me queda claro por qué llegué hasta aquí. Ahora, si el próximo me engancha en la primera página me quedo, sino me voy.
Capítulo 8
Me quedo de pies frente a la vitrina de la tienda atrapada todavía en el recuerdo de su mirada. Un zumbido abrupto me trae de vuelta a la realidad: siento mi teléfono a vibrar y veo quién es.
En series
In groups
Pensamiento
me queda claro por qué llegué hasta aquí. Ahora, si el próximo me engancha en la primera página me quedo, sino me voy.
Contenido de la publicación
Me quedo de pies frente a la vitrina de la tienda atrapada todavía en el recuerdo de su mirada. Un zumbido abrupto me trae de vuelta a la realidad: siento mi teléfono a vibrar y veo quién es.
—¿Dónde está?— Pregunta mi mamá.
—En la tienda de la esquina— le respondo
— Vamos para allá—me dice ella.
A los pocos minutos veo el carro estacionarse frente de mí y me subo.
Me quedo callada, en el asiento pensando«todo está en silencio». Me pregunto por qué Alejandro dijo eso y por qué mi papá reaccionó así.¿Será que saben algo? Entiendo que mi papá no quería que me subiera en el carro de un extraño pero Alejandro me sorprendió mucho; tengo que averiguar qué es lo que esconden.
El carro queda estacionado frente de la casa. me bajo rápido y entro directo a cambiarme; ando de aquí para allá en el cuarto buscando una ropa cómoda, porque me voy a meter a duchar para relajarme un rato y quitarme la grasa que llevo encima. En la casa cada quien agarró por su lado, mi mamá se fue directo a su habitación a cambiarse también.
En eso, escucho que mi papá me llama desde el pasillo. Se asoma y me pregunta que si no quiero ir con ellos al restaurante. Yo me volteé y le digo que no que de verdad vaya ellos dos, para qué disfruten su aniversario en pareja y hablen de sus cosas, que no se preocupe por mí que yo aquí me pido alguna cosa o me preparo algo antes de salir.
Al final mi papá se da la vuelta y me deja sola en el cuarto.
Horas después, mis padres se van, no sin antes recordarme las reglas: tengo cuatro horas de permiso, no debo tomar mucho, tengo que portarme bien y, si pasa algo, llamarlos de inmediato.
En ese momento me escribe Samantha para preguntarme si puede llegar más temprano y arreglarse conmigo. Le digo que sí, que no hay problema. Mientras llega, voy preparando la comida para las dos. Cuando suena el timbre, abro la puerta; ella pasa y pregunta por mis padres, a lo que respondo que acaban de salir. Le pido que me ayude con el jugo para comer y alistarnos.
Ella se encarga de los batidos mientras yo pongo los platos en la mesa: preparé arroz con filete y puré de papas. Me pregunta si ya sé qué ponerme. Le confieso mi duda, explicándole que la mayoría de mi ropa es holgada. Con un tono de reproche, me dice que deberíamos buscar algo bonito y que debería comprar ropa más femenina. Al terminar de lavar los platos, subimos a cambiarnos.Ella elige un short y un top. Yo me pongo un vestido vinotinto que me queda a medio muslo. Intento ponerme un suéter encima para cubrirme un poco, pero ella me frena diciendo que no le gusta y que me lo quite.
Le confieso que me siento incómoda con el vestido tan corto, a lo que ella me responde de golpe que, si es así, mejor me quede en la casa. Le digo que está bien y nos vamo. Yo no me había maquillado mucho, solo un poco de rímel y labial; ella, en cambio, iba completamente producida.
Después de casi una hora, llegamos a la fiesta. Me bajé del carro y caminé detrás de Samantha. Ella saludó a sus otros amigos y me los presentó:
—Él es Diego, él es Junior y ella es Camila
Les dije que era un gusto en conocerlos. Junior me preguntó si era nueva por aquí, por qué no me había visto antes, y yo asentí. Camila me pasó un vaso con alcohol y lo acepté.Estuvimos un rato conversando hasta que ellos se fueron a bailar. Me invitaron a ir, pero les contesté que no sabía y que me daba pena intentarlo.
Me alejé hacia un árbol caído y me senté; desde ahí podía verlos a todos. Le di un sorbo a mi bebida y busco con la mirada a Samantha, pero en eso los vi a ellos dos...
Estaban parados cerca de la mesa de bebidas. Vi cómo se les acercaron unos chicos de unos 23 o 24 años y les entregaron dos sobres. El amigo de Alex se subió la camisa, los coloco en su cintura y los tapó. Luego ví a Alex quitarse la camisa, dejando al descubierto sus brazos; uno de ellos tenía varios tatuajes. Me quedé observando desde lejos mientras bailaban.
En ese instante, noté que el amigo de Alex se dió cuenta que lo está observando y señalo donde yo estaba. Alex miró y desvié la mirada en poco tiempo los observé de nuevo y él seguía mirándome. Decidí sostenerle la mirada, total ya me había descubierto viéndolo.
En eso llegó a Samantha y me llevó a donde estaban los chicos. Traían una mesa y le pregunté para qué era.
—Es para hacer apuestas— me respondieron.
—¿De qué tipo de apuestas?—pregunté.
—De lo que tú quieras —me dijo Samantha.
De repente, Alex se acercó y se paró a mi lado en silencio. su amigo trajo un fusil AR-15 y lo colocó arriba de la mesa. Decidí romper la tensión del momento y les dije:
— Si adivinan cuántas balas trae el fusil, les compro las dos botellas más caras que tengan aquí. Los únicos dos que no pueden responder son ellos dos — señalé a Alex y a su amigo.
