No sé qué pasará hoy; no me asusta, pero me da intriga. El silencio de mi madre y la voz de mi padre me tienen en duda, porque quizás mañana me vaya, ¿o no?
Me asusta un poquito, porque nunca había estado tan lejos y si no me voy, bueno, mejor. Y si me voy, bueno.
Quiero un futuro donde tenga el valor de hablar y decir, gracias por leerme. Sé que no soy un libro y tampoco vivo en un mundo donde puedo vivir del arte. Qué estrés.