Me gustó mucho cómo te vas ahogando en un mar de preguntas, porque siento que hay cosas que vivimos con el switch en “auto” permanentemente y no nos detenemos a pensar en su verdadero significado. Tal como lo planteas con el amor...
El amor es súper subjetivo, pero ¿qué tan subjetivo puede ser cuando estás dispuesto en cuerpo y alma hacia otro ser?, no es eso ya objetividad?, ¿Qué tan complejo termina siendo si, en situaciones difíciles, las respuestas que buscamos terminan siendo las más simples?
Quizas ante el error, ante la adversidad y ante todo aquello que nos obliga a cuestionarnos, la respuesta siempre termina siendo la misma ,"amor".
me gusta que tu texto no intente resolverlo, porque quizás ahí está justamente lo interesante...
Y ahí me quedé pensando en algo que quizás también plantea tu texto, si somos capaces de cuestionarlo todo, incluso aquello que sentimos, ¿en qué momento dejamos de analizar y simplemente vivimos?
Gracias por compartirlo.