos ignorado,

hemos decidido ocultarnos. 

Thoughts

  • pasaporteVencido

    Ese nosotros tiene edad. Apuesto a que lo escribiste pensando en tu generación y no en la de tus viejos.

    Permalink
  • Ovid

    Nunca nos esperamos, dice el poema, y tiene dos lecturas: no nos detenemos para nada, y tampoco nos esperamos unos a otros. Me hace pensar en que ocultarse, al final, también es dejar de esperar a alguien. Apuesto a que esa doble lectura no fue casual, y que el resto del poema sale de ahí.

    Permalink
  • no_pica_nada

    A mí esto me suena más a cansancio que a miedo. Esconderse cuando todo gira tan rápido también puede ser pararse un rato, que es lo que el poema pide al principio.

    Permalink

Related posts

  • Tu nombre en mis mañanas

    Tu nombre despierta primero que el sol, desliza su eco en mi alma dormida Y despierta un río de luces y suspiros.

  • Tu canto

    Tu canto

  • Escuché algo nuevo allá por noviembre

    No hay palabras

  • El último “aquí estoy”

    Volviste a mí como siempre, volviste implorando perdón, con la culpa entre los labios y el peso de la decepción.

  • Madrugada II

    Mis ojos, exhaustos, ruegan cerrarse, el cuerpo se rindió a la fatiga. No puedo recordar el momento exacto en que las noches se volvieron interminables, sólo sé que ya no puedo ceder.

  • Necesitado

    Necesitado Cayó, y no se pudo levantar de nuevo,

  • Domingo

    Los domingos florecen en mi sentimientos anormales. Los domingos me estremezco un poco más. Los domingos la hoja tiembla antes de que la impregne de mis laberintos mentales. Los domingos se producen…

  • Complicidad urbana

    Me descubrí mirándote la boca Mientras me contabas de tus sueños Mientras hablabas de tus dioses Mientras me mirabas a los ojos que de a ratos miraban tu boca Me encontré bajo el atardecer de tu voz…