Gracias, mamá
Gracias por enseñarme
lo que es un corazón roto,
con ejemplo y todo.
Gracias por enseñarme
a ser autosuficiente,
a levantarme sola,
aunque eso me matara
lentamente.
Gracias por enseñarme
a remar el bote sola,
incluso cuando el agua
me llegaba al cuello
y los pedidos de ayuda
se ahogaban conmigo.
Gracias por enseñarme
lo que es no tener nada
teniéndolo todo.
Gracias por enseñarme
a no confiar
ni en mi propia sombra.
Gracias por enseñarme
que las mentiras son gratis
y vuelan como el viento,
que pueden entrar por una ventana
y quedarse a vivir adentro.
Muy adentro.
Gracias por enseñarme
la soledad
estando acompañada.
Gracias por enseñarme
a tener paciencia
con quien siempre llega tarde,
aunque siempre
yo haya llegado primero
a esperarte.
Gracias por enseñarme
que el amor es debilidad.
Gracias por enseñarme
que un golpe duele,
pero una simple palabra
mata.
Gracias por enseñarme
tantas cosas
que nunca debí aprender.
Gracias por nada.