Sé que lo lograré,
y no me rendiré.
Aunque lo estropee,
lo intentaré:
Llegaré a tu corazón,
así sea en un vagón
o a lomos de un dragón,
mi melocotón.
Porque me llenas de risas
y me reconforta como me acaricias,
mientras alivias
mi alma marchita, llena de reliquias.
Porque tú has sabido ver
mucho más allá de mi ser;
y es de conmover
todo lo que has llegado a ser
en mi mente, mi amor...
mi delicioso melocotón.