Saltar al contenido
Cargando…

Capítulo 1: Violencia Animal Sensible Spoiler

Green_Lantern
Pública 0 conversaciones 2 pensamientos 7 votos positivos 0 votos negativos 1 serie

Ronan despierta. Su visión es borrosa y su cabeza duele. Su cuerpo, adormecido, le perdona el sufrimiento de sus heridas.

En series

In groups

Pensamiento

Pensamiento

Ovid

Las orejas del hombre moviendose como las de un animal cuando Ronan hace ruido me suena a que esa cosa estuvo muy cerca de ser humana alguna vez. Apuesto a que la serie va a ir descubriendo poco a poco que lo convirtio en eso, y el titulo ya apunta para a

Las orejas del hombre moviendose como las de un animal cuando Ronan hace ruido me suena a que esa cosa estuvo muy cerca de ser humana alguna vez. Apuesto a que la serie va a ir descubriendo poco a poco que lo convirtio en eso, y el titulo ya apunta para ahi. Me dejaste con ganas de leer el siguiente!

Contenido de la publicación

Ronan despierta. Su visión es borrosa y su cabeza duele. Su cuerpo, adormecido, le perdona el sufrimiento de sus heridas.

La calidez del aire y el chirrido de la madera le permiten aclimatarse a su nuevo escenario.

Inmóvil, hace un esfuerzo sobrehumano por girar la cabeza. A su derecha, bultos cubiertos por un par de cobijas; a su izquierda, cuernos. La figura de un hombre sentado, dándole la espalda, se encuentra frente a una mesa.

Ronan reacciona al ver la cornamenta. El hombre se congela. Sus orejas se mueven, como las de un animal que detecta un cambio en el ambiente. Ronan queda de nuevo en silencio y opta por cerrar los ojos, rezando a un Dios en el que no cree para que no lo haya escuchado.

El silencio se hizo presente con pesadez en la habitación, solo interrumpido por el crepitar de la leña combustionada.

Ronan lucha contra la incertidumbre para mantener los ojos cerrados. El ruido de la silla arrastrándose y los pasos firmes se atenúan, marcando distancia, hasta que Ronan adquiere la confianza de estar solo.

 

Ronan abre los ojos y enfoca. El hombre no está. Su cuerpo empieza a desentumecerse. Levanta la cabeza y voltea hacia la mesa. Unos cuernos sobresalen. Ronan busca no hacer ruido, baja la cabeza y cierra los ojos. Pasan un par de minutos. Ronan vuelve a abrirlos y observa que los cuernos siguen en ese sitio.

—Es una cabeza de venado —piensa Ronan.

Durante varios minutos, busca recuperar la sensación en sus manos y en sus piernas, sin éxito. Al fondo, escucha un grito de desesperación lleno de llanto, hasta que un gruñido lo silencia. Se escucha como si un saco golpeara la puerta una y otra vez, hasta que la puerta es resquebrajada y un cuerpo bañado en sangre cae al piso, cerca de Ronan, a una distancia donde puede verlo.

Ronan cierra los ojos y le pide a su Dios de bolsillo que lo ayude. Pasos firmes y presurosos se acercan a Ronan y una mano grande lo toma del cuello y le corta la respiración. Lo levanta como un trapo y lo azota contra la chimenea. Ronan no puede evitar abrir los ojos y se ve de frente con su agresor.

Ojos grandes y negros, inyectados de sangre, acompañados de una respiración pesada, le rugen en la cara. Ronan es lanzado a través de la habitación, cual muñeco, perdiendo la consciencia al impactar contra el muro.

Ronan vuelve a recuperar el sentido. ¿Cuánto ha pasado? ¿Minutos? ¿Horas? ¿Días? Esta vez, confinado en una pequeña jaula, sus piernas y hombro duelen. Ronan se acomoda como puede y barre el perímetro. Varias jaulas se encuentran en esta cámara; algunas tienen otros cautivos. Ronan les silba, les habla y, mientras más ruido hace, los individuos en sus jaulas lo observan, lo ignoran y se recuestan en su pequeña prisión.

—Hola, por favor, alguien que me explique dónde estamos. Por favor, tengo familia. Déjenme salir de aquí, se los suplico —susurra Ronan, y la respuesta de ellos es un silencioso no, maquillado de indiferencia.

—Guarda silencio o Él vendrá —escucha una voz a su lado—. Cada día trae presas nuevas y libera a las que ya tienen un tiempo. Solo yo me he quedado para atestiguarlo...

 

Ronan pregunta:

—¿Y por qué has durado tanto? —pregunta Ronan.

—Me hirió en la cabeza mientras me perseguía. Cuando yo llegué, había otro herido. Tan pronto Él lo sanó, lo sacó de su jaula y se lo llevó. Él me ha sanado y no tardaré mucho en salir de aquí. No correré con la misma suerte...

Un gruñido se escucha a través de las galerías. Él ha regresado…

—No hables. Él no está de humor y su oído es fino...

—¿Por qué hace esto? —pregunta Ronan.

—Porque alguien tiene que pagar.

Un cuerpo vuela hacia las jaulas y una masa sanguinolenta se retuerce frente a Ronan.

—A... yu...da —una súplica se exprime por la falta de aire.

Ronan lo ve a los ojos y solo puede ver súplica.

El agresor arremete contra su víctima y Ronan observa con horror cómo se deforma del dolor al ser cornado. Los movimientos bruscos de la bestia lanzan a su presa hacia la chimenea que se encuentra cerca de la jaula de Ronan.

De sus ropajes, saca un cuchillo de caza y apuñala el cuerpo una y otra vez, despedazándolo. Las paredes y el piso se llenan de sangre y cuajos. La fogata, aún encendida, chilla por las salpicaduras y Ronan no puede contener el asco.

Él se percata de Ronan y lo saca de la jaula donde se encuentra. Los dedos de la criatura perforan la carne herida y un aullido de dolor inunda la galería. La bestia, con una fuerza sobrehumana, azota a Ronan y lo patea una y otra vez sobre los restos, hasta dejarlo empapado de la víctima anterior.

Él toma a Ronan por el cuello y lo avienta de nuevo a su jaula.

Entre los gruñidos y los agresivos golpes con el mango del cuchillo sobre la jaula de Ronan, lo aturden hasta que el llanto emerge de sus ojos y su voz se desgarra en súplica por la clemencia de su captor.

Él no se detiene y Ronan lo sabe. Él no se detendrá, nunca se detendrá, y tarde o temprano Ronan será el siguiente en adornar las paredes.

Thoughts

  • Ovid

    Las orejas del hombre moviendose como las de un animal cuando Ronan hace ruido me suena a que esa cosa estuvo muy cerca de ser humana alguna vez. Apuesto a que la serie va a ir descubriendo poco a poco que lo convirtio en eso, y el titulo ya apunta para ahi. Me dejaste con ganas de leer el siguiente!

    Permalink
  • versoenservilleta

    Me quedé con el Dios de bolsillo. Ronan le reza a un Dios en el que no cree y unas líneas después ya es suyo, de bolsillo, el que se saca cuando no queda otra cosa. Con eso ya sé qué clase de tipo es: práctico hasta para la fe. Me da la impresión de que ese Dios va a volver más adelante, cuando ya no le sirva ni rezar, y ahí se va a ver quién era Ronan antes de la jaula.

    Permalink

Related posts

  • El Peso de la Divinidad

    Llevo noches sin dormir, repasando cada día, todos los días, repitiendo en un ciclo infinito, un paraíso infernal de mis memorias, cascada de recuerdos de mi destructivo amor propio, forjado por la…

  • Ecos de una manada INT. II .

    Antes de que las agujas finas y frías de titanio de Helix‑9 penetraran su cráneo y fijaran en su hueso parietal el primer implante, Kira no conocía las palabras. No sabía qué significaban términos…

  • Comisario Muslera

    23 de junio de 1999 - 00:45 hs.

  • Renault Fuego GTA

    Leonardo, María y Raúl continuaban avanzando en grupo por los pasillos oscuros de la planta alta. Al pisar el último peldaño de la escalera hacia el nivel inferior, Brian se detuvo en seco,…

  • La primer víctima de Newhell.

    Mientras el grupo avanzaba en hilera por la penumbra de los pasillos, entre murmullos apagados y el crujido hueco de sus pasos sobre el piso de madera, Lorena empezó a retrasarse.

  • El Jesús que conocimos

    Cuando hablamos de Jesús, aparece una especie de grieta. Por un lado, está el hombre que caminó por Galilea, que predicaba en las calles, que reunía gente y que terminó ejecutado por Roma. Por otro,…

  • Prologo

    Prólogo

  • Caín y Abel: La fractura.

    Después del Edén, la historia continúa con el primer crimen.