Hoy será un domingo diferente, pero la nostalgia nunca falta. Estoy dejando todo atrás, como si me fuera a mudar de vida; me aterroriza un poco la idea de la soledad, pero miro atrás y solo veo mi reflejo en aquel rincón, escribiendo.
Hoy será la última vez que te piense, porque ahora mi vida dio un giro total y no es por ti. Me siento un poco orgullosa, pero también dudosa, porque a veces todo está en la mente y, si no puedo, no se darán mis planes, aquellos que me darán felicidad, esa que tanto anhelo. Solo espero sentirme feliz, como creo, y que sea mucho mejor que el sentimiento de amarte, porque nada como eso.
No sé cuándo me vaya, pero me alegra saber que yo no perdí nada; solo perdí a los que me aman, y tú nunca me amaste, así que tú pierdes esta vez, o eso quiero creer, porque si para ti nada fue real, entonces yo perdí como siempre ante ti.
Una última vez, dame aquel abrazo, muéstrame tu sonrisa y tus ojos, qué divinos ojos, y una última noche, dame tu amor para sentirme en la gloria con tu piel sobre mi piel, aún recuerdo tu rostro mientras el agua de la bañera se interponía entre nuestro beso, ¿realmente no fui importante?