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El último capítulo

Manuel23
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Fuimos dos desconocidos que un día decidieron encontrarse, sin saber que entre miradas, palabras y abrazos íbamos a construir un mundo que por un tiempo sentimos eterno.

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Pensamiento

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Cintia

Esto merecía un final así de honesto. Las historias de amor terminan en media página casi siempre, y vos les diste el cierre completo.

Esto merecía un final así de honesto. Las historias de amor terminan en media página casi siempre, y vos les diste el cierre completo.

Contenido de la publicación

Fuimos dos desconocidos
que un día decidieron encontrarse,
sin saber que entre miradas, palabras y abrazos
íbamos a construir un mundo
que por un tiempo sentimos eterno.

Aprendí contigo las primeras formas de querer,
la ansiedad de esperar un mensaje,
la felicidad de escuchar tu voz,
el deseo de compartirlo todo
y esa extraña certeza
de sentir que, entre tantas personas,
había encontrado a alguien especial.

Tuvimos días hermosos,
de esos que el tiempo no consigue borrar.
También tuvimos noches difíciles,
palabras que dolieron, silencios que crecieron
y heridas que nunca terminamos de cerrar.

Quizás ahí comenzó a cambiar todo.

Porque no fue un solo día,
ni una sola discusión,
ni un instante determinado.
Fue el desgaste lento de dos personas
que alguna vez quisieron caminar juntas
y que, sin darse cuenta,
comenzaron a caminar en direcciones diferentes.

Llegó la distancia.

Y con ella llegaron las noches
en las que me preguntaba qué hacías,
cómo estabas,
si pensabas en mí
o si simplemente tu vida
ya estaba aprendiendo a continuar sin nosotros.

Yo esperaba tus palabras
como quien espera una señal
para seguir creyendo.

Pero cada vez quedaba menos tiempo,
menos conversación,
menos presencia.

Y entendí que también se puede extrañar
a alguien que todavía existe,
que todavía respira,
que todavía está en algún lugar del mundo,
pero que ya no está en nuestra vida
de la misma manera.

Te fui perdiendo poco a poco.

Y quizás eso fue lo que más dolió:
no tener un último momento
en el que todo terminara,
sino sentir cómo aquello que amábamos
se iba apagando lentamente
mientras nosotros intentábamos
convencernos de que todavía ardía.

Aun así, no quiero recordar nuestra historia
por aquello que nos hizo daño.

Quiero recordar las risas,
los abrazos,
las conversaciones interminables,
los sueños que alguna vez compartimos
y cada instante en que fuimos felices
sin imaginar que algún día
todo aquello tendría que convertirse
en memoria.

Gracias.

Por haber llegado,
por haberme enseñado a querer,
por haberme permitido conocerte
y por haber dejado una parte de ti
en alguien que nunca volverá a ser exactamente el mismo.

No sé qué hará el destino con nosotros.

Quizás algún día volvamos a encontrarnos,
quizás nuestras vidas sigan caminos
que jamás vuelvan a cruzarse.

Pero si alguna vez mi nombre aparece
en algún rincón de tus recuerdos,
espero que no recuerdes solamente
cómo terminó todo.

Recuerda que hubo alguien
que te amó de verdad.

Alguien que se quedó despierto
pensando en ti,
que imaginó futuros,
que quiso arreglar lo que se rompía
y que, incluso cuando todo comenzó a doler,
todavía encontraba razones para quedarse.

Hoy, sin embargo,
comprendo que amar también es soltar.

No porque hayas dejado de importarme,
sino porque a veces querer a alguien
significa aceptar que ya no podemos
seguir siendo hogar el uno del otro.

Así que me despido.

Sin rencor.
Sin reproches.
Sin preguntarme qué pudo haber sido.

Me voy con la tristeza de perderte,
pero también con la gratitud
de haberte encontrado.

Y si esta historia termina aquí,
quiero pensar que no fue un fracaso.

Fuimos un capítulo hermoso
que simplemente llegó a su última página.

Ahora toca cerrar el libro,
guardar nuestros recuerdos
en algún lugar donde no duelan tanto
y seguir caminando.

Tal vez algún día deje de buscarte
en mis pensamientos.

Tal vez algún día tu recuerdo
ya no tenga el peso de una despedida.

Pero hasta entonces,
si alguna vez te preguntas
si alguien realmente te amó,
recuerda mi nombre.

Porque alguna vez,
en algún momento de nuestras vidas,
tú fuiste mi hogar.

Y yo,
aunque hoy me toque marcharme,
siempre agradeceré
haber vivido allí.

Thoughts

  • Cintia

    Esto merecía un final así de honesto. Las historias de amor terminan en media página casi siempre, y vos les diste el cierre completo.

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  • Braulio

    Suena como si la supieras soltar sin amargura. Eso es lo raro en alguien que todavía duele.

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  • subrayoTodo

    ¿Esto te pasó a vos o salió todo de una vez?

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  • Ovid

    Gracias por compartir esto. La forma en que cerraste, sin resentimiento... eso dice mucho.

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  • rellenoPuro

    Lo que duele no es el punto final, es ese desgaste que no tiene un momento definido. Pasa todos los días y un día está terminado.

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  • relatoBreve

    Duele 💔

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  • quintopiso

    Eso de esperar un mensaje en la noche, queriendo que diga algo pero sabiendo que ya no va a cambiar nada. Te entiendo.

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