Mira a tus hijos y su conducta y podrás ver lo que tú eres y lo que has hecho en tu vida.
La Paz, 28 de febrero de 2007.
Mira a tus hijos y su conducta y podrás ver lo que tú eres y lo que has hecho en tu vida.
La Paz, 28 de febrero de 2007.
Cuando creces valoras cosas simples, como el cariño de tu familia, la lealtad de tu grupo de amigos, la incondicionalidad de todos ellos en momentos importantes de la vida.
No sé qué pasará hoy; no me asusta, pero me da intriga. El silencio de mi madre y la voz de mi padre me tienen en duda, porque quizás mañana me vaya, ¿o no?
Perderse en un desierto es fácil, perderse en una ciudad es peor; pero cómo me perdí mirando a un árbol arrancar sus hojas sin compasión.
Creo que confundiste mi adaptabilidad con sumisión.
Creo que me pierdo a mí mismo. Soy como este cuaderno que compré para la iglesia, que quedó ahí y ahora lo estoy convirtiendo en un diario. Mi vida está completamente perdida y flotante. El otro día…
Me dijeron: “No te enamores con el primer beso”.
Yo no quiero a nadie más.
La cama se ha cansado de mí. Anoche, entre el crujido sordo de los resortes y el frío de las sábanas, habló conmigo. Me confesó que ya no es feliz, que le pesa demasiado la tristeza que le he ido…
Mira a tus hijos y su conducta y podrás ver lo que tú eres y lo que has hecho en tu vida.