Claro que sé de ti. Sé que respiramos el mismo aire. Sé que nuestros caminos se han cruzado, o lo harán. Sé que estas por aquí, cerca, revoloteando como mariposa. Sé que también me buscas, aunque en los lugares equivocados. Sé que mi nombre está inscripto en tu alma. Y el tuyo en la mía. Claro que quiero encontrarte, pero buscarte más no puedo, ya que la búsqueda implica un forcejeo, y lo nuestro está destinado a ser; no puedes forzar la naturaleza. No hay tiempo que no valga la pena esperar, porque nuestro amor rebalsa esas fronteras. Aún no me enamoro de ti, estoy enamorado del amor. Un amor que no puede idealizarse, porque escapa de toda imaginación. Un amor puro, inocente y espontáneo. Claro que sé de ti. Sé que las canciones me hablan de ti y las películas hablan de nosotros. Sé que aun no merezco tu encuentro, sé que no estoy listo todavía. Sé que debo pulir mi mejor versión, en este momento no estoy preparado, soy débil. Sé que puedes sentirme, sé que me sueñas. Quizás he llegado demasiado temprano, ¿O demasiado tarde?
Claro que sé de ti. Sé que tarde o temprano coincidiremos, las veces que sean necesarias. Sé que ninguna idea de amor moderno banal y superficial se asemeja a ti, sé que cuando hablan de desamores no hablan de nosotros. Sé que te he oído cantar pero mis oídos son sordos y virgenes. Sé que la palabra te amo no cobrará sentido hasta que la pronuncien tus labios. Sé que romperás todos mis esquemas y me harás sollozar. Claro que sé de ti, nunca lo tuve tan claro.