No hay mayor gesto de amor que cultivar la paciencia y saber responder.
Saber guardar silencio cuando el ambiente se ha acalorado.
Saber tener un pie en la tierra
y el otro en el agua.
Pararse firme y fluir en todo entorno.
Caminar con precisión encima de la cuerda floja.
Cruzarla con naturalidad.
Como si se hubiera hecho antes.
Vivir en medio de la duda siendo autoconfianza, sin poder sacarse la duda de encima.
Vivir en medio del caos siendo orden.
Pero siendo capaz de ser caos.
–¿Cuál número sigue ahora?
–¿Adónde debería ir esta ficha?
Comprender a los elementos y la consecuencia que trae el no llegar a comprenderlos.
El truco es prevenir el conflicto antes de que ocurra.
Invertir la situación.
Preverla.
Como un querubín, limitarse a observar.
Como un ser guiado, limitarse a observarse a sí mismo.
Comprenderlo no es la tarea, solo dejar que la magia ocurra.
Vivir en medio del frío, siendo el calor.
Pero siendo capaz de ser el frío.
Vivir en medio de la ira siendo calma, sin poder sacarse la ira de encima.
–¿En qué posición va esta figura?
–¿Está bien escrita esta palabra?
Habitando el blanco y el negro en el mismo espacio.
Siendo uno a la vez pero pudiendo ser ambos.
Solo cuando se puede ver lo que se tiene enfrente, también se puede ver lo que fue en el pasado.
Y lo que será en el futuro si se sabe ver.
Accionar, conectado a cada señal que se percibe, como un rey que no hace más que leer cada momento.
Como si fuera el libro que más ama leer.
–¿Adónde acomodo esto?
–¿Será la cantidad correcta de agua?