Cuánta tensión!!
Me encantó, también me gustó que deje un montón de preguntas.
No sé si está historia pensas seguirla, pero si termina acá es increíble.
Gracias
La criatura salió lentamente de entre los arbustos.
Cuánta tensión!! Me encantó, también me gustó que deje un montón de preguntas. No sé si está historia pensas seguirla, pero si termina acá es increíble. Gracias
Cuánta tensión!!
Me encantó, también me gustó que deje un montón de preguntas.
No sé si está historia pensas seguirla, pero si termina acá es increíble.
Gracias
La criatura salió lentamente de entre los arbustos.
La luz de la luna apenas lograba atravesar las copas de los árboles. El bosque era tan denso que, más allá de unos cuantos metros, todo se convertía en una masa de sombras.
Gizmo observó a la criatura mientras se acercaba.
Entonces dio un pequeño paso hacia atrás.
No sabía por qué, pero algo en aquel lugar le decía que debía tener cuidado.
Los árboles eran enormes y retorcidos. Sus ramas se entrelazaban unas con otras como dedos intentando alcanzar el cielo. Algunas hojas caían lentamente, aunque no había viento.
Y lo peor era el silencio.
No había pájaros.
No había insectos.
Ni siquiera se escuchaba el sonido de pequeños animales entre la maleza.
Solo sus propios pasos.
*Crac.*
Gizmo se quedó quieto.
Esperó.
Nada.
La criatura finalmente habló.
—Mi nombre es Gema... —susurró.
Gizmo abrió la boca.
—Gem...
No alcanzó a terminar.
Gema levantó una pata.
—No.
Su mirada cambió.
—No lo digas en voz alta.
Gizmo la observó confundido.
—¿Por qué?
Gema miró hacia los árboles.
Una rama se movió lentamente.
Después otra.
Gizmo tragó saliva.
—Los nombres tienen poder... —susurró ella.
Durante unos segundos no ocurrió nada.
Entonces, desde algún lugar profundo del bosque, se escuchó un sonido.
Una voz.
Muy lejana.
Tan débil que Gizmo apenas pudo distinguirla.
—...Gizmo...
El corazón de Gizmo se detuvo por un instante.
Miró a Gema.
Ella estaba completamente inmóvil.
—¿Escuchaste eso?
Gema no respondió.
Solo hizo una señal para que guardara silencio.
La voz volvió a escucharse.
Esta vez un poco más cerca.
—...Gizmo...
Las hojas comenzaron a moverse.
No todas.
Solo las que estaban detrás de ellos.
Gema finalmente habló, sin apartar la mirada de la oscuridad.
—Te dije que los nombres tienen poder.
Gizmo retrocedió lentamente.
—¿Quién está ahí?
Gema lo miró.
—No preguntes.
Algo pesado pasó entre los árboles.
No pudieron verlo.
Pero escucharon sus pasos.
Uno.
Dos.
Tres.
Cada vez más cerca.
Gema se acercó a Gizmo.
—Y si vuelve a decir tu nombre...
La criatura hizo una pausa.
—No respondas.
Gizmo miró hacia la oscuridad.
Por primera vez comprendió que aquel bosque no estaba vacío.
Quizá nunca lo había estado.
Gema comenzó a caminar.
—Ven.
Gizmo la siguió sin decir una palabra.
Mientras se alejaban, detrás de ellos, dos ojos s
e abrieron lentamente entre las sombras.
Y una voz volvió a susurrar su nombre.
Esta vez...
mucho más cerca.
Así comenzó la aventura de Gizmo.
En el capítulo anterior... Vinder encontró a un hombre cuya presencia no parecía normal.
En el capítulo anterior, Akari decidió visitar a su segundo padre junto a Vinder y Yujun, para que Vinder pudiera aprender un poco más sobre la magia.
Existen dos tipos de magos.
En el capítulo anterior, Vinder y Akari fueron de visita a Lin y pasaron una agradable tarde juntas. Pero algo acecha en la oscuridad, y sus intenciones siguen siendo un misterio.
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—¿Entonces también eres humana?
Escuché una voz seria pero cálida a mi lado.
En el capitulo anterior, Vinder fue a la casa de Kiomoto. Ahora va a contar lo que vivo hacia su querida amiga. ¿Sabes? Me canse de narrar, quiero reírme como Vinder va explicar a kiomoto lo que…