UN LUGAR DESCONOCIDO.
Era un espacio oscuro.
No podía ver nada.
Pero sentía dolor.
Al principio era apenas una sensación, pero poco a poco comenzó a aumentar. Sentía como si mi cuerpo ardiera desde dentro. Intenté moverme, pero mi cuerpo no respondía, como si no fuera mío. A lo lejos escuché una voz llamando a alguien.
—???: ¡Señorita Elaine! ¡Señorita Elaine!
(Leila: ¿Elaine? ¿Quién es Elaine?)
De repente, sentí como si me ahogara en vida.
Desperté tosiendo, con dolor de cabeza.
—???: Señorita Elaine, ¿está bien?
(Leila: Elaine otra vez... ¿Quién es?)
—Leila: ¿Quién eres?
La desconocida se quedó inmóvil. Su expresión seria, por un momento, se quebró y mostró preocupación, pero intentó sonreír para ocultarlo.
—???: Señorita, soy yo, su doncella de siempre, Celine.
—Leila: ¿Celine?
—Celine: Sí, soy yo, señorita.
—Leila: No me siento bien...
—Celine: Iré de inmediato por el doctor.
Celine se fue caminando, intentando actuar tranquila mientras buscaba al doctor.
Leila intentó levantarse, pero se cayó de la cama. Respiraba agitadamente mientras apoyaba las manos en el suelo.
(Leila: ¿Qué...? ¿De quién son estas manos tan pálidas...?)
El pelo de Leila cayó por sus hombros. Era blanco.
(Leila: ¿Pelo blanco?)
Tocó su pelo, confundida y desorientada. Se levantó con dificultad y se miró en un espejo cercano, tocando su mejilla con las manos temblorosas.
(Leila: ¿Ojos azules...? ¿Qué?)
Leila dio unos pasos hacia atrás con las piernas temblorosas.
—Leila: ¿Quién soy? ¿Es un sueño?
Se pellizcó el brazo.
—Leila: Sí siento dolor... No es un sueño.
Leila empezó a caminar despacio hacia la ventana.
(Leila: ¿Dónde estoy?)
Leila miró por la ventana y vio un reino. Entonces se dio cuenta de algo.
(Leila: ¿Estoy en un castillo?)
Desde aquella altura podía ver campos de trigo extendiéndose hasta donde alcanzaba la vista. Más cerca había pequeñas casas de piedra y madera, caminos por donde avanzaban carros tirados por caballos y, más allá, una zona mucho más poblada.
(Leila: ¿Será que viajé en el tiempo?)
Leila cayó de rodillas, intentando analizar lo que estaba pasando.
(Leila: ¿Qué está pasando?)
Celine llegó caminando, seria, aunque se le notaba un poco de preocupación.
—Celine: Perdóneme, señorita. No me dejaron traer al doctor.
—Leila: Está bien... ¿Me puedes decir quién soy?
—Celine: Señorita, ¿se lastimó la cabeza? ¿Perdió la memoria?
—Leila: Huh... tal vez. No recuerdo un poco.
(Celine: La señorita actúa raro desde que despertó. ¿Será que sí perdió un poco la memoria? Ya que lo dice mi señorita, le diré.)
—Celine: Usted es la señorita Elaine Ellernet, la séptima princesa del reino de Ellernet, y usted tiene una enfermedad. No es tan grave.
(Leila: ¿Qué? ¿No es grave? Cuando estuve acostada me sentía horrible. ¿Cómo no sería grave...? Espera, ¿soy una princesa? Al menos esta enfermedad viene con algo bueno. Tendría dinero. ¿Ahora soy una princesa de la antigüedad?)
(decidi volver a subir el cap 1 para ver si hago la historia mejor).