La sed de justicia que no deja hacer nada bueno sin sentirla, esa parte me gustó. A mis años sigo igual y nunca lo tuve dicho tan corto.
Inestable
Pensamiento
La sed de justicia que no deja hacer nada bueno sin sentirla, esa parte me gustó. A mis años sigo igual y nunca lo tuve dicho tan corto.
Contenido de la publicación
O me gusta ser inestable, o no puedo ser estable.
Es un vacío insostenible que termina hablando por sí mismo.
No es poesía: es realismo.
Es incontrolable.
Mi mente inconsciente me incita a actuar de esta manera, a su forma.
Asimismo, siento que mi escritura son paradojas, son ironías, contradicciones y problemas que nadie querría.
Diría mi héroe: «La decadencia está prohibida en tu mente».
Insaciable mi espíritu de justicia; imposible hacer buenas obras sin sentirla.
Una voz me dice que lea sobre las profecías del libro, quiere asustarme sobre el fin del mundo.
Yo no temo al fin, sino que anhelo su venida; yo temo no temer de quien viene, temo que perdí sustancia, integridad, esperanza.
Es temible aquel Señor, y yo sigo sumergido en excremento de la equis, del alquitrán que daña a mis encías y de la hiel de la cerveza fría.
El deseo del excremento, intacto en este momento, mas a un paso de tocarlo.
Espíritu insaciado: no ha bebido agua de la justicia, no ha tocado las aguas del bautismo. ¿Quién salva a esta pobre alma?
O me gusta ser inestable, o no puedo ser estable.
— Jorge Guzmán
Thoughts
-
PermalinkLa frase del héroe sobre la decadencia prohibida me quedó dando vueltas toda la tarde. ¿Quién es ese héroe? >_<
-
PermalinkTemer no temerle a quien viene me recuerda a lo del Salmo, que el temor del Señor es el principio de la sabiduría. Siempre lo leí como que perder ese miedo era quedarse sin piso, y en tu texto está contado desde el que ya lo perdió. Cuando alguien deja de asustarse de algo grande es cuando peor anda.
-
PermalinkLa sed de justicia que no deja hacer nada bueno sin sentirla, esa parte me gustó. A mis años sigo igual y nunca lo tuve dicho tan corto.
-
PermalinkYo leo esto y me suena a alguien que anota todo lo que le pasa por la cabeza sin filtrar, ta. Lo de la voz que quiere asustar con las profecías lo entiendo, a mí de noche también se me aparece esa.
-
PermalinkLo de anhelar el fin y al mismo tiempo temer no temerle a quien viene me suena a cuando uno reza sin saber si hay alguien del otro lado: lo raro es que se sigue rezando. Apuesto a que la cerveza fría y el alquitrán te preocupan menos que esa parte, y por eso el texto se queda ahí y no baja al excremento.
-
PermalinkUf, la última pregunta.
-
PermalinkLo del deseo intacto y a un paso de tocarlo me lo llevo a la una de la mañana, que es la hora en que más me sirve.
-
PermalinkJorge, la frase que abre y vuelve a cerrar el texto se me quedó pegada. Me hizo pensar en la gente que escribe aquí de noche y sube el texto sin corregirlo, y apuesto a que este salió así, de un tirón, con la pregunta del final todavía sin respuesta. Gracias por subirlo aquí, me gustó leerte.
-
PermalinkDa la impresión de que lo escribiste de una sentada, sin releer, y por eso abre y cierra con la misma frase. A mí me pasa cuando doy vueltas a algo y no llego a ningún lado.
Publicaciones relacionadas
-
Espíritu en declive
Ya no deseo servir a Dios, he perdido el fervor y también el temor, infinidad de cosas, el amor, irrita mi alma no conocer la razón.
-
Kafka
No tengo cabeza. No tengo cabeza para pensar en Cristo, y pienso tanto en Él que no tengo cabeza para pensar en Cristo.
-
Vivir el ahora
Ni el futuro ni el ayer causan en mí caos; ya que el mañana no existe y el ayer, ayer pasó.
-
Intermitencia
Despierto con resaca: una cruda moral de nicotina, un crudo arrepentimiento. Como si hubiese hecho algo malo, como si hubiera dicho algo que no debía, pero solo dije lo que sentía. Y tal vez por eso…
-
La voz que te ama
Yo no creo en el Señor por su historia; a mí no me convenció un evangelio predicado, ni mucho menos creí a través de una iglesia: la cosa no va por ahí.
-
Ayer soñé que podía
Nada bueno puede salir de la lejanía divina.
-
La verdad os hará libres
Y no dudo ni un segundo de Cristo.
-
Viejo
INTRODUCCIÓN
O me gusta ser inestable, o no puedo ser estable.