Todos lo intentaron, incluyendo a mis amigos pero cada uno falló.
—Solo trae treinta balas— les dije.
Con eso los dejé ahí y me fui hacia el carro de Samantha. Le envié un mensaje a un taxi para que me viniera a buscar. Vi que Samantha se dirigía hacia mí y le avisé que ya me iba porque mi taxi estaba por llegar.
—Despídete de los chicos, no te vayas así— me pidió.
Fui y me despedí de ellos. mientras caminábamos de vuelta, Samantha me dijo:
—¿No te diste cuenta de que cuando te fuiste Alex no te quitaba la mirada?
— No, no me di de cuenta — respondí.
Llegó el taxi y me subí. Minutos después cuando estábamos estacionados en un semáforo y el conductor iba a cruzar, una camioneta se nos atravesó. Se escuchó un frenazo fuerte, pero por suerte no pasó nada. En eso, vi bajarse a Alejandro por completo ebrio. Se acercó y me preguntó:
—¿Celeste?¿Qué haces a esta hora por aquí?
—Estaba en una fiesta y ya me iba —le respondí con total sinceridad.
El conductor del taxi intervino:
—Tiene que manejar con cuidado, amigo, pudo haber terminado en un choque.
Iba a subir el vidrio,pero Alejandro me detuvo:
—No te vayas. Llévame a mi casa.
Me quedé sorprendida,y el conductor también. El taxista me miró:
— señorita, ¿Usted va con él?
—Si— le dije.
Vi cómo Alejandro le entregaba $100 al conductor y el taxi se marchó. Me subí a su camioneta y él me entregó las llaves.
—¿Y sabes manejar?—me preguntó con sarcasmo.
—Pues claro. Repliqué.
Se montó y arranqué. Le pedí que me pusiera la dirección de su casa.
—No, yo te voy indicando —respondió con dificultad.
—Si no puedes ni conducir, menos me vas a poder indicar—le repliqué.
Al final puso la ubicación en el GPS.
Llegamos a su casa, estacione el carro se bajó y yo también en eso estoy por llamar a otro taxi y el me toma la mano y me dice:
— Te puedes llevar el carro— mirándome fijamente.
— ok — y lo veo entra a su casa «que coño estará pensando ese hombre » pensé.
Me marché. En el camino iba pensando qué demonios le iba a decir a mis padres cuando vieran el carro de Alejandro estacionado en la casa. Tardé media hora en llegar gracias a que ya no había tráfico por la noche. Estacioné el carro bien asegurado y entré. Todo estaba en absoluto silencio. Subí a mi cuarto, sentí que ya no podía más con mi alma y me tiré a la cama.
Thoughts
-
Permalinkel bebé se despierta y yo quedo leyendo esto de madrugada igual que vos. pero vos estás en una fiesta sola, eso da miedo
-
Permalinkme queda claro por qué llegué hasta aquí. Ahora, si el próximo me engancha en la primera página me quedo, sino me voy.
-
Permalinkosada vos apostando sobre un fusil jajaja. eso es achicar mucho. ¿ganaste algo al menos?
-
Permalinkesa amistad me preocupa. Primero Samantha te presiona con la ropa, después te mete en una fiesta rara. ¿ella sabe cuánto riesgaste?
-
Permalinkcuando ven el carro de Alejandro estacionado ahí va a ser un quilombo. ¿cuántos años tienes? ¿cómo explicás eso a tus papás?
-
Permalink¿eso pasó de verdad o es pura ficción? porque ese episodio con el fusil da bastante miedo para ser inventado
-
PermalinkPerdón por tardar, en publicar. Lo que pasa es que estaba enferma, espero que les guste🌹❤️🩹
Related posts
-
Capítulo 7
El despertador de las 6:00 a. m. no tuvo que hacer ningún esfuerzo; llevaba media hora con los ojos abiertos, mirando al techo y midiendo la distancia exacta entre mi cama y la línea que había…
-
Capítulo 9
Me despierto asombrada de la nalgada que me ha dado mi hermano, y para completar, se me tira encima.
-
Capítulo 10
Los nervios me traicionan al ver a Alejandro entrar en el cuarto. Antes de que pueda articular una sola palabra, lo veo cruzar los brazos y dejar escapar una sonrisa breve.
-
Capítulo 6: Agua fría para olvidar
El vehículo tardó apenas cinco minutos en llegar, pero para mí se sintió como una eternidad en la acera desierta. Subí al asiento trasero, saludando con un hilo de voz que el conductor apenas pudo…
-
CAPÍTULO 5. Ambiente denso
El tiempo se detuvo en ese instante. Mi mente se quedó en blanco, incapaz de procesar lo que mis ojos tenían adelante. Pero esta vez no era el mismo que vi hace tres días; su semblante era más…
-
CAPÍTULO 2
Al saber ya su nombre, solo quería encontrarlo en el negoció, para ver quién era. Llegué a mi casa, saludé a mi mamá y estuvimos conversando. En eso llega mi hermano y mi cuñada; los saludé y me fui…
-
CAPÍTULO 1
Siento una luz en mi rostro y, en cuestión de minutos, suena la alarma. Me levanto, me voy para la ducha, me arreglo y ordeno todas mis cosas. Me visto, desayuno y me voy para el trabajo caminando,…
-
CAPÍTULO 3
Escucho un murmullo algo lejano